Psicología y Educación Integral A.C. 
Revista Internacional PEI: Por la Psicología y Educación Integral
IBSN: 2010-07-01-00                                                     MCN :: W2BFP-QW4FS-MQQ38
Licencia Creative Commons
MyFreeCopyright.com Registered & Protected
INICIO REVISTA ESTADO DE ARTÍCULOS NÚMEROS AUTORES COMITÉS LINKS CONTACTO
 
Volumen III. Número 6. Enero-Febrero 2014
 
DESCARGA EL MANUAL DE AUTORES
CONVOCATORIAS
 
INDEXACIONES
ebesco
 
Licencia Creative Commons
MyFreeCopyright.com Registered & Protected
IBSN: Internet Blog Serial Number 2010-07-01-00

 

 

RESPONSABILIDAD SOCIAL UNIVERSITARIA PARA EL DESARROLLO DE PROYECTOS DE SERVICIO COMUNITARIO

SOCIAL UNIVERSITY RESPONSIBILITY FOR THE PROJECT DEVELOPMENT OF COMMUNITY SERVICE

Kerwin José Chávez Vera[1]

Resumen:

 

 

La investigación acción participativa se convierte en una herramienta importante para analizar el papel de la Responsabilidad Social Universitaria en la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt (UNERMB), ya que la misma permite a los actores involucrados reflexionar sobre los mecanismos para desarrollar los proyectos de Servicio Comunitario y las condiciones en la que estos se desarrollan, permitiendo establecer criterios de acción para superar las dificultades que en su ejecución pueden presentarse. Este tipo de investigación busca mediante procesos reflexivos cambiar la realidad de un hecho educativo, con el propósito de lograr que éste se realice de manera óptima garantizando así su objetividad. En el presente artículo se exponen las reflexiones del investigador en relación al desarrollo de estos  proyectos por los estudiantes del Programa Administración de la UNERMB.

 

Palabras clave: Responsabilidad Social Universitaria – Servicio Comunitario - Investigación Acción Participativa – Aprendizaje-Servicio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abstract:

 

The investigation participative action turns into an important tool to analyze the paper of the Social University Responsibility in the National Experimental University Rafael Maria Baralt (UNERMB), since the same one allows to the involved actors to think about the mechanisms to develop the projects of Community Service and the conditions in that these develop, allowing to establish criteria of action to overcome the difficulties that in his execution they can present. This type of investigation seeks by means of reflexive processes to change the reality of an educational fact, with the intention of achieving that this one carries out in an ideal way guaranteeing this way his objectivity. In the present article the reflections of the investigator expose in relation to the development of this type of projects for the students of the Program Administration of the UNERMB.

 

Key words: Social University responsibility - Community Service - Investigation Participative Action - Learning - service

 

Resumo:

A investigação acção participativa converte-se numa ferramenta importante para analisar o papel da Responsabilidade Social Universitária na Universidade Nacional Experimental Rafael María Baralt (UNERMB), já que a mesma permite aos actores envolvidos reflexionar sobre os mecanismos para desenvolver os projectos de Serviço Comunitário e as condições na que estes se desenvolvem, permitindo estabelecer critérios de acção para superar as dificuldades que em sua execução podem se apresentar. Este tipo de investigação procura mediante processos reflexivos mudar a realidade de um facto educativo, com o propósito de conseguir que este se realize de maneira óptima garantindo assim sua objetividade. No presente artigo expõem-se as reflexões do pesquisador em relação ao desenvolvimento destes  projectos pelos estudantes do Programa Administração da UNERMB.

 

 

Palavras finque: Responsabilidade Social Universitária – Serviço Comunitário - Investigação Acção Participativa - Aprendizagem - serviço

 

1.    Introducción

 

En la actualidad las universidades venezolanas han tomando conciencia de la importancia de proyectarse a su entorno, formando profesionales cada día más comprometidos con la sociedad, por esta razón se hace necesario impulsar y apoyar el cumplimiento de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU), para que a través del ejercicio de sus funciones forme estudiantes para el compromiso y la solidaridad, aportando a la sociedad conocimientos y acciones que contribuyan a gestar una comunidad más justa, que promueva los derechos y respete la dignidad de todos.

Esta posición se expresa de manera máxima en la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (LSCEES) la cual como mandato legal, pretende  la formación de estudiantes como personas reflexivas, solidarias, capaces de ver las consecuencias de su pensar, sentir y hacer en el medio donde conviven, así como el aporte reflexivo, propositivo y práctico de las universidades, a través del aprendizaje-servicio.

La Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt consciente de ello promueve la planificación y ejecución de proyectos de Servicios Comunitarios que busquen contribuir no solo con la formación de profesionales con compromiso social, sino además comprometidos con su entorno. El presente estudio tiene como finalidad analizar la promoción de la Responsabilidad Social Universitaria como mecanismo para el desarrollo de los proyectos de Servicio Comunitario.

 

2.    Proposición

 

El siglo XXI ha llegado con grandes cambios, el piso se está cimbrando para todos. Se puede llamar a estos cambios en la globalización, fin de la modernidad, surgimiento de la sociedad de la información o advenimiento de  una nueva civilización; el hecho es que este fenómeno ha afectado a las sociedades en general, donde su propia estructura está cambiando, en su forma de organizar el trabajo, el poder, la cultura y la educación.

Sin embargo, en nuestra sociedad existe una diversidad de problemas, que ameritan acciones contundentes por parte de todos los involucrados, ya que la comunidad en general no puede estar a espaldas de estas dificultades que los aquejan, de esa manera hace cumplimiento con su deber de responsabilidad social.

De conformidad con el artículo 2 de La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, publicada en gaceta oficial N° 36.860 del 30 de diciembre de 1999, La Responsabilidad Social, es un valor superior de ordenamiento jurídico y de la actuación del estado democrático y social de derecho y de justicia, lo cual sujeta toda actuación del Estado, en cualesquiera de los niveles en que se ha distribuido el Poder Público (vertical u horizontalmente) a este valor superior. Es decir, define la Responsabilidad Social como un derecho y deber de toda persona natural y jurídica.

Ahora bien, en su artículo 132 de la misma ley, reza: “Toda persona tiene el deber de cumplir sus responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”.

Lo antes expuesto, permite señalar que todos los ciudadanos tienen el deber de cumplir obligaciones de carácter social, en beneficio de la comunidad en los ámbitos: educativo, salud, económico y cultural; sin importar distinción de raza, credo, condición social, política y religiosa; con el objetivo de contribuir al desarrollo de una sociedad justa con igualdad de condiciones para todos.

Las Universidades no están exentas de cumplir con este desiderátum institucional y mandato legal. Razón por la cual el legislador venezolano le ha asignado a las Instituciones de Educación Universitaria, el rol de ser las rectoras del desarrollo socioeducativo del país, cuyo mandato está establecido en el artículo 109 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y en la Ley de Universidades publicada en Gaceta Oficial N° 1429, Extraordinaria, 8 de septiembre de 1970, en los artículos 1, 2, 3 y 4.

En ese sentido, Larrañaga (2000), concibe la Responsabilidad Social como el conjunto de procesos a través de los cuales la comunidad educativa de la universidad asume las obligaciones de los miembros de una sociedad, país o región, comprendiendo la problemática de manera académica e interdisciplinaria. Asimismo, integra tal comprensión en la construcción del conocimiento universitario y en el ejercicio de la vida profesional de sus egresados, contribuyendo a la transformación de las estructuras sociales, políticas, económicas, así como culturales del país, en la línea de la promoción y justicia.

Así mismo, la Responsabilidad Social como parte de la formación del estudiante y vinculada al componente ético inherente al proceso instruccional formativo que debe recibir, a fin de apreciar y vislumbrar la realidad de cualquier país; por otra parte el trinomio investigación, docencia y extensión, que requiere ser fortalecido en el docente universitario, para que se genere un pensamiento complejo en el sentido de su competencia analítica, visionaria, dialogal y humana, entre otras categorías, que darían fuerza al principio de incertidumbre que caracterizan a los seres humanos pensantes y representantes de los sistemas de complejidad creciente.

Por consiguiente, en ese contexto, la Responsabilidad Social Universitaria plantea la formación de estudiantes como personas reflexivas, capaces de ver las consecuencias de su pensar, sentir y hacer en el medio donde viven, también el aporte reflexivo, propositivo y práctico de las universidades para la superación de la inseguridad, discriminación, explotación y manipulación de las sociedades. A demás considerándola como una instancia que pretende solidificar las bases solidarias individuales y que intenta responder de manera crítica, a la ambivalencia de valores y prioridades en los distintos estratos sociales, por medio de una educación enfocada en el individuo y sus necesidades humanas.

De allí que, es a partir de la formación del ser humano, para que sea capaz de construir nuevos conocimientos,  donde la  Responsabilidad Social Universitaria cumple su principal propósito, ya que con la capacitación de los estudiantes, no solo se logrará educarlo, sino que el mismo emplee  sus nociones profesionales en beneficio de su entorno.

En ese orden de ideas, puede señalarse que la realidad social del país reclama actores comprometidos con el cambio y la transformación, esta conciencia solidaria debe estimularse a través de la formación directa de los  estudiantes, en la complicada trama denominada realidad nacional. El país y su realidad, debe ser un aula permanente.

El desarrollo de los proyectos de Servicio Comunitario, se puede convertir a través de su profundización, en un combustible para recuperar en la colectividad el papel de conductores o facilitadores del cambio. Es decir, conducir y  facilitar las transformaciones que requiere la sociedad actual, y es allí donde cumple su papel principal  la Responsabilidad Social Universitaria.

Es precisamente a través de la construcción del conocimiento de las comunidades, que la universidad como organización con funciones netamente sociales, puede determinar que es lo que  deben aprender los estudiantes para desempeñar  un papel de liderazgo en función del cumplimiento de la Responsabilidad Social.

Todo esto lleva a la Responsabilidad Social Universitaria a originar e inducir el cambio, considerando a la comunidad como el actor principal de su labor  y a sus necesidades prioritarias, para con ello ofrecer resultados y rendir cuentas, convirtiéndose todo lo anterior en  características obligatorias para las Instituciones de Educación Universitaria.

El análisis realizado por el investigador basado en sus observaciones, permite señalar que las actividades desarrolladas por la Coordinación de Servicio Comunitario están orientadas a cumplir con la Responsabilidad Social, sin embargo, los proyectos generados para el cumplimiento de la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (LSCEES), no son suficientes para dar respuestas a las necesidades del entorno universitario, puesto que de allí, desde la Responsabilidad Social Universitaria, se generan estrategias convenientes para garantizar una educación que responda a la formación de profesionales comprometidos con sus comunidades y los problemas que presentan las mismas.

La Educación Universitaria cumple un papel fundamental en la formación de los individuos, que apoyarán el desarrollo de las naciones, dicha formación debe estar orientada por la necesidad de obtener un conocimiento pertinente en articulación intra y extra universitarias, ya que la complejidad y el cambio son constantes en nuestras sociedades; es por eso que para las universidades se hace imperativo la necesidad de estar en permanente contacto con esas realidades sociales.

Lo antes indicado, permite señalar el Servicio Comunitario como una modalidad universitaria, para alcanzar sus objetivos, el mismo posee rango constitucional, según  lo establecido en la Carta Magna (1999) al indicar en su artículo 135; la obligatoriedad de prestar servicio a la comunidad a cualquier ciudadano que desee ejercer una profesión en el territorio nacional, para con ello contribuir al desarrollo del país durante el tiempo, lugar y condiciones que determine la ley; partiendo de lo anterior surge la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (LSCEES). Según el artículo  4 de la Ley antes mencionada el Servicio Comunitario es:

 

“la actividad que deben desarrollar en las comunidades los estudiantes de educación superior que cursen estudios de formación profesional, aplicando los conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y humanísticos adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la comunidad, para cooperar con su participación al cumplimiento de los fines  del bienestar social, de acuerdo con lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en esta Ley”. (2005:2). 

 

El Servicio Comunitario pretende vincular los conocimientos del estudiante con la práctica; y a su vez incentivar valores de solidaridad y cooperación, responsabilidad social, igualdad, participación ciudadana, asistencia humanitaria, es decir, crear un ciudadano integral  comprometido con el desarrollo de su entorno; siendo una excelente manera para que los estudiantes conozcan su entorno social y además pongan en práctica los conocimientos obtenidos a lo largo de su carrera. Pero es necesario hacer una revisión más detallada de cómo se desarrolla este tipo de participación de los estudiantes universitarios, con el fin de tener una visión global ajustada a la realidad.

Los participantes pueden intervenir en la toma de decisiones y concurrir a la determinación de los principales objetivos en la vida de la colectividad. Estas actividades tienen una  orientación constructivista, que busca la construcción de conocimientos, intentando formar  personas humanas en sus convicciones y en su carácter, ayudándolas a actuar coherentemente en su entorno social.

 

3.    Argumentos para la discusión

 

 Lo  antes señalado, solo es posible mediante un proceso en el que  confluyan aspectos como: la Investigación Acción Participativa, la Responsabilidad Social y el Aprendizaje Servicio este último encuentra su medio de mayor expresión en el Servicio Comunitario.

La Investigación Acción Participativa (IAP), tiene su origen en América Latina con Paulo Freire y Orlando Fals Borda, recibiendo un impulso decisivo en la década de los setenta. Freire (2007:12) desarrolla la concepción de la educación popular, que se basa en conceptos de la perspectiva participativa y de compromiso con los sectores populares de las ciencias sociales, es decir, no se trató tanto de priorizar los contenidos sobre el educando, o el educando sobre los contenidos, más bien se trató de trabajar con el pueblo como principio pedagógico, intentando una educación que fuera capaz de colaborar con la población en la indispensable organización reflexiva de su pensamiento.

Por otra parte Fals Borda (1981), llevó esta forma de investigación participativa a los diferentes niveles de la intervención social, el objetivo era que las bases populares y los profesionales intervengan desde el inicio hasta los resultados alcanzados. Este método estaba basado en la inserción del investigador en la comunidad, el análisis de las condiciones históricas y la estructura social de la comunidad, el desarrollo del nivel de conciencia de los miembros de la comunidad, el desarrollo de organizaciones políticas y grupos de acción y lo que ellos llamaron la investigación militante, caracterizada por su énfasis en la solución de problemas y el compromiso con la comunidad.

Las fases generales que guían un proceso de IAP y que se desprenden de la tradición latinoamericana y particularmente del trabajo de Fals Borda (1993), son establecidas por Montenegro (2007) como: 

1. Constitución del equipo e integración del investigador: Proceso a través del cual el investigador conoce  la comunidad o grupo con que se trabajará mediante  visitas, revisión documental, diálogo con informantes clave, entre otras estrategias. Además de establecer  los agentes externos que pueden influir en la investigación, así como  generar diálogos y acuerdos para la conformación del grupo de trabajo.

2. Identificación de la situación a intervenir: Esta fase permite establecer el problema o situación así como, delimitar el campo de estudio y acción. Usualmente el producto de esta fase es referido como detección de necesidades y funciona como punto de partida para las actividades posteriores.

3. Planificación y ejecución de las acciones: Una vez determinada la situación que se intervendrá, se diseña un programa o plan de acción. En este momento se definen propósitos, estrategias y herramientas que podrán ser utilizados. Los participantes ofrecen recursos y habilidades que puedan contribuir al logro de los fines planteados. Finalmente, se ejecutan las acciones planificadas.

4. Reflexión y evaluación: Una vez ejecutada las acciones se requiere evaluar los resultados obtenidos de las acciones implementadas  todo ello mediante un proceso reflexivo con respecto al proceso que se siguió. Esta fase es sumamente importante puesto que permite identificar logros así como nuevos desafíos u objetivos emergentes. Permite también re-plantear estrategias o incorporar nuevas acciones, así como realizar un análisis reflexivo en torno al aprendizaje y conocimiento producido en dicho proceso.

Para Sánchez  (2007), la Investigación Acción Participativa ha sido conceptualizada como un proceso por el cual, miembros de un grupo o una comunidad, colectan y analizan información, y actúan sobre sus problemas con el propósito de encontrarles soluciones y promover transformaciones políticas y sociales.

En otro orden de ideas, en tiempos donde las necesidades humanas se ha incrementado, se sugiere iniciativas por parte de la Responsabilidad Social Universitaria, ya que se presenta como un desafío a las universidades, dado que este concepto implica que los centros de Educación Universitaria se comprometan no sólo a formar buenos profesionales, sino también personas sensibles a los problemas de los demás, comprometidas con el desarrollo de su país y la inclusión social de los más vulnerables, personas entusiastas y creativas en la articulación de su profesión con la promoción del desarrollo participativo de su comunidad.

Para la Asociación de Universidades confiadas a la compañía de Jesús en América Latina, AUSJAL (2009), consideran la Responsabilidad Social Universitaria como la habilidad y efectividad de la universidad para responder a las necesidades de transformación de la sociedad donde está inmersa, mediante el ejercicio de sus funciones sustantivas: docencia, investigación, extensión y gestión interna. Estas funciones deben estar animadas por la búsqueda de la promoción de la justicia, la solidaridad y la equidad social, mediante la construcción de respuestas exitosas para emprender los retos que implica promover el desarrollo humano sustentable. Por lo tanto consideran, la Responsabilidad Social Universitaria:

1. Es un asunto de todos, debe ser asumida y entendida como una cuestión de identidad de la esencia misma de las universidades, y como tal, le compete a todas las instancias y niveles, los cuales deben ponerse a disposición de servicio, para asegurar la coherencia institucional.

2. Apunta a lograr una transformación social concertada: tiene como uno de sus propósitos vincular a los diversos miembros de la comunidad universitaria en proyectos e iniciativas que estén orientadas a contribuir a la transformación de la realidad local, nacional y regional en acuerdo con los actores significativos de su entorno.

3. Requiere apertura a la innovación pedagógica y científica: su ejercicio constante y sistemático conllevara a que las universidades identifiquen nuevos caminos de formación e investigación científica que sean útiles para los procesos de desarrollo y construcción de lo público en el ámbito local, nacional y regional.

4. implica interdisciplinariedad: el trabajo que se propone es integral e interdisciplinario, pues las realidades que se abordan así lo requieren.

5. Se apoya en la cooperación interinstitucional y en el trabajo en red: debido a la complejidad y velocidad del cambio de  los problemas y las demandas de nuestras sociedades, para dar respuestas efectivas y tener así una educación universitaria pertinente, la estrategia sería la promoción y el fortalecimiento del trabajo en red.

Estas consideraciones, igualmente son abordadas por Bernis (2003: 1) quien agrega que el compromiso de la Responsabilidad Social Universitaria es impregnar la docencia, la investigación formal con contenidos solidarios, señalando que la idea fundamental es que las licenciaturas incluyan en las asignaturas que lo permitan, contenidos prácticos que permitan aplicar los conocimientos durante la formación académica de los estudiantes, transformando de manera activa u positiva, situaciones injustas mediante el desarrollo, por ejemplo: programas de salud, defensa pública, derechos humanos, seguridad, construcción de infraestructura e formación.

Por otra parte, González (2005: 4)  enfoca la RSU comenzando por casa, es decir, por la propia institución de Educación Universitaria, en cuanto a su compromiso con el entorno, expresando que responde a la sociedad cuando se tiene profesores, estudiantes, egresados, personal administrativo y de servicios: sensibilizado, comprometido, honorable en sus procedimientos y modelando conductas honorables para los demás.

Asimismo considera que una institución de educación universitaria responde a la sociedad con carreras necesarias, de calidad, con programas actualizados, con investigadores de la realidad en que vive, ofreciendo respuestas a sus necesidades; así ofreciendo innovaciones para el avance científico-tecnológico, de igual forma debatiendo libremente los problemas de la comunidad, su pasado, presente y su devenir, realizando la experiencia vivencial a través del contacto directo con su gente, rostros, realidad, para acompañar a los individuos en sus procesos de liberación de la pobreza, tanto mental como material.

De igual forma señala, que se está ante un hecho social determinante, porque la universidad determina la calidad del recurso humano principal de una zona o región, ya que genera o debe generar, una masa crítica de profesionales creativos que se deben enfrentar y resolver nuevos problemas. En el marco de sus apreciaciones, se concluye indicando que las políticas desarrolladas (extensión, docencia e investigación) por las universidades son fundamentales para el desarrollo de la RSU, de igual forma apegada a los principios de valores universales.

Según Hernández (2001) el aprendizaje-servicio  es una metodología pedagógica que promueve actividades estudiantiles solidarias, no sólo para atender necesidades de la comunidad, sino para mejorar la calidad del aprendizaje académico y la formación personal en valores y para la participación ciudadana responsable. Un proyecto de aprendizaje-servicio implica: un servicio solidario protagonizado por los estudiantes para atender, en forma acotada y eficaz, necesidades reales de una comunidad pero partiendo de lo planificado institucionalmente en forma integrada con el currículo, en función del aprendizaje de los estudiantes.

Los proyectos de aprendizaje-servicio pueden desarrollarse en todos, los niveles de educación y en todos los sectores sociales. Las Universidades que desarrollan proyecto de aprendizaje  servicios bien planificados mejoran la calidad de su oferta educativa. Con ellos  no se busca que las universidades  se conviertan en centros asistenciales, sino por el contrario promueve la solidaridad como una pedagogía que contribuye a educar mejor.

Un proyecto de aprendizaje-servicio de calidad está orientado explícita y planificadamente a ofrecer un servicio solidario eficaz y a mejorar el aprendizaje de los estudiantes, también desarrollan participación, solidaridad por las necesidades de una comunidad. Para ello es necesario, por ejemplo, efectuar un diagnóstico adecuado de las necesidades comunitarias, estableciendo un contacto directo con los miembros que integran las comunidades estudiadas, conectar la acción del servicio con los contenidos disciplinares, planificar instancias de reflexión sobre la actividad, y evaluar no sólo el impacto en la formación personal, afectiva y en valores de los estudiantes, sino también los aprendizajes disciplinares adquiridos y la calidad del servicio brindado.

La Ley de Servicio Comunitario (2005:4) en su  artículo 4  define el mismo como, “la actividad que deben desarrollar en las comunidades los estudiantes de educación superior que cursen estudios de formación profesional, aplicando los  conocimientos científicos, técnicos, culturales deportivos y humanísticos  adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la comunidad, para cooperar con su participación al cumplimiento de los fines de bienestar social”. El servicio comunitario tiene como fines:

1. Fomentar en el estudiante, la solidaridad y el compromiso con la comunidad como norma ética y ciudadana.

2. Hacer un acto de reciprocidad con la sociedad.

3. Enriquecer la actividad de educación superior, a través del aprendizaje servicio, con la aplicación de los conocimientos adquiridos durante la formación académica, artística, cultural y deportiva.

4. Integrar las instituciones de educación superior con la comunidad, para contribuir al desarrollo de la sociedad venezolana.

5. Formar, a través del aprendizaje servicio, el capital social en el país.

Esta Ley establece como requisito de grado, la obligatoriedad de prestar un número determinado de horas de trabajo a la comunidad un mínimo de 120 horas, después de haber aprobado al menos el 50% de la carga académica de la carrera y en no menos de 3 meses en proyectos interdisciplinarios y transdisciplinarios en los que, con la guía de un profesor (tutor), los estudiantes se vinculan crítica y creativamente con la comunidad para contribuir con la solución de problemas y necesidades de la misma.

Para, Ramírez (2006), una gran cantidad de programas que, lejos de coadyuvar a la promoción de los niveles de bienestar social, son solo un receptáculo de estudiantes que deben cumplir una obligación sin mayor trascendencia, dejando sin sentido el verdadero objetivo de este valioso instrumento, como es la LSCEES. Razón por la cual se hace necesario promover lineamientos estratégicos para el desarrollo de la responsabilidad social en las instituciones de educación superior en la prestación del servicio comunitario, generando así beneficios a su entorno local.

En este sentido, Ferrera (2007), afirma que, la LSCEES, tiene como objetivo central vincular al estudiante universitario con su entorno socio económico para generar respuestas efectivas en las comunidades que se benefician de los proyectos desarrollados por las instituciones de Educación Superior. Es el servicio comunitario también una forma de retribución del estudiante a la sociedad, por la inversión realizada en su formación y capacitación, y es una oportunidad para la aplicación de los conocimientos adquiridos en sus años de estudio. Permitiéndole sensibilizarse en relación a los problemas de la comunidad.

Partiendo del texto de los artículos 2 y 7 de la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, promulgada en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, bajo el número 38.272, el 14 de septiembre de 2005, se puede caracterizar este servicio como:

a.  Un proceso de sensibilización del estudiante universitario hacia los diferentes problemas y circunstancias adversas que ocurren en una determinada comunidad.

b.  Propende al fortalecimiento de la formación integral e integra de los estudiantes.

c.   Se constituye en una oportunidad personal e institucional para la generación, socialización y aplicación del conocimiento, que es una de los fines esenciales de las instituciones de educación superior.

d.  Propicia la participación, cooperación e integración comunitaria para dar respuestas compartidas a los problemas que les afecta.

e.  La realización del servicio comunitario estimula y exige la vinculación de las tres funciones básicas universitarias.

f.                   El Servicio Comunitario es una vía expedita, directa y continua para cumplir con la Responsabilidad Social Universitaria.

El Servicio Comunitario se fundamenta en una abundante producción legislativa, que en orden jerárquico se encuentra en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley de Universidades, la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, y reglamentos internos de las Instituciones de Educación Universitaria, estas leyes y reglamentos garantizan la integración universidad – comunidad a través de los estudiantes.

En este contexto, el Servicio Comunitario, debe concebirse más que, como un requisito de egreso, en una oportunidad para las instituciones de Educación Universitaria de honrar el compromiso social que tienen con el país, en consecuencia el cumplimiento del mismo coadyuvara a fortalecer la vinculación de la comunidad con la universidad.

 

4.  Reflexiones

 

Hablar de participación y transformación del medio sociocultural de nuestros pueblos no es un discurso fácil de asumir, por cuanto implica el manejo de mecanismos de autogestión que en muchas ocasiones asumirlos implica un largo camino para quienes los emprenden. En este sentido, accionar un Proyecto de Servicio Comunitario desde la perspectiva de la Responsabilidad Social Universitaria y Responsabilidad Social, involucra la proyección de acciones educativas transformadoras para generar cambios favorables a las comunidades, soportadas bajo concepciones científicas y certificadas por una sociedad que clama por su progreso.

Ante estos retos sociales, me permito presentar las siguientes reflexiones producto de emprender una investigación reflexiva que buscó propiciar el Desarrollo los Proyectos de Servicio Comunitario empleando para ello la  Responsabilidad Social Universitaria como mecanismo.

El Servicio Comunitario es una actividad que le permite a los estudiantes universitarios hacerse parte de las comunidades; produciendo un bienestar social, enriqueciendo su aprendizaje e integrándose efectivamente a la sociedades para transformarlas.

Además  les permite además de articular la ley, vivenciar el conjunto de necesidades de una comunidad donde ellos como estudiantes universitarios pudieron determinar que su formación profesional universitaria, más que acreditarles con un título, les pide que actúen como elemento clave de la deuda social que las universidades tienen ante las comunidades.

También  genera en los estudiantes el sentido crítico de la interrelación entre el currículo y el aprendizaje de los alumnos de primaria, lo cual representa la contextualización del saber científico unido al saber popular.

Asirse de fundamentos legales y teóricos para aprovechar a las instituciones de educación universitaria, para accionar postulados para y por las comunidades; donde la formación de una conciencia social más que requisito, sea un compromiso con las comunidades y el país.

Es menester también de las universidades favorecer todas las condiciones para que el estudiante universitario actué como sujeto activo en la transformación de las comunidades escolares, desde una participación como investigadores de su propia realidad y benefactores de su contexto sociocultural.

La universidad al promover los mecanismos de RSU, coadyuva a ejercer una visión amplia de aprendizaje – servicio; puesto que impulsa a través de sus políticas y departamentos institucionales a darle cumplimiento a estos postulados como medio de desarrollo social de las comunidades.

Es por todo ello que la RSU como mecanismo para desarrollar los Proyectos de SC se revisten de una gran importancia organizativa y educativa, puesto que la formación integral del futuro profesional, la autogestión, el sentido de pertenencia e identidad, la unidad entre los grupos y sus tareas para hacer posible el cambio de actitudes que obstaculicen el desarrollo de un país.

 

BIBLIOGRAFÍA

.

Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús AUSJAL, (2009). Red de homólogos de RSU. Políticas y Sistemas de Autoevaluación y Gestión de la Responsabilidad Social Universitaria. Editorial Alejandría Córdoba. Argentina.

Bernis, C. (2003) La Responsabilidad Social de las Universidades. Universidad Autónoma de Madrid. Ponencia. Madrid, España.

Constitución República  Bolivariana de Venezuela (1999). Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas

Fals Borda, O. (1981) “La ciencia y el pueblo”. Investigación participativa y praxis rural. Ed. Francisco Vio Grossi, Vera Gianotten y Ton de Wit. Lima, Perú: Mosca Azul Editores.

Fals  Borda, "Acción y conocimiento: cómo romper el monopolio con investigación acción participativa" En: Colombia. 1993. Evolución Biologica Editora Geminis p.

Ferrera, F. (2007) La Universidad Social y su papel en el trabajo comunitario. Ponencia en el seminario de responsabilidad Social del Instituto Universitario de Tecnología del estado Trujillo. Valera, estado Trujillo.

Freire, P. (2007). Pedagogía del oprimido 2da edición. Siglo XXI editores. México.

González, F. (2005) La Universidad Social de la Universidad. Ponencia en el seminario de responsabilidad Social del Instituto Universitario de Tecnología del estado Trujillo. Valera, estado Trujillo.

Hernández, D.  (2001). La Responsabilidad Universitaria y la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior. Caracas, Venezuela. Ediciones Paredes.

Hernández, R., Fernández, C. & Baptista, P. (2006). Metodología de la Investigación. México: Mc Graw Hill.    

Larragaña, D. (2000) Universidad Católica de Uruguay. En: www.tagzania.com(pt/universidadcatolica/uruguay.

Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (2005) Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas.

Montenegro, M (2007). Conocimientos, agentes y articulaciones: una mirada situada a la intervención social. Tesis doctoral. Universitat Autónoma de Barcelona.

Ramírez, R. (2006). Algunos aportes de aproximación a la construcción metodológica para la implementación de la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior. Ponencia en el segundo Congreso Universitario. “Promoviendo Líderes Socialmente Responsables”. Caracas, Venezuela.

Sánchez, M (2007) La evaluación de los programas intergeneracionales. Editorial INMERSO Colección Documentos.

 



[1] Licenciado en Administración Mención Gerencia Industrial. Maestría en Docencia para la Educación Superior. Docente tiempo completo Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt. Investigador adscrito al Centro de Investigación para la Promoción del Desarrollo Endógeno. Venezuela. kerwinchavez@gmail.com

 

 

 

 

 

Google Scholar

Bookmark and Share

 

 
 

Programas requeridos

 
free counters
  Revista Internacional PEI: Todos los Derechos Reservados 2010