Psicología y Educación Integral A.C. 
Revista Internacional PEI: Por la Psicología y Educación Integral
IBSN: 2010-07-01-00                                                     MCN :: W2BFP-QW4FS-MQQ38
Licencia Creative Commons
MyFreeCopyright.com Registered & Protected
INICIO REVISTA ESTADO DE ARTÍCULOS NÚMEROS AUTORES COMITÉS LINKS CONTACTO

 
Volumen IV. Número 8. Enero-Febrero 2015
 
DESCARGA EL MANUAL DE AUTORES
CONVOCATORIAS
 
INDEXACIONES
ebesco
 

Licencia Creative Commons
MyFreeCopyright.com Registered & Protected
IBSN: Internet Blog Serial Number 2010-07-01-00

MODALIDAD ALTERNATIVA DE APRENDIZAJE VIRTUAL (MAAV) DESDE CUATRO CUADRANTES CLAVE Y LA EXPERIENCIA EN POSGRADO


VIRTUAL LEARNING ALTERNATIVE (VLA) FROM FOUR CUADRANT KEY AND EXPERIENCE IN GRADUATE


María Guadalupe Veytia Bucheli1



RESUMEN


El manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación ha permitido acceder a diferentes modalidades alternativas de aprendizaje, una de las que está incrementando su demanda en los últimos años es la modalidad virtual, ya que al trabajar desde un modelo flexible, el estudiante combina sus actividades laborales y de estudio. Con base en lo anterior, la ponencia que se presenta a continuación refleja los resultados de una investigación exploratoria que permite conocer la percepción de los estudiantes de posgrado en Modalidad Virtual a partir del análisis de cuatro cuadrantes: 1) Tecnológico, 2) Pedagógico y Didáctico, 3) Comunicativo y 4) Evaluativo. La primera etapa de la investigación fue teórica, y se profundizó en el objeto de estudio a partir de la postura de diferentes especialistas, la segunda etapa la conformó la búsqueda empírica mediante la aplicación de un cuestionario de estructura mixta, por último, en la tercera etapa se procesó y analizó la información. Dentro de los principales hallazgos se identificaron como fortalezas la preparación del docente, la planeación del curso, el manejo de información actualizada y el trabajo a partir de un enfoque constructivista; dentro de las áreas de oportunidad se encontró la falta de tiempo para realizar las tareas por el exceso de trabajo de los participantes. Los resultados obtenidos serán de utilidad para profundizar en otras investigaciones sobre este objeto de estudio, así como implementar las áreas de mejora identificadas.


PALABRAS CLAVE Modalidades Alternativas, Educación Virtual, estudiantes.





ABSTRACT

Management of Information Technology and Communication has enabled to access to alternative modes of learning, one that is greatly increasing its demand in recent years is the virtual mode, because when working from a flexible model, the student combines their work and study activities. Based on the above, the paper presented below reflects the results of an exploratory research to get to know the perception of graduate students in Virtual Mode from the analysis of four quadrants: 1) Technology, 2) Teaching, 3) communicative and 4) Evaluative. The first stage of the research was theoretical in which was deepened into the subject of study from the position of different specialists theoretical, the second stage consisted of empirical research by applying a questionnaire of mixed structure, finally in the third stage the information was processed and analyzed. Among the main findings were identified as strengths faculty preparation of the teacher, course planning, managing updates and work from a constructivist approach; within areas of opportunity was found as one of the majors the lack of time to perform tasks by overwork of the participants. The results will be useful for further research on this other object of study and to implement areas for improvement that were identified.

KEY WORDS Alternative Modalities, Virtual Education, Students.



RÉSUMÉ

Gestion des technologies de l'information et de la communication a permis l'accès à d'autres modes d'apprentissage, qui augmente considérablement sa demande au cours des dernières années est le mode virtuel, comme lorsque l'on travaille à partir d'un modèle flexible, les moissonneuses-batteuses d'étudiants leurs travaux et activités de l'étude. Sur la base de ce qui précède, le document présenté ci-dessous reflète les résultats d'une recherche exploratoire pour comprendre la perception des étudiants des cycles supérieurs en mode virtuel de l'analyse des quatre quadrants: 1) Technologie, 2) d'enseignement, 3) communicatif et 4) évaluative. La première étape de la recherche était théorique dans lequel il a puisé dans l'objet d'étude de la position des différents spécialistes théoriques, la seconde étape a consisté à la recherche empirique en appliquant un questionnaire de structure mixte enfin dans la troisième étape a été traité et analysé les informations. Parmi les principales conclusions ont été identifiés comme la planification du développement des forces de la faculté, bien sûr, la gestion des mises à jour et des travaux d'une approche constructiviste; dans les domaines d'opportunité a été trouvé comme un grand manque de temps pour effectuer des tâches par le surmenage participants. Les résultats seront utiles pour poursuivre les recherches sur cet autre objet de l'étude et la mise en œuvre des domaines d'amélioration identifiés.

MOTS CLES autres modalités, l'enseignement virtuel, les étudiants


INTRODUCCIÓN


La sociedad del Siglo XXI posee características que requiere “encontrar respuesta a los retos que plantea la globalización, adentrarse en el conocimiento de sus mecanismos internos, para, desde ahí, generar alternativas que permitan atender con creatividad al panorama de creciente despreocupación que el mundo enfrenta, generando y construyendo soluciones locales a problemas locales, desde una perspectiva local y con fundamento en los avances globales que se dan en el campo de la ciencia y la tecnología” (ANUIES, 2003, pág. 35).


En este sentido, es que la educación en la actualidad requiere una mirada distinta, orientada a favorecer los procesos de enseñanza no solo para la vida, sino durante toda la vida, es por ello que es necesario generar un círculo virtuoso basado en los cuatro pilares de la educación que menciona Delors (1996, pág. 91) “aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas; por último, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge los elementos de los tres anteriores”.


De esta manera, se orienta el proceso educativo a un aprendizaje permanente en el cual el ser humano moviliza en situaciones concretas los saberes conceptuales (conocimientos, teorías y leyes), los saberes procedimentales (habilidades y destrezas), y por supuesto los saberes actitudinales (actitudes, valores, intereses, motivos y modos de actuación), la conjugación de estos saberes le permitirán generar herramientas para responder con eficacia y eficiencia a la serie de situaciones que se le presenten en los diferentes contextos en los cuales se desempeña.


Tomando como base los cuatro pilares de la educación, es evidente que se requiere un proceso que transite de un paradigma centrado en la enseñanza a un paradigma centrado en el aprendizaje, y con ello “lograr que de manera sistemática se promuevan y construyan los esquemas organizacionales y de prácticas docentes que permitan que lo de hoy sería una práctica educativa innovadora, deje de serlo, para convertirse en una práctica educativa cotidiana” (ANUIES, 2003, pág. 117), es decir, romper con las prácticas que se orientan a la reproducción y repetición de conocimientos, para promover nuevas prácticas basadas en la recuperación de saberes previos, en la construcción de nuevos conocimientos tanto de forma individual como colaborativa, así como la aplicación y evaluación de los mismos.


Trabajar bajo un enfoque centrado en el aprendizaje “implica una manera distinta de pensar y desarrollar la práctica docente, cuestiona el paradigma centrado en la enseñanza repetitiva de corte transmisivo-receptivo, que prioriza la adquisición de información declarativa, inerte y descontextualizada, y tiene como referente principal la concepción constructivista y sociocultural del aprendizaje y de la enseñanza, según la cual, el aprendizaje consiste en un proceso activo, y consciente en la construcción de significados y la atribución de sentido a los contenidos y experiencias por parte de la persona que aprende” (SEP, 2012, pág. 1).


  • El enfoque por competencias


Los argumentos anteriores, se sustentan en una educación basada en competencias, en donde se ponen en acción el saber conceptual, el saber procedimental y el saber actitudinal, para responder de forma eficaz y eficiente a las situaciones que se le presenten al ser humano en sus diferentes contextos.


El concepto de competencia se considera polisémico, y se ha enriquecido a lo largo del tiempo, en un principio se definía desde una visión reduccionista en donde se vinculaba únicamente con las habilidades y las destrezas, sin embargo, actualmente se conceptualiza desde una perspectiva más holística e integradora en la cual se involucran tanto los conocimientos conceptuales, como los procedimentales y los actitudinales, lo que se vincula directamente con el saber, el hacer y el ser.


En este sentido, el concepto de competencia en el ámbito educativo se ha definido por diferentes autores, para Frade (2009, pág. 75) es “la necesidad que tienen los seres humanos de interactuar con el entorno, pero también de denominarlo por la acción”, es decir, no solo es ponerse en contacto con el contexto, sino responder a las diferentes problemáticas a las que se enfrenta, a partir del manejo de distintas herramientas.


Perrenoud (2009, pág. 509) menciona que la competencia es “la aptitud para enfrentar eficientemente una familia de situaciones análoga, movilizando a conciencia, y de manera a la vez rápida. Pertinente y creativa, múltiples recursos cognitivos: saberes, capacidades, microcompetencias, informaciones, valores, actitudes, esquemas de percepción, de evaluación y de razonamiento”, es por ello que la competencia es una red en la cual se entrelazan los conocimientos, las habilidades y destrezas, así como las actitudes, valores, intereses, motivos y modos de actuación, lo que le permite resolver las diferentes situaciones que se le presentan.


En este mismo orden de ideas, y en la búsqueda de profundizar en torno al concepto de competencias, Zabala y Arnau (2007, pág. 45) las definen como “aquello que necesita cualquier persona para dar respuesta a los problemas a los que se enfrentará a lo largo de la vida. Por tanto, una competencia consistirá en la intervención eficaz de los diferentes ámbitos de la vida mediante las acciones en las que se movilizan, al mismo tiempo y de manera interrelacionada componentes actitudinales, procedimentales y conceptuales”.


Como se puede observar, en estas definiciones se encuentran elementos en común, y rasgos característicos de cada uno de los autores que conceptualizan las competencias, lo cual ha permitido analizar este concepto desde distintas aristas, y enriquecer el conocimiento que se tiene sobre este tema.


Se considera después definir el término de competencias, considerar los cuatro enfoques que plantea Tobón (2010), los cuales son: 1) Enfoque conductual, funcionalista y constructivista, el cual se caracteriza por dar mayor valor a los factores externos, y se vincula directamente con los procesos formativos; 2) Enfoque socioformativo, en donde se destaca la formación del compromiso ético empezando por la persona, los demás seres vivos y el planeta tierra; 3) Enfoque socioformativo desde una visión sistémica y compleja, en el cual se plantean los retos actuales, y se consideran como factores clave para el desarrollo la interdisciplinariedad, la transversalidad, de tal manera que proporcione herramientas para afrontar los retos presentes y futuros.


Cuando se aborda el enfoque por competencias, es importante puntualizar sobre el vínculo que se establece entre el ámbito académico y el ámbito laboral, en este sentido, debido a las características y demandas de la Sociedad del Siglo XXI, se destacan como competencias profesionales claves que se trabajan de manera transversa en la actualidad el empleo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, pues cada vez más están presenten en las diferentes actividades que se realizan de forma cotidiana en la actividad profesional.


En este sentido, Rama (2012), menciona las competencias i, que se refieren al conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que se requieren para obtener competencias informáticas, entre las cuales se encuentran las siguientes: innovativas, interactivas, internacionales e informacionales.


  • Modalidades alternativas


Como resultado de generar un proceso centrado en el estudiante, es que surgen diferentes modalidades que son llamadas alternativas, las cuales se definen de distinta manera de acuerdo a los diferentes puntos de vista de los teóricos, por ejemplo, para Urquillo (2009, pág. 68) “cuando hablamos de modalidades alternativas, nos referimos a programas que tienen un porcentaje de presencialidad, y el resto del tiempo curricular de la asignatura se cubre mediante trabajo autónomo utilizando los medios propios de la educación a distancia, como es el caso de la plataforma educativa con las herramientas de aprendizaje, evaluación y autoevaluación, uso de materiales interactivos, videos, etc, el uso del correo electrónico básicamente para tener contacto tanto con el docente como con los propios compañeros”.


Por su parte, ANUIES (2003) argumenta que dentro de las características que se presentan las modalidades alternativas se encuentran los siguientes elementos: 1) Definición de nuevos modelos de aprendizaje, 2) Coexistencia e integración de diferentes modalidades, 3) Movilidad de estudiantes en diferentes modalidades, 4) La atención del estudiante en las diferentes etapas: antes, durante y después del proceso de enseñanza-aprendizaje, 5) La creación de mecanismos que permitan el contacto y la actualización profesional durante la vida del egresado, 6) Procesos de evaluación continua, 7) Redefinición del rol docente.


Actualmente el manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en los distintos ámbitos de la vida cotidiana ha modificado la forma de ser y de estar en el mundo, actualmente se hacen realidad actividades que anteriormente solo se podían llevar a cabo en la ficción.


En este sentido, cuando se implementan las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el ámbito educativo, se abren nuevos espacios, y es posible que personas que trabajan concluyan sus estudios a partir de modalidades que les permiten organizar su tiempo de tal forma que puedan llevar a cabo sus actividades familiares, laborales y de estudio, esta postura la confirma Levy (1998, pág. 13) cuando asegura que “la virtualización es uno de los principales vectores de la creación de la realidad”.


  • Etapas del desarrollo de herramientas tecnológicas en educación.


El manejo de herramientas tecnológicas ha estado presente hace muchos años en la historia de la educación en sus distintas modalidades: presencial, semipresencial y a distancia, esta última adquiere relevancia a partir del manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.


En este sentido, Peñalosa (2013), realiza una clasificación de las diferentes etapas del empleo de las herramientas tecnológicas en educación:


  1. Primera etapa: El cómputo pre-internet y las aplicaciones de autoestudio.

En 1959 se desarrollaron las computadoras de transistores, las que eran más rápidas que las de bulbos, y tenían una mayor capacidad así como un menor tamaño. En cuanto a la educación, trabajar en esta primera etapa permitió diseñar modelos de enseñanza aprendizaje en donde el alumno revisaba una serie de temas, reforzar los temas a partir de la repetición y la realización de diferentes ejercicios, sin embargo, era un proceso de que fortalecía un sistema rígido y lineal. El modelo de enseñanza – aprendizaje se fundamentó en la instrucción programada sustentada por Skinner, la cual se caracteriza por: 1) plantear claramente objetivos de aprendizaje, 2) el estudiante puede trabajar a su propio ritmo, 3) el sistema se basaba en la emisión de una respuesta del estudiante, y le permitía recibir una retroalimentación de forma inmediata.


  1. Segunda etapa: El cómputo interconectado en internet y la www

En la década de los 60´s se inicia el manejo del internet tanto en los ámbitos militar y académico, sin embargo el acceso no era para todos. En cuanto a los servicios que se proporcionaban estaba el manejo del correo electrónico, los servicios de noticias, así como la transferencia de documentos.


La web fue creada en 1990 por Tim Berners-Lee, en 1992 se presentó de forma pública, y en 1993 estuvo disponible el primer navegador web, los cuales permitían que los usuarios pudieran visitar sitios web, los cuales estaban constituidos principalmente por imágenes, videos y texto. Las herramientas tecnológicas que conformaban la web 1.0 se encontraban: correo electrónico, chat, foros de discusión, programas multimedia y bases de datos.


Gracias a esta segunda etapa, en el ámbito educativo se utilizaron: 1) hipertexto, es decir, diferentes maneras de construir rutas para revisar texto, 2) hipermedios, que son estructuras ricas en información en donde los usuarios podían navegar a partir de la selección de elementos, 3) acceso a las bibliotecas digitales, donde podía consultar información, y 4) uso de navegadores y buscadores, las cuales permitían localizar información disponible en la red.


  1. Tercera etapa: Web 2.0, las redes sociales y de autoría.

A finales del siglo XX surgen las aplicaciones web, las cuales permiten al usuario tener un papel activo, ya que se puede intercambiar información como archivos y música, se crean los blogs, y aparece Wikipedia, es decir, una enciclopedia creada por los usuarios.


A Tim O´Reilly se le debe el término de la Web 2.0, y este autor destaca como sus características principales las siguientes: 1) la web como plataforma de sus aplicaciones, 2) el aprovechamiento de la inteligencia de forma colectiva, 3) la gestión de los datos de la red, 4) el fin del ciclo de actualizaciones de versiones de software, 5) los modelos ligeros de programación, 6) el software ejecutable independientemente del dispositivo, y 7) las experiencias enriquecedoras de los usuarios.


Esta tercera etapa es aprovechada en el ámbito educativo desde una perspectiva constructivista, la cual se basa principalmente en dos pilares: el trabajo con las herramientas e información que permite al usuario construir su punto de vista, y el manejo de las redes sociales. Las características de esta tercera etapa es el manejo de las redes sociales, que el usuario no solamente tiene la oportunidad de leer la información, sino de compartir información a partir de blogs, wikis, foros, el manejo y organización de la información de forma inteligente, y el empleo de diferentes aplicaciones y servicios como son los mapas mentales, mapas conceptuales, entre otros.


  1. Cuarta etapa: Web 3.0, inteligencia artificial, tridimensionalidad y georrefrencia.


La Web 3.0 se define como la transformación de la web en una gran base de datos, la cual es posible a partir de aplicaciones como inteligencia artificial, o de la Web geoespacial, en la cual se incorporan capas de información, las cuales se basan en mapas, a partir de los cuales permiten identificar recursos de información localizada, y hasta de realidad aumentada.


El manejo de estas aplicaciones puede ser desde cualquier dispositivo común como son: pc o teléfono móvil, otra de las características de estas aplicaciones es que son personalizables, y que se distribuyen de manera rápida por distintos medios como son: correo electrónico, redes sociales, entre otros.


Una de las aplicaciones educativas que presenta la Web 3.0 es la inmersión, en las cuales los usuarios participan directamente en el manejo de los Ambientes Virtuales.


Con base en lo anterior, es que una de las modalidades alternativas que se ha incrementado considerablemente en los últimos años es la modalidad alternativa, ya que gracias al empleo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el Ámbito Educativo, ha sido posible trabajar desde modelos educativos flexibles e innovadores, que permiten a los estudiantes organizar su tiempo para cumplir con sus compromisos laborales, personales y de estudio.


Sin embargo, es importante considerar que “si solo cambiamos el medio puede ser otra modalidad, pero si cambiamos el entorno educativo y sus interacciones estamos hablando de una modalidad alternativa, en otro paradigma, sobre todo si no perdemos de vista que las nuevas tecnologías no constituyen un conjunto de herramientas, sino un entorno, un espacio, en el cual se producen las interacciones humanas” (ANUIES, 2003, pág. 134).


De acuerdo a Martínez (2005, pág.2) “la enseñanza a distancia representa un fenómeno de estudio permanente por qué son aún escasas las propuestas sólidas sobre la educación vía internet, lo cual convierte a este fenómeno en objeto de investigación en todas las áreas disciplinares”.


Por su parte, Rama (2012) asegura que la expansión de la educación a partir de la modalidad virtual está vinculada con el incremento que ha tenido la conectividad, así como la disminución de costos, de esta forma la educación a distancia se relaciona con el modelo técnico – económico, que ha permitido obtener mejores niveles de productividad y mejores niveles de eficiencia pedagógica.


A partir del incremento de la educación virtual como una Modalidad Alternativa del Aprendizaje, es que surge la inquietud de investigar la percepción de los estudiantes que cursan un posgrado a partir de esta modalidad. Es por ello que el objetivo de esta ponencia es presentar la educación virtual desde la experiencia de un grupo de estudiantes.


DESARROLLO


La investigación que se llevó a cabo fue exploratoria, con enfoque mixto, cuya población objeto de estudio fue de 15 estudiantes de posgrado en modalidad virtual, de los cuales el menor tiene 29 años y el mayor 44, con un promedio de edad de 35 años, siendo 80% mujeres y 20% hombres.


Para realizar el diagnóstico se utilizó una encuesta semiestructurada formada por tres la primera formada por los datos generales de identificación de los sujetos de estudio, la segunda es estructurada en donde se valoran con una escala estimativa del 1 al 5 en donde se consideran cuatro cuadrantes: 1) Cuadrante Tecnológico, 2) Cuadrante Didáctico, 3) Cuadrante Comunicativo, 4) Cuadrante Evaluativo. Por último, la tercera parte fue abierta, en donde los estudiantes expresaron las fortalezas y áreas de oportunidad detectadas durante el desarrollo del curso.


Cuadrante 1. Tecnológico


El e-learning es definido por Roldán (2011, pág. 17) como “un nuevo concepto de educación a distancia en el que se integra el uso de las TIC y otros elementos didácticos para el aprendizaje y la enseñanza”, cuyo objetivo es generar un proceso de construcción de conocimiento significativo para el estudiante.


En este cuadrante se valoró principalmente el domino sobre el entorno tecnológico en el cual se desenvuelve el estudiante que trabaja en Entornos Virtuales de Aprendizaje, definido como “una aplicación informática diseñada para facilitar la comunicación pedagógica entre los participantes en un proceso educativo, sea éste completamente a distancia, presencial, o de una naturaleza mixta, que combine ambas modalidades, en diversas proporciones”


(Adell, Castell y Pacual 2004, citado por Quiroz, 2011, pág. 73).


Los Entornos Virtuales de Aprendizaje “se caracterizan por proporcionar distintos tipos de información que permiten al profesorado dar un seguimiento del progreso del alumno, posibilitar el intercambio de información y el diálogo y discusión entre las personas implicadas en el proceso, posibilitar el trabajo colaborativo, permitir llevar a cabo todas las actividades relacionadas con la gestión académica de los alumnos, permitir contemplar la evaluación desde una doble perspectiva desde el punto de vista del profesor y del alumno), proporcionar accesos a diversos recursos de aprendizaje multimedia, y fomentar la interacción” (Alcantud y Soto, 2002, pág. 265).


En este caso, se trabajó desde la plataforma Moodle, la cual se define como “un sistema de gestión de contenidos educativos (CMS) que posibilita la organización de cursos a partir de la creación y combinación de recursos educativos gestionados dentro de la misma plataforma” (Pérez, R., Rojas, J., y Paulí, G. 2008, pág. 1).


En lo que se refiere al acceso a la plataforma el 67% lo evalúo con 5, y el 33% lo evaluó con 4, lo cual confirma que la plataforma Moodle tiene un formato amigable, de fácil acceso en donde los estudiantes pueden acceder con rapidez. En cuanto a la facilidad de navegación y la descarga de contenidos, los resultados generados fueron 79% hacia una valoración de 5, y 21% a una valoración de 4, lo que confirma que el Ambiente Virtual de Aprendizaje utilizado para el desarrollo de este curso está diseñado de tal manera que se favorezca la autogestión del conocimiento y el desenvolvimiento del estudiante con facilidad a partir de las diferentes herramientas que presenta.

Dentro de los resultados de este cuadrante se identifican los siguientes:


Gráfico 1. Acceso a la Plataforma

Gráfico 2. Facilidad en navegación

Fuente: El Autor

Fuente: El Autor


Cuadrante 2. Pedagógico y Didáctico


De acuerdo a la Conferencia Mundial de la Educación Superior (UNESCO, 2009, pág. 2), “la educación tiene la responsabilidad social de hacer avanzar nuestra comprensión de problemas polifacéticos con dimensiones sociales, económicas, científicas y culturales, así como nuestra capacidad de hacerles frente”, es por ello que el modelo pedagógico basado en la transmisión de conocimientos resulta obsoleto en la actualidad, y se requiere transitar por un modelo que favorezca la construcción significativa de conocimientos, tanto de forma individual como colaborativa.


En este sentido, se requiere trabajar desde un enfoque centrado en el estudiante a partir de una estructura flexible, que permita adaptarse a las necesidades e intereses (Alonso, y Blázquez, 2012).


El enfoque constructivista desde la perspectiva de la Educación Virtual de acuerdo a Doolitle (1999) citado por Quiroz (2011) menciona ocho principios básicos: 1) El aprendizaje debe tener lugar en entornos que se vinculen al mundo real, 2) El aprendizaje debe de implicar procesos de mediación y de negociación, 3) Los contenidos que se trabajen, requieren ser relevantes para los estudiantes, 4) Los conocimientos y destrezas deben ser comprendidos con base en los conocimientos previos del estudiante, 5) Los conocimientos deben ser evaluados de manera formativa, de tal manera que sean la base para futuros aprendizajes, 6) La motivación es un factor clave para que el estudiante genere un proceso autorregulado, automediado y autoconsciente, 7) El rol del profesor es de un guía, mediador y facilitador del aprendizaje, y 8) Los docentes deben presentar varias rutas de aprendizaje de acuerdo a las necesidades de los estudiantes.


Como base de los principios anteriores, un modelo constructivista en Educación en Línea se debe orientar hacia la “flexibilidad, la personalización, la interacción y la cooperación entre los diferentes agentes: aportar soluciones formativas a medida de las necesidades de los usuarios, teniendo en cuenta las competencias profesionales sobre las que se pretende incidir” (Casamayor, 2008, pág. 81).


Los resultados reflejados, el 93% evaluaron en nivel 5 que si se trabajó con una metodología constructivista y el 7% lo consideraron que se trabajó en un nivel 4, esto es resultado del trabajo realizado en cada una de las sesiones y de las actividades que se desarrollaron desde un enfoque orientado al estudiante, en se buscó la construcción del conocimiento tanto de manera individual como colaborativa, vinculando en este caso de forma intencional sus conocimientos previos para que el aprendizaje fuera significativo, además de que propiciara la reflexión sobre su práctica docente.

Dentro de los resultados obtenidos, los más sobresalientes se presentan a continuación:


Gráfico 3. Metodología constructivista

Gráfico 4. Nivel de información presentada

Fuente: El Autor

Fuente: El Autor


Sobre el nivel de información presentada, los resultados reflejan que el 87% valoró en un nivel 5 los materiales con los que se trabajaron en las sesiones, y el 13% en un nivel 4. Por lo que los estudiantes identificaron la claridad, pertinencia y actualidad de los mismos. Es importante destacar que en una sociedad de la información y del conocimiento, una competencia básica en el ser humano es la identificación de la información, la selección de la misma, pero sobre todo, que a partir de ella se construyan conocimientos significativos que se apliquen en los contextos en los cuales ellos se desenvuelven.


Cuadrante 3. Comunicativo


La comunicación constituye la base para generar un proceso de enseñanza aprendizaje efectivo. Las formas de comunicación que se establecen en un EVEA son de los rasgos diferenciadores entre los modelos de formación presencial y los modelos de formación virtual. “Mientras que en un entorno presencial, la mayor parte de la comunicación es verbal (especialmente la que emite el profesor dando clases) y gestual, en un EVEA prácticamente toda la comunicación es textual. De todos modos cabe destacar que en un entorno presencial la comunicación que va del estudiante hacia el profesor es también en gran medida textual, y con sentido exclusivamente unidireccional, pues no suele ir más allá de la entrega de trabajos y actividades” (Bautista, Borgues y Forés, 2006, pág. 29).


Los Entornos Virtuales de Aprendizaje favorecen que se lleve a cabo el proceso de comunicación entre los usuarios (tutores, estudiantes y administradores) tanto de manera sincrónica como asincrónica, además de enviar y recibir trabajos, actividades y dudas. (Carmona y Rodríguez, 2008), y se trabaja muchas veces a partir de Comunidades Virtuales de Aprendizaje, las cuales se definen como “espacios de interacción humana en los que el espacio y el tiempo, como coordenadas reales para cada uno de los miembros de la comunidad, se pueden relacionar de forma asincrónica (sin coincidir ni en el espacio ni en el tiempo) en las relaciones entre cada uno de los miembros y construir un auténtico, (es decir verdadero) entorno virtual” (Duart y Sangrá 1999, pág. 28).


En cuanto a los hallazgos obtenidos, destacan los siguientes:


Gráfico 5. Rapidez en respuestas a dudas

Gráfico 6. Comunicación docente y compañeros

Fuente: El Autor



La comunicación que se genera a través de los Ambientes Virtuales de Aprendizaje representa en un alto porcentaje el éxito o el fracaso del mismo, pues al no estar de forma

presencial, muchas veces el estudiante de esta modalidad se siente solo, aislado, por lo que es importante generar Comunidades virtuales de aprendizaje que favorezcan el proceso de acompañamiento durante el curso. La autonomía y la autogestión son competencias clave para el trabajo desde la virtualidad, pero también el acompañamiento del docente para desarrollarlas. En este sentido, se preguntó a los estudiantes sobre la rapidez del docente en contestar las dudas o inquietudes que se les presentaran, valorando con 5 el 73%, con 4 el 13% y con 3 el 14%.


Dentro de los procesos comunicativos, en la Educación Virtual se observa un trabajo más horizontal, ya que se deja atrás el paradigma de comunicación docente – alumno, y se trabaja a partir de un proceso más dinámico en donde se genera una Comunidad Virtual de Aprendizaje que está orientada a recuperar conocimientos previos, en donde sus participantes desempeñen el rol de aportar y recibir información, y de esta manera construir conocimientos significativos que apliquen en otros contextos. En este aspecto, los resultados obtenidos por los estudiantes fueron de 73% con una valoración de 5, el 20% con una valoración de 4, y el 7% con una valoración de 3.


Cuadrante 4. Evaluativo


El concepto de evaluación se ha transformado considerablemente en los últimos años, transitando de un paradigma dominante basado en el conductismo, el cual se orientaba hacia los resultados, a un paradigma emergente, el cual considera la evaluación como un proceso diagnóstico, sumativo y formativo. “Este paradigma parte de que la evaluación de la comprensión de los estudiantes, los procesos de retroalimentación entre iguales y la autoevaluación son parte de los procesos sociales que median el desarrollo de las habilidades intelectuales, la construcción del conocimiento, y la formación de la identidad de los estudiantes” (Rodríguez e Ibarra, 2011, pág. 23).


En este sentido es que Lara (2006) considera la importancia de la retroalimentación como un elemento clave, ya que permite darle sentido y significado al proceso educativo, pues de esta manera no se limita a calificar únicamente desde un parámetro cuantitativo, sino a valorar el trabajo del estudiante antes, durante y después del proceso de enseñanza – aprendizaje, y de esta manera generar un círculo virtuoso que le permita realizar una reflexión en torno a su desempeño al identificar fortalezas y áreas de oportunidad, y establecer estrategias de mejora.


Por su parte, Sangrá (2001) argumenta que la retroalimentación constituye un criterio de calidad educativa, y permite llevar un control sobre el proceso del estudiante, para analizarlo y generar mejoras durante su desarrollo.


Finalmente Mogollón (s/f) proporciona algunos aspectos a considerar en el momento de desarrollar una retroalimentación con una orientación hacia la mejora, puntualizando que es importante considerar los siguientes aspectos en el momento de realizarla: 1) valorar la conducta, no a la persona, 2) presentar aspectos observables, no inferencias, 3) realizar descripciones en lugar de juicios, 4) cuidar que sean precisas y en el tiempo adecuado, 5) permitir que el estudiante explore nuevas alternativas, en lugar de proporcionarle respuestas.


La evaluación de los estudiantes sobre el curso se valoró principalmente considerando el proceso de retroalimentación así como el grado de satisfacción, los cuales se reflejan en las siguientes gráficas.

Sobre la calidad de las retroalimentaciones, el 80% valoró con 5, y el 20% con un 4, estos resultados reflejan que el trabajo realizado por parte del docente a lo largo del curso, les permitió a los estudiantes generar un proceso para identificar sus fortalezas y áreas de oportunidad, y de esta manera poner en práctica estrategias para mejorar su desempeño.

Gráfico 7. Calidad de las retroalimentaciones

Gráfico 8. Grado de satisfacción

Fuente: Autor.

Fuente: Autor.


El grado de satisfacción de los estudiantes al finalizar el curso genera una evaluación global del trabajo en el Ambiente Virtual de Aprendizaje, obteniendo como resultados un 80% con un nivel de 5, y el 20% con un nivel de 4, estos porcentajes son favorables y reflejan que los estudiantes disfrutaron y aprendieron al trabajar en una modalidad a distancia, para la mayoría de ellos, ésta ha sido su primera experiencia en la virtualidad.


Valoración cualitativa


La última parte de la encuesta fue abierta, con la intención de que los estudiantes expresaran las fortalezas y áreas de oportunidad encontradas al estudiar a partir de la Modalidad Educativa Virtual.


Entre los hallazgos encontrados, los estudiantes identificaron como fortalezas la preparación del docente, planeación general del curso, a partir de una estructura de fácil comprensión, el manejo de información actualizada, el desarrollo de actividades variadas basadas en un enfoque constructivista y vinculadas a la reflexión sobre su práctica docente, las cuales se implementaron tanto de manera individual como colaborativa, la comunicación constante con sus compañeros y con el asesor, la respuesta oportuna y precisa a las dudas presentadas, así como la retroalimentación a tiempo que les permitió identificar su proceso y generar acciones para mejorar su desempeño, así como promover procesos de autoevaluación y heteroevaluación.


Las áreas de oportunidad detectadas fue la falta de tiempo para la realización de tareas y actividades, ya que el 100% de los sujetos de estudio está laboralmente activo, y tiene que organizarse para cumplir con las actividades en su trabajo, en el posgrado y en su vida personal. También comentaron que algunas de las sesiones estuvieron saturadas de tareas, por lo que tuvieron que dedicar más tiempo a la realización de las mismas.



Entre las recomendaciones que hacen es tener un horario sincrónico para la resolución de dudas, o un número telefónico al cual poder comunicarse, sugerir libros sobre los temas vistos en las sesiones, así como implementar un foro que les permita compartir las experiencias a los integrantes de la comunidad de aprendizaje.


CONCLUSIONES


El desarrollo de esta investigación generó un proceso significativo, ya que permitió mirar la educación virtual a través de los ojos de los estudiantes de posgrado de esta modalidad, desde cuatro cuadrantes: el tecnológico, el didáctico, el comunicativo y el evaluativo, de este modo se observa una formación integral, que busca la transformación del ser humano.


La Educación Virtual como una modalidad alternativa que ha incrementado considerablemente la demanda en los últimos años, rompe con el paradigma tradicional de enseñanza y ofrece un paradigma que favorece el proceso de construcción de conocimientos del ser humano, tanto de forma individual como colaborativa a partir del manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, con base en un modelo flexible en donde el estudiante organiza su tiempo y trabaja de manera asincrónica las actividades planteadas, que le permiten alcanzar las competencias del curso.


El empleo de las tecnologías constituye el medio de la educación virtual, no el fin, ya que favorece a partir de la didáctica constructivista y basada en un enfoque andragógico la movilización de los saberes conceptuales (conocimientos, teorías y leyes), procedimentales (habilidades y destrezas), y actitudinales (actitudes, intereses, valores, motivos y modos de actuación); para responder con eficacia y eficiencia a las demandas laborales que requieren los estudiantes, en este caso a nivel de posgrado.


La incorporación de los estudiantes a esta modalidad permite concebir un proceso centrado en el aprendizaje, en donde el estudiante recupera sus conocimientos previos, su experiencia en la disciplina, para generar un círculo virtuoso que permite la vinculación del conocimiento anterior con el nuevo conocimiento de una manera significativa y no arbitraria.


Estudiar desde esta modalidad educativa requiere de la preparación del docente para dejar atrás el rol de transmisor y ubicarse desde un mediador, facilitador y guía que acompaña al estudiante, por lo que es clave la comunicación clara y puntual que se establezca entre ellos, además de la retroalimentación que se lleva a cabo en la realización de cada una de sus actividades y tareas.


La Educación Virtual enfrenta grandes retos, pues implica romper estructuras que se han trabajado por muchos años, sin embargo, los hallazgos de esta investigación permiten evidenciar que vale la pena considerar esta modalidad como una alternativa para concluir los estudios y continuar con la preparación, pues en la sociedad del siglo XXI, se requiere no solo aprender para la vida, sino aprender durante toda la vida.

BIBLIOGRAFÍA


Alcantud, F. y Soto, J. (2002) Tecnologías de ayuda en personas con transtornos de comunicación. España: AU Libres.


Alonso, L, y Blazquez, F. (2012) El docente de educación virtual. Guía básica. Incluye orientaciones y ejemplos del uso educativo de Moodle. Madrid: Nárcea.


ANUIES (2003) Documento estratégico para la Innovación en la Educación Superior.


Recuperado de: http://ceadug.ugto.mx/iglu/Iglu09/Modulo1/antes/InnovacionEduSupAnuies.pdf


Bautista, G., Borges, F., y Forés, A. (2006) Didáctica Universitaria en Entornos Virtuales de Enseñanza-Aprendizaje. Madrid:Narcéa.


Carmona, E., y Rodríguez, E. (2008) Tecnologías de la Información y la Comunicación. Ambientes Web para la calidad educativa. Colombia: Ediciones Elizcom.


Casamayor, G. (2008) La formación On-Line. Una mirada integral sobre el e-learning, b-learning…Barcelona: Gráo.


DGESPE (2012) Enfoque centrado en el aprendizaje. Recuperado de: http://www.dgespe.sep.gob.mx/reforma_curricular/planes/lepree/plan_de_estudios/enfoqu e_centrado_aprendizaje


Delors, J. (1996) La Educación encierra un tesoro. México: UNESCO.


Frade, L. (2009) Desarrollo de competencias en educación: desde Preescolar hasta Bachillerato. México: Inteligencia Educativa.


Lara, J. (2006) Evaluación continua. Reportaje exclusivo para el The Cartagena Heraldo.


(29 de Junio).


Levy, P. (1999) Qué es lo virtual. Buenos Aires: Paidós.


Martínez, F. (2005) E-Aprendizaje en bibliotecología: perspectivas globales. México: Universidad Nacional Autónoma de México.


Mogollón, I. (2004) El chat y otros procedimientos de evaluación a distancia aplicables en Sistemas Mixtos. Recuperado de: http://www.sav.us.es/pixelbit/pixelbit/articulos/n23/n23art/art2304.htm


Peñalosa, E. (2013) Estrategias docentes con tecnologías: Guía práctica. México: Pearson.


Pérez, R., Rojas, J., y Paulí, G. (2008) Algunas experiencias didácticas en el Entorno de la Plataforma Moodle. Revista de Informática Educativa y Medios Audiovisuales. Vol. 5. Págs. 1-10.


Perrenoud, P. (2009) Construir competencias desde la escuela. Chile: JC Saenz Editor.


Quiroz, J. (2011) Diseño y moderación de Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA)


Barcelona: UOC.


Rama, C. (2012) La reforma de la Virtualización de la Universidad. El nacimiento de la Educación Digital. México: UDG Virtual.


Rodríguez, G. e Ibarra, M. (2011) e-Evaluación orientada al e-aprendizaje estratégico en Educación Superior. Madrid: Nárcea.



Sangrá, A. (2001) La calidad en las experiencias virtuales de Educación Superior. Recuperado de: http://www.uoc.edu/web/esp/art/uoc/0106024/sangra.html


Sangrá, A. y Duart, J. (1999) Formación universitaria por medio de la Web: un modelo integrador del aprendizaje superior. Barcelona: Universidad Oberta de Cataluña UOC.


Tobón, S., Pimienta, J., y García, F. (2010) Secuencias Didácticas: Aprendizaje y Evaluación de Competencias. México: Pearson Educación.


UNESCO (2009) Conferencia Mundial sobre la Educación Superior: 2009: La nueva dinámica de la Educación Superior y la investigación para el cambio social y el desarrollo.


Urquillo, M. (2009) Competencias que desarrolla el estudiante universitario que participa en programas en modalidades alternativas. (El caso del centro de Educación a Distancia, Universidad La Salle, México). Revista del Centro de Investigación. Universidad La Salle. Vol. 8, No. 32. Julio-Diciembre 2009. Pp. 67-80. Universidad La Salle, México. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34213107005


Zabala, A. y Arnau, L. (2007) 11 Ideas Clave. Cómo aprender y enseñar competencias. España: Grao.

1 Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1. Doctora en Gestión Educativa. Profesor Investigador de la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (UVEG) en la División de Investigación y Posgrado. Realiza funciones de Coordinación, Investigación, Docencia y Diseño Curricular. México. Correo electrónico: dra.veytiabucheli@gmail.com






 

 

 





 

Programas requeridos

 

free counters
  Revista Internacional PEI: Todos los Derechos Reservados 2010