Psicología y Educación Integral A.C. 
Revista Internacional PEI: Por la Psicología y Educación Integral
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Volumen III. Número 5. Julio-Agosto 2013
 
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REPRESENTACIÓN SOCIAL DE LA MÚSICA ANTIGUA

SOCIAL REPRESENTATION OF EARLY MUSIC 

Yohany Le-Clere Collazo[1].

Resumen:

La Música Antigua como fenómeno psicosocial, vista a través de la teoría de las representaciones sociales, es un tema de interés en tanto puede contribuir a una mejor comprensión y valoración de esta manifestación musical. Es por ello que el presente estudio, de tipo descriptivo, transversal y  de naturaleza cualitativa, busca caracterizar la representación social de la Música Antigua, en un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre, La Habana, Cuba. Para ello se seleccionó una muestra de 20 estudiantes de música del centro, 14 instrumentistas y 6 vocalistas, a los que se le aplicó tres técnicas: la asociación libre de palabras, la entrevista semiestructurada y el grupo focal, que fueron sometidas a análisis de contenido y a partir del establecimiento de categorías de acuerdo a lo expresado en cada técnica, se pudo determinar, como parte del núcleo central  que los sujetos tienen una actitud de distanciamiento hacia la Música Antigua, así como un desconocimiento e informaciones sesgadas sobre este fenómeno, coexistiendo con calificaciones y emociones positivas. En la periferia se reportan otras categorías como aceptación por la Música Antigua, instrumentos, compositores, religiosidad, entre otras que responden a experiencias individuales.

Palabras Claves: Representación social; Música Antigua; estudiantes de música.

 

Abstract:

The Early Music as psychosocial phenomenon, seen through the theory of social representations, is a topic of interest because it may contribute to a better understanding and appreciation of this musical manifestation. That’s why this study, (descriptive, cross-sectional and qualitative nature), seeks to characterize the social representation of Early Music, in a group of music students from the Center of Cultural Studies "Felix Varela y Morales" from 10 de Octubre municipality, Havana, Cuba. We selected a sample of 20 music students from the center, 14 instrumentalists and 6 vocalists, were applied three techniques: free word association, semi-structured interviews and focus groups, which were subjected to content analysis and from the establishment of categories according to the expressed in each one of the techniques, it was established as part of the central nucleus, that the students have an attitude of detachment towards Early Music, as and an ignorance and uncompleted informations about this phenomenon, coexisting with positives qualifications and positive emotions. On the peripheral systems are reported other categories as: acceptance for the Early Music, instruments, composers, religiosity, among others responding to individual experiences.

Key Words: Social representation; Early Music; music students.

 

Resumo:

A Música Antiga como fenômeno psicossocial, visto através da teoria das representações sociais, é um tema de interesse, uma vez que pode contribuir para uma melhor compreensão e valorização deste evento musical. É por isso que este estudo é de caráter descritivo, transversal e qualitativo, procura caracterizar a representação social de Música Antiga, um grupo de estudantes de música do Centro de Cultural «Félix Varela y Morales» de municipalidade 10 de outubre de Havana, Cuba. Nós selecionamos uma amostra de 20 estudantes de música do centro, 14 instrumentistas e 6 vocalistas, que foi aplicada três técnicas: associação livre palavra, entrevistas semi-estruturadas e grupos focais, que foram submetidos à análise de conteúdo e do estabelecimento de categorias de acordo com o disposto em cada técnica, foi estabelecido como parte de núcleo central representações sociais têm uma atitude de desprendimento para a Música Antiga, e uma ignorância e relatório tendencioso sobre este fenómeno, coexistindo com qualificações e emoções positivas. Na periferia são relatados outras categorias como aceitação em Música Antiga, instrumentos, compositores, religiosidade, entre outros categorias a resposta às experiências individuais.

Palavras chave: representação social; Música Antiga; estudantes de música.

 

Introducción

La música ha sido durante años, objeto de estudio de diferentes disciplinas: la musicología, la física, la sociología y por supuesto la psicología, pues los fenómenos psíquicos tienen una estrecha relación con esta manifestación del arte. Este vínculo constituye un proceso dialéctico donde música y subjetividad se funden e interpenetran de manera continua. Si bien la música influye en la subjetividad, es a su vez producto de ella, en tanto es creada por el hombre en correspondencia con su mundo interior subjetivo, y como reflejo mediatizado de condiciones sociohistóricas concretas.

Esta conexión, establecida desde la antigüedad, se ejemplifica en un relato bíblico donde es posible descifrar el poder de la música en la psiquis del ser humano: «Sucedía que cuando el espíritu malo de parte de Dios venía a Saúl, David tomaba el arpa, la tocaba con su mano, y Saúl se calmaba y se ponía bien, y el espíritu malo se apartaba de él.» (1 Samuel 16:23; Versión Reina Valera, 1960). Ya en nuestros tiempos, Gardner (2005) al enumerar sus inteligencias múltiples, describió la llamada inteligencia musical, lo que enlaza esta expresión artística con los procesos psíquicos.

Sin embargo, la música es además un producto social, que ha desempeñado un rol fundamental a lo largo de los diferentes procesos históricos. Como vehículo de todos y cada uno de los componentes humanos y sociales, permite compartir expresiones y experiencias. Por sus peculiaridades ha sido uno de los elementos cardinales de definición y diferenciación de la juventud en todas las épocas.

Decir música encierra, asimismo, un mundo sonoro donde convergen diferentes estilos, géneros y sonoridades que dan un amplio margen no solo a la preferencia y elección de sus consumidores; sino también a formas de significación social, lo cual varía en dependencia de muchos factores como la  edad, el nivel educacional, el ambiente cultural, etc. De ahí que la música en sus diversas concreciones estéticas puede devenir objeto de representación.

No obstante, desde que Moscovici (1979) planteó la Teoría de Las Representaciones Sociales, y a pesar de que los más diversos fenómenos han sido abordados desde esta óptica, la música no ha constituido un campo privilegiado de interés. En Cuba la teoría ha sido solo empleada en unos pocos estudios de algunos de sus géneros o estilos, como es el caso del hip-hop. (Bayona, 2009). Específicamente la llamada Música Antigua, el fenómeno que ocupa la presente tesis, no ha sido investigada desde esta visión.

La Música Antigua es entendida como la interpretación histórica de la música, en la teoría y en la práctica, de repertorios musicales anteriores a 1750 y posteriores al 1000 d.C. Incluye el uso de instrumentos de épocas, la adquisición de técnicas interpretativas del pasado, lo que requiere la investigación de los estilos interpretativos, donde la intención del compositor es la máxima prioridad. (Lawson y Stowell, 2007).

Mucho más allá, la imaginación cultural en lo referente a la Música Antigua deviene cuestión de notoriedad como expresión de la necesidad de conservación de valores patrimoniales de utilidad renovada en el contexto actual, no sólo para expertos y músicos, también para la sociedad en general.

A este nivel, la Música Antigua como fenómeno en la sociedad, reúne las condiciones básicas para ser considerado objeto de representación, si tenemos en cuenta las ideas de Jodelet, (2001), para quien dichas condiciones son: su  aparición en las conversaciones cotidianas, la presencia en los medios de comunicación y su alusión a los valores. Además puede incluirse dentro de los tres grandes tipos de objetos susceptibles de originar un proceso representacional, que según Elejabarrieta (1991), son el que aglutina ideas y teorías científicas de corte utilitario en la vida cotidiana; el que se refiere a los elementos míticos, mágicos, culturalmente imaginativos, que tocan cuestiones relevantes para los grupos sociales en un contexto dado y por último el que abarca las condiciones sociales y acontecimientos significativos, cuyo contenido es relevante para algunos grupos y contextos.

Una institución interesada en este tema es el Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales», radicado en el municipio 10 de Octubre y único de su tipo en la provincia de La Habana, Cuba. Dado el auge y difusión de la Música Antigua en la ciudad, así como el interés del plantel de estar a la vanguardia de las corrientes más actuales de la música en el país sin olvidar las raíces, le urge un conocimiento del modo en que sus estudiantes perciben la Música Antigua. Este constituiría un paso previo para estructurar futuras proyecciones de trabajo, que viabilicen la aceptación, así como la interpretación de este tipo de música, sin lo cual se perderían imprescindibles eslabones de la memoria histórica musical. Se erige en instrumento idóneo para hacerlo, la teoría de las representaciones sociales.

Nuestro problema investigativo, entonces, estriba en dilucidar cómo se estructura la representación social de la Música Antigua en un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre, La Habana, Cuba.

Es evidente la utilidad social de la presente investigación dado que se manifiestan los conceptos sobre la Música Antigua y se tienen en cuenta los efectos educativos y formativos para la conformación de futuros planes de enseñanza de la misma en el país.

Desde el punto de vista práctico, el valor de la presente investigación es evidente, pues se realiza justamente en el Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales», único en La Habana. Esta institución cuenta con el poder de decisión y los medios necesarios para, a partir de nuestros resultados, derivar planes de intervención que acerquen a los músicos de nuestro municipio a la Música Antigua.

En tanto estamos ante una investigación pionera, su utilidad teórica se muestra al permitir una aproximación al análisis de la Música Antigua entendida como un fenómeno psicosocial. Enfocada desde la perspectiva de las representaciones sociales, ella puede servir de asidero para futuras investigaciones.

A partir de la siguiente pregunta de investigación, ¿Cuál es la representación social de la Música Antigua en un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre?, se trazaron los objetivos generales y específicos que se exponen a continuación:

Objetivo general:

Caracterizar la representación social de la Música Antigua en un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre, La Habana, Cuba.

Objetivos específicos:

·         Definir las actitudes hacia la Música Antigua en un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre. La Habana, Cuba.

·         Identificar las informaciones acerca de la Música Antigua que poseen un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre. La Habana, Cuba.

·         Describir el campo de representación de la Música Antigua en un grupo de estudiantes de música del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre. La Habana, Cuba.

Método

a) Diseño

Estudio descriptivo, transversal, de naturaleza cualitativa, de una muestra intencional

b) Muestreo

A partir de un Universo, constituido por Todos los músicos que cursan estudios en el Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre y que residen en dicho municipio, fueron seleccionados los casos de la muestra, que es de tipo intencional o no probabilística constituida por 20 sujetos. Fueron tomados los siguientes criterios de inclusión, excluyéndose aquellos que no los cumplieron: Músicos en proceso de capacitación en el Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales», residentes en el municipio 10 de octubre, con disposición para participar voluntariamente en nuestra investigación, y con nacionalidad cubana de nacimiento.

A continuación se efectuará una descripción de la misma.

Grupos etarios y sexo: 11 sujetos del sexo femenino, 9 cuyas edades oscilan entre 19 y 30 años y 2 con más de 40 años,  y 9 del sexo masculino, de ellos 5 se encuentran entre los 20 y los 30 años, y 4 entre los 30 y los 38 años.

Acorde a los perfiles estudiados en el Centro, la muestra se puede dividir en instrumentistas y vocalistas, dentro de los instrumentistas se incluyen: 3 flautistas, 2 trompetistas, 2 violinistas, 1 violoncelista, 2 pianistas,  3 guitarristas y 1 percusionista. En el caso de los vocalistas, son 4 de canto lírico y 2 de canto popular. 

El nivel escolar finalizado, entiéndase como último nivel alcanzado antes de ingresar en el centro «Félix Varela y Morales», en carreras que no están relacionadas con la música, se muestra como sigue: 12 técnicos medios, 5 bachilleres  y 3 universitarios. Así mismo hay 15 estudiantes que se encuentran en el último año para vencer el Nivel Medio en el Centro y 5 en el penúltimo año. (Ver anexo 1)

c) Instrumentos

Ya que no existe un único instrumento para el estudio de las representaciones y sabido que resulta imprescindible la combinación de las informaciones de los individuos específicos junto a las informaciones de la contextualización, el proceder investigativo de nuestro estudio consta de:

ü    Asociación libre de palabras.

ü    Entrevista.

ü    Grupos Focales.

A continuación se describe cada momento investigativo con sus respectivas técnicas.

Asociación libre de palabras

Antes de comenzar la entrevista, se aplica la técnica de asociación libre de palabras; cuya frase estímulo es Música Antigua. Su carácter espontáneo o proyectivo permite actualizar con mayor facilidad y rapidez, que en la entrevista, elementos implícitos o latentes relacionados con el objeto de estudio. Los términos recogidos conforman el diccionario o universo de asociación, valioso medio para construir el «campo semántico» de la representación. Esta técnica permite la expresión espontánea, libre y amplia de las producciones subjetivas del individuo en sus propias palabras y desde sus sentidos subjetivos, sin que el investigador medie o influya estos. (Perera, 2005)

Luego de recoger la información que brindan los sujetos de investigación, se realiza el análisis de contenido y se establecen diferentes categorías según las palabras evocadas.

Para la identificación del núcleo central o figurativo de la representación social, se usa la estrategia de combinar criterios de frecuencia y rango de aparición de las categorías previamente asignadas (Abric, 2001) Entiéndase  frecuencia como el número de aparición de cada categoría en función del total de sujetos muestreados, y rango como las veces que dichas categorías son mencionadas en los cinco primeros lugares jerárquicos de la lista de palabras obtenidas.

De esta forma, y dada la riqueza asociativa producida una vez aplicado el instrumento, se tomó como criterio de selección para el núcleo central aquellas categorías que aparecieran con una frecuencia mayor de 10, es decir en más de la mitad de la muestra, y cuyo rango de aparición en los 5 primeros lugares jerárquicos estuviese presente, al menos, en un tercio de la muestra. El resto de las categorías resultantes conforman los elementos periféricos en torno a la representación estudiada.

Esta técnica es la primera en aplicarse y el análisis de los resultados se realiza de forma cualitativa.

Entrevista 

Se desarrolla atendiendo a una guía elaborada con este fin. Esta entrevista se realiza de manera semiestructurada, tomando en consideración los elementos estructurales de una representación social: «la actitud, la información y el campo de representación o la imagen.» (Moscovici, 1979, p.45)

A través de ella se realiza un sondeo de los elementos de interés a los objetivos de la investigación y se profundiza hasta encontrar explicaciones convincentes. Esta técnica es esencial para obtener el conocimiento desde el punto de vista de los sujetos, desde sus creencias, valores, opiniones y su propio lenguaje. Además se ahonda en las respuestas ofrecidas en la asociación libre de palabras.

Valoramos, además, el tipo y naturaleza de las respuestas atendiendo a:  

Indicadores funcionales:

ü  vínculo afectivo: Actitud emocional hacia el contenido expresado.

ü  elaboración personal: Expresión de reflexiones y valoraciones individualizadas relativas al contenido expresado.

Grupos focales

Este método descansa en la interacción de un pequeño grupo de personas con relación al tema de investigación bajo la guía de un moderador, en el que se dan múltiples controversias actuando en conjunto.

Los datos recogidos son tratados mediante análisis de contenido o análisis de discurso y la duración de las sesiones se determina a través del criterio de «saturación».

Se persigue  con la aplicación del grupo focal: Explorar las actitudes fundamentales que los sujetos entrevistados poseen acerca de la Música Antigua como objeto representado; detectar el manejo de la información sobre el objeto de la representación, su cantidad y calidad, así como las fuentes por las que se obtuvo; explorar cuestiones referidas al campo de la representación

 

d) Procedimientos de recolección y análisis

La secuencia a seguir para la realización de la presente investigación queda resumida en los siguientes pasos:

ü    El autor del proyecto, de acuerdo con las tutoras y los principales directivos del Centro de Superación para la Cultura «Félix Varela y Morales» del municipio 10 de octubre, efectuó una solicitud pública dirigida a los estudiantes de música en la cual se dieron a conocer  los objetivos de la investigación y las exigencias que implica la participación en la misma.

ü    Todos los estudiantes del centro en cuestión que accedieron a participar voluntariamente en el proyecto y que, además, cumplieron los requisitos de inclusión necesarios firmaron una planilla de consentimiento informado. (ver anexo 4)

ü    Posteriormente se acordó con todos los participantes en la investigación el momento y el lugar para aplicar los diferentes instrumentos de evaluación y recogida de datos. Lo cual se realizó en horario vespertino, (entre las 2 y 5:00 p.m.) en el local de ensayo del Conjunto de Música Antigua Ars Longa, sito en el Edificio Santo Domingo en el Centro Histórico de la Ciudad, dado que el lugar posee requisitos necesarios para la aplicación de las técnicas, como son espacio, iluminación, limpieza y climatización adecuada. En primer lugar se aplicó la técnica de asociación libre de palabras seguida de la entrevista individual y finalmente se procedió con el grupo focal.

ü    El período de aplicación comenzó desde 20 de marzo de 2011 hasta 25 de abril del mismo año.

ü    El período de procesamiento de la información  comenzó desde  26 de abril de 2011 hasta  8 de mayo del mismo año.

ü    El período de elaboración del informe final se extendió hasta 20 de mayo del mismo año.

Para efectuar el análisis cualitativo de las informaciones recogidas con la aplicación de los diversos instrumentos utilizados se procede de la siguiente forma:

ü    Registro inicial de las informaciones ofrecidas por los sujetos de la manera más fiel posible.

ü    Análisis e interpretación de las mismas y asignación de categorías.

ü    Análisis de la frecuencia y rango de aparición de cada término de la asociación para así determinar los posibles elementos centrales y periféricos vertebradores de la representación.

ü    Realización de un segundo proceso de análisis con vistas a precisar si se consideraron todas las informaciones obtenidas.

ü    Valoración del contexto en que se expusieron dichas informaciones.

ü    Finalmente se aplicará el método de triangulación como procedimiento empleado en la investigación cualitativa lo cual permite recoger datos e informaciones desde diferentes ángulos con la finalidad de contrastarlos y así lograr una mayor profundidad y precisión interpretativa.

 

Resultados y su análisis

1. Asociación libre de palabras.

Mediante el empleo de la asociación libre de palabras se pudo determinar el contenido semántico de la representación objeto de estudio. Para ello se realizó un proceso de asignación categorial donde se agrupó el universo de palabras asociadas, teniendo en cuenta su similitud conceptual.

Para la identificación del núcleo central o figurativo de la representación social, se respetaron los criterios de Abric (2001): las categorías pueden formar parte del núcleo central o figurativo de la representación social objeto de estudio, por presentar un elevado grado de consensualidad, estabilidad y significación para la muestra. Por lo tanto, se usó la estrategia de combinar criterios de frecuencia y rango de aparición de  las categorías previamente asignadas. Entiéndase  frecuencia como el número de aparición de cada categoría en función del total de sujetos muestreados, y rango como las veces que dichas categorías son mencionadas en los primeros lugares jerárquicos de la lista de palabras obtenidas. En el caso particular de esta técnica, se puede deducir la significación por el lugar jerárquico en el que aparecen los vocablos.

Llama la atención la riqueza asociativa producida una vez aplicado el instrumento. En la totalidad de los sujetos se produjeron más de 12 asociaciones, lo cual constituye, a nuestro juicio, un indicador de que el objeto representacional detenta un lugar más bien relevante para el grupo de estudio en su contexto social. Esto permitió  tomar como criterio de selección para el núcleo central aquellas categorías que aparecieran con una frecuencia mayor de 10, es decir en más de la mitad de la muestra, y cuyo rango de aparición en los 5 primeros lugares jerárquicos estuviese presente, al menos, en más de un tercio de la muestra. El resto de las categorías resultantes conforman los elementos periféricos en torno a la representación estudiada.

Las categorías logradas son las siguientes: calificaciones positivas, emociones positivas, ejecutantes, aspectos implicados a la ejecución que incluye, composiciones musicales, instrumentos, modos de interpretación, compositores,  obras musicales, concierto y ensayo, así como otros aspectos dentro de los que se suscriben religiosidad, lugares, novedad, investigación, patrimonio cultural, Cuba, nacimiento, desconocido, investigadores y latín;  además se presentaron periodos, calificación negativa y  difusión insuficiente.

De las categorías anteriores, atendiendo a su representatividad, resultaron parte del núcleo central: calificaciones positivas (frecuencia 15, de las cuales en  12 ocasiones apareció entre los primeros cinco lugares jerárquicos de la lista), emociones positivas (frecuencia 12, con 9 apariciones entre los cinco primeros lugares jerárquicos de la lista) y ejecutantes (frecuencia 11, con 7 apariciones entre los cinco primeros lugares jerárquicos de la lista).

El resto de las categorías mencionadas, constituyen parte de los elementos periféricos de la representación social pero, dentro de estos elementos, debemos destacar categorías que aunque no forman parte del núcleo central o figurativo sí poseen un grado importante de consenso en la muestra estudiada. Nos referimos a: composiciones musicales (asociada en un 55% de los sujetos, pero sólo apareció 5 veces en los 5 primeros lugares de las listas), instrumentos (cuya frecuencia fue detectada en el 50% de la muestra, aunque fue detectada 4 veces, solamente entre los 5 primeros lugares de la lista) y modos de interpretar (evidente en el 45% de la muestra con 4 apariciones entre los primeros 5 lugares jerárquicos de la lista).

Así mismo, y con una frecuencia menor, pero no despreciable (frecuencia 8 y presencia solo en 3 ocasiones dentro los 5 primeros lugares de la lista), aparece la religiosidad como otras de las categorías presente. Lo que sin lugar a dudas, responde al hecho de que en épocas pretéritas la música escrita y que se conserva hasta la actualidad, en gran medida tributó a la iglesia, pues era ella quien disponía de los medios económicos para pagar esta producción artística. En Cuba la música más antigua conservada, de los compositores Cayetano Pagueras y Esteban Salas, es en su totalidad música que responde a fines religiosos y hallada en las iglesias y catedrales. (Escudero,  2001)

El resto de las categorías se van apartando hacia la periferia de la representación, respondiendo a experiencias personales concretas, con un mayor grados de individualidad, matizadas por criterios y vivencias personales.

Como elemento singular podemos citar que las calificaciones negativas tuvieron una frecuencia de 4 y rango de 1 (recargada) que aparece en el 3er lugar de jerarquización, el resto de las asociaciones de esta categoría fueron expresadas en los lugares 7, 10, 11.

 

2. Entrevista semiestructurada.

Comenzaremos el análisis por aspectos vinculados a  la dimensión informativa, particularmente, a la articulación de una categoría asociada al tipo y calidad de los conocimientos que, acerca del objeto de la representación en estudio, manifiestan los sujetos muestreados. Hemos denominado a dicha categoría desconocimiento acerca de la  Música Antigua y la vertebran tres ejes de creencias:

  • Concepto inadecuado de la Música Antigua, centrado en periodos incompletos.
  • Desconocimiento acerca del movimiento de Música Antigua que se gesta en la ciudad.
  • Autopercepción de este desconocimiento.

Se patentizó en esta técnica, en relación al primer aspecto, que la Música Antigua es conceptualizada por los sujetos, de forma consensual, como la producción musical de un periodo determinado, si determinar con exactitud el mismo.

Muestra de esta variedad de representaciones  son respuestas como las siguientes: «La Música Antigua es la música hecha hasta el siglo XIV, aproximadamente desde los siglos  II o III» o «no soy musicólogo, pero es la música desde el siglo XIV, XV, XVI; principalmente los mayores exponentes eran los trovadores y troveros que iban de pueblo en pueblo cantando las canciones de gesta, etc. y la música que se hacia en las cortes por los conjuntos musicales que mayormente era para ser bailada y para ser representada en una obra».

Lo cierto es que, con un escaso grado de acierto, muestra del carácter incompleto del concepto en cuanto a siglos, en la totalidad de la muestra se relacionó a la Música Antigua como la producción musical de un periodo determinado —Medioevo, Renacimiento y/o Barroco—, no siendo nunca fuera de los límites que establece por consenso el movimiento de la Música Antigua (del siglo V y hasta el XVIII). Dentro de esta conceptualización, si bien la mayoría se limitó a dar criterios en cuanto a periodos de tiempo, hubo algunos sujetos (los 6 que incluyen en su acervo la práctica de esta manifestación musical) que también aludieron a otras características de este movimiento musical. Para estos resulta posible hablar, de forma específica, de la coexistencia de los periodos en  relación con los  instrumentos de épocas y  modos de interpretar. Sirva como ejemplo la siguiente respuesta: «La Música Antigua es entendida como la interpretación de la producción musical realizada entre el Medioevo y el barroco, donde se respeta al máximo las formas de hacer e interpretar estos repertorios, buscando la mayor similitud con la manera en que se hacia otrora donde se incluye hasta la ejecución de los instrumentos de época». Sin lugar a dudas son criterios más completos en relación con el fenómeno estudiado. Entre los 14 sujetos restantes solamente 3 hicieron alusión a los instrumentos, mientras que el resto solo se limitó a los periodos antes expuestos.

La formación de estos criterios sobre la Música Antigua, obedecen a las siguientes fuentes: por un lado las informaciones académicas, referidas por consenso absoluto a la asignatura Historia de la Música, y finalmente la observación de grupos que ejecutan la Música Antigua (categoría ejecutantes).

Resulta más que interesante para quien redacta estas líneas que, en los ya mencionado 14 sujetos, se presenta un grado de crítica sobre sus imprecisiones conceptuales, algo que pudiéramos denominar «conocimiento del desconocimiento», lo cual se patentiza tanto extraverbalmente (rostros dubitativos, tonos de voz poco firmes en el momento de las afirmaciones), como verbalmente en forma de preguntas a continuación de las respuestas. De tal forma, la autopercepción del desconocimiento se inserta dentro de la propia conformación del concepto.

El segundo elemento estructural de la categoría desconocimiento acerca de la Música Antigua estriba, como ya enunciamos, es  el desconocimiento acerca del movimiento que se gesta en la ciudad. En la percepción de 9 sujetos de nuestra muestra, es considerado como algo que está en desarrollo pero que necesita aún más promoción.

El resto de los sujetos (11) mostraron posiciones aparentemente neutras, fruto del desconocimiento, sin planteamientos sólidos pues, según ellos, no estaban al tanto de lo que sucedía al respecto en la ciudad. Un ejemplo es el siguiente: «Quizás últimamente esté un poco desactualizado, pero... no sé muy bien, Ars Longa sigue dando conciertos, también otros coros, pero en realidad no estoy actualizado». Tales expresiones también se insertan, como se evidencia, dentro del rubro «conocimiento del desconocimiento».

 De modo que la percepción sobre el movimiento de la Música Antigua se encuentra marcada por opiniones que, al unísono con el desconocimiento, lo sentencian como un movimiento en proceso en desarrollo pero sin una posición sólida entre el público y músicos de la ciudad, dicho de otro modo, con escasa aceptación tanto popular como por parte de los profesionales de la música. Estos aspectos comienzan a conformar otra de las categorías nucleares en el análisis de esta técnica, con alto grado de significación, centralidad y consensualidad: las calificaciones negativas en torno a  la Música Antigua. En tal sentido se consignan las creencias ya enunciadas, así como opiniones que avalan su falta de vigencia y de actualidad en comparación con otros géneros, así como la ausencia de beneficios monetarios como consecuencia de la insuficiente aceptación popular. En los 14 sujetos que nunca había ejecutado la Música Antigua puede apreciarse lo anterior. Justamente, este conjunto de significados de orientación evaluativa negativa, se articula coherentemente como parte de la actitud de distanciamiento que caracteriza a la muestra, nuestra próxima categoría de análisis.

La dimensión más afectiva de la actitud de distanciamiento ya mencionada, se estructura a partir de la no preferencia por la Música Antigua. Para describir tal fenómeno haremos referencia tanto a datos de carácter explícito, como a consideraciones que nos remiten a lo anterior de manera indirecta, por medio del análisis de las preferencias generales en cuanto a música, para estudiarla, interpretarla y ejecutarla.

Al realizar el análisis de las entrevistas se pudo conocer que las preferencias musicales de los sujetos entrevistados difieren de manera que, de forma general, unos se inclinan por la música clásica, otros por la trova como género musical, otros por la música tradicional cubana y otros por la Música Antigua. Cuantitativamente las preferencias entre los 20 sujetos quedan distribuidas de la siguiente forma: 3 la trova, 3 la música tradicional cubana, 8 la música clásica[2] y 6 por la Música Antigua.

Dichas preferencias han sido argumentadas por diversas razones, que aluden a las informaciones y predilecciones, ambas marcadas por las experiencias adquiridas a través de un entrenamiento especializado en la academia, que se erige en factor perfilador de gustos. Dentro de los argumentos expuestos sobre la música clásica, sobresale: «…es la vía que encuentro más acorde para expresarme, me da las herramientas que guarda similitudes con mi lenguaje. Es la que estudio desde pequeño en la escuela y por la que me han evaluado».

Así mismo las preferencias por otros géneros como la trova o la música tradicional cubana, se ven matizadas por criterios de vigencia, como vehículo que refleja la actualidad social, facilitando que los sujetos se identifiquen con ella. Al respecto dice una de las entrevistadas: «…es un género interesante desde el punto de vista de los textos, que hablan sobre la cotidianidad, la sociedad, los problemas que existen. Me he visto reflejada en los textos así como a los problemas que me rodean.»

En el caso particular de los sujetos que se inclinan hacia la Música Antigua (solamente 6), se puede percibir claramente, a través de sus asociaciones, la alusión a calificativos positivos, los cuales están marcados por las experiencias prácticas que han adquirido al interpretar esta música. Lo expuesto  es sustentado por respuestas como la siguiente: «La prefiero por ser algo distinto, algo novedoso, algo que tiene muchos valores, otros caminos, otras propuestas que me resultan verdaderamente interesantes […] desde el primer día que la interpreté me quedé fascinada».

Es útil destacar que, en la valoración[3] del objeto de estudio,  5 de los sujetos que habían interpretado la Música Antigua  la colocaron en el número 10 y 1 en el número 9. Entre los 14 que nunca la habían interpretado se comportó de la siguiente forma: 6 sujetos en el número 8, 5 sujetos en el número 7 y 3 sujetos en el número 6. Ante esta variedad  en las respuestas ofrecidas hubo, de igual modo, razones que justificaban estas preferencias. Los sujetos que la ubicaron en el número 10 alegaban, entre otras cosas, que era todo para ellos, que era la manifestación que los llenaba, etc., ejemplo: «Cuando uno canta se siente volar, lleno de energía positiva. Los melismas, la forma libre y hasta natural de mover la voz, lo hacen sentir cosas que solo se siente con la Música Antigua».

En cuanto a los sujetos que la ubicaron entre los números 6 y hasta el 8 (14 sujetos) las respuestas declaradas aludían a criterios estéticos referidos a belleza o gusto y criterios de necesidad o pertinencia, pero siempre estaba presente una valoración por debajo de otras manifestaciones musicales de sus preferencias.  También sus afirmaciones adquirieron matices que aludían a vivencias, en el 100% de la muestra, cuando reseñaban emociones de paz, tranquilidad y  placer, asociadas al consumo de la Música Antigua, conformando la categoría emociones positivas.

Sin embargo, las calificaciones positivas en el caso de los 14 sujetos que nunca la habían ejecutado, presentaban un carácter externo, enumerativo, con adjetivación profusa y sin elaboración personal. En el caso de las emociones positivas, aludían a sus roles de consumidores de música, presentaban una naturaleza puramente contemplativa, del tipo «me siento tranquila cuando la escucho, muy relajada» y, tanto unas como otras, no incidieron en la dirección de las preferencias. Similares respuestas a las descritas en el párrafo anterior  fueron obtenidas en relación con las predilecciones musicales para estudiar, pues los sujetos, en su mayoría, se repitieron en las contestaciones, ―3 la trova, 3 la música tradicional cubana, 8 la música clásica y 6 por la Música Antigua ―, salvo que de aquellos que habían optado por la trova o la música tradicional cubana solo hubo 2 que expresaron  ser la música tradicional cubana la que preferían para este fin, mientras que los otros 4 hablaron de la música clásica.

Dentro de los argumentos para querer estudiar la música cubana se alegaron de tipo técnico como el ritmo o la armonía, hasta el sentimiento de pertenencia al país.

De igual modo también fue argumentada la preferencia por la música clásica para estudiar, argumentos estos coincidentes con los expresados anteriormente: «…para estudiar prefiero todo tipo de música, creo que la música no tiene límites, pero en especial la música clásica, pues tiene que ver con mis características propias como ser humano, que como uno es músico lo lleva a la vida a la hora de cantar, escuchar, meditar...», es evidente, además, en esta respuestas la implicación de las emociones positivas en este particular.

En especial, resulta llamativo conocer los argumentos de aquellos 4 sujetos cuyas preferencias para estudiar, divergen de la preferencia musical expresada previamente, en este caso aluden a emociones positivas así como también a experiencias estudiantiles donde la música clásica tiene un gran peso dentro del sistema de enseñanza musical.

La dimensión cognitiva en los sujetos (6) que prefieren la Música Antigua para estudiar, se manifiesta en opiniones que connotan su estudio como proceso creativo, así como la creencia de hallarse reflejados en la Música Antigua en tanto se conciben ideales para el ejercicio de esta. Tales elementos fueron manifestados, con amplia elaboración personal y compromiso afectivo, un ejemplo es el siguiente «pues encuentro muy interesante la música, tiene mucha riqueza vocal en especial para mi que soy cantante».

¿Cómo matiza esta no preferencia por la Música Antigua la dimensión comportamental de la actitud hacia dicho objeto representacional? Auxiliémonos para el análisis de una interrelación más compleja. A continuación se expondrá una tabla resumen que relaciona las preferencias musicales de la muestra estudiada y sus perfiles laborales en la práctica profesional. En la misma se apreciará cómo de forma coherente la mayoría de los sujetos opinan que sus preferencias coinciden, salvo los tres que prefieren la trova y uno de los que prefiere la música tradicional cubana, que en los ítems de las preferencias para estudiar e interpretar optan por la música clásica,  cuyos argumentos ya fueron expuestos. 

Género musical

Preferencia musical en general

Preferencia musical para estudiar

Preferencia musical para interpretar

Alternan con la música clásica y otros géneros de la música de concierto, y los 7 plantean preferir la música clásica

Práctica profesional

Música Clásica

8

12

12

7

Trova

3

 

 

 

Música tradicional cubana

3

2

2

5 de ellos Alternan la Música Antigua con otros géneros

Música Antigua

6

6

6

Hay 2 que prefieren la  música tradicional y 5 que prefieren la clásica

6 

Música popular

 

 

 

7

 

Como se puede observar no siempre están relacionadas las preferencias musicales con los perfiles laborales, 5 de los sujetos que prefieren la Música Antigua alternan con otros manifestaciones interpretativas, así mismo sucede con el resto de la muestra, donde sólo 1 sujeto ejecuta a tiempo completo la música que prefiere. No obstante, el 70% de la muestra, de algún modo alterna con la interpretación de la música de su preferencia en algunos de los rubros explorados.

La ejecución de la música en la actualidad está determinada por diversos criterios: económico,  oportunidades y preferencias. En el primer  caso,  los sujetos plantean la necesidad de percibir un salario siendo este el móvil en algunas ocasiones para asumir un determinado trabajo. El aspecto económico se relaciona también con las oportunidades pues no siempre coinciden aquellas opciones que reporten un beneficio monetario y tengan que ver con las preferencias. En tal sentido, la Música Antigua  fusiona los tres elementos en un sentido negativo desde la mirada de 14 sujetos muestreados: se expresa como fuente insuficiente de ingresos, con escasa rentabilidad económica, al mismo tiempo, no constituye su música de elección y es concebida como fuente de escasas oportunidades debido a su exigua aceptación popular. Frases como lo la siguiente lo ilustran: «No la he interpretado nunca, pues no es lo que más me gusta en cuanto a géneros musicales, a la gente no le gusta, no creo que se pueda vivir de eso, además no he tenido oportunidades, quizás si hubiese tenido alguna oportunidad me gustase más, pero es que tampoco hay agrupaciones que la hagan». Esto resulta coherente con el comportamiento explícito, no siempre esclarecido espontáneamente en el discurso:

·         No ejecutan su práctica profesional a través de la Música Antigua.

·         No se estructuran objetivos, metas, acciones concretas en dirección a la Música Antigua.

·         No existe una búsqueda activa de oportunidades.

Todo lo anterior, conjuntamente con la no preferencia, conforma la actitud de distanciamiento.

Abordando otros aspectos de la representación, diferentes sentencias, tributaron a la formación de la categoría ausencia de la enseñanza de las técnicas de interpretación en la academia, presente en el 100% de la muestra, un ejemplo es: «No he estudiado las técnicas en la escuela».

La falta de información derivada de la ausencia de la Música Antigua en el espacio académico se hace más notoria en uno de los individuos muestreados que, a priori, expresó haber aprendido las técnicas de interpretación por medio de sus profesores, sin embargo al profundizar en qué fue lo enseñado solo aludía a repertorios barrocos, pero ni siquiera conocía las características de los instrumentos usados en ese periodo.

Esta ausencia contribuye a que no se desarrolle un criterio estético adecuado en los músicos al carecer de elementos que complementen y mejoren la calidad de las informaciones, y por ende que modifiquen las actitudes en determinada dirección.

Muy relacionado con lo anterior se apreció la escasa difusión como elemento de opinión consensual, pues en este mismo punto de la valoración sobre el movimiento de la Música Antigua solicitada por el entrevistador, los sujetos acusaron a este fenómeno de la siguiente forma: «No sabría decirte,  yo he estado últimamente un poco desvinculado y lamentablemente este año no hubo festival y eso hace que decaiga un poco». De esta manera, la insuficiente difusión se imbrica en el entramado de creencias que avalan la escasa popularidad de este género, convirtiéndose en una consecuencia y causa de ella. Es decir:

Gráfico 1. Relación entre creencias. Fuente: entrevista en profundidad.

Estas categorías son elementos que, sin duda, conforman la representación de la Música Antigua, lo cual afecta el cuerpo de conocimiento que posee un grupo social, y muestra la necesidad de incrementar las vías de información para conocerla.

De igual modo y como evidencia de la falta de difusión, es percibida, por una parte minoritaria de la muestra, una polarización de la Música Antigua hacia el Centro Histórico de la ciudad. En los contenidos expresados por los entrevistados (7), los lugares como categoría emergieron, algunos expresaron haber conocido la Música Antigua en estas locaciones, otros al pronunciar sus criterios sobre el movimiento en la Ciudad de La Habana,  también hablaron de las locaciones del centro histórico donde se realizan los conciertos.

«Ha sido algo nuevo, como un despertar a un mundo que no conocía». Similares respuestas, en alusión a la novedad de la Música Antigua se evidenciaron durante la aplicación de la técnica, que si bien no tiene el consenso suficiente entre los muestreados ya que solo 7 sujetos tuvieron manifestaciones que tributaron a la misma, sí aparece para configurar la representación en tanto elemento periférico, como dimensión informacional  a través de  los aspectos cuantitativos en materia de cantidad de información desconocida, en tanto las fuentes de información se presentan como nuevas.

También aparece en la periferia de la representación, y relacionada con la novedad, la investigación como categoría, expresada por 5 sujetos. Las informaciones desconocidas y adquiridas mediante la investigación al tratarse de tiempos pretéritos, se han manifestado tanto en la dimensión afectiva como en la información.

De esta forma se va estructurando la representación social de este fenómeno, a través de la organización jerarquizada de los diversos contenidos representacionales de la Música Antigua.

De modo que por su alto consenso, estabilidad e importancia tienden a formar parte del núcleo central categorías como desconocimiento de la Música Antigua, en las tres variantes ya descritas, calificaciones y emociones positivas de carácter superficial y externo que coexisten con las calificaciones negativas  de gran peso en la orientación de la conducta. Estas últimas se erigen en pivote evaluativo de la actitud de distanciamiento, conformada por la no preferencia por la Música Antigua, la no asunción de esta como práctica profesional, la ausencia de búsqueda activa de oportunidades de conocerla, así como de planes, objetivos y acciones que los acerquen a la misma. Al mismo tiempo, creencias que apuntan a  la ausencia de la enseñanza de las técnicas de interpretación en los centros académicos, la falta de oportunidades para ejecutar la Música Antigua, así como una escasa difusión, tributan a vertebrar dicho núcleo.

 Otro elemento que contribuye al enriquecimiento del núcleo de esta representación, son los ejecutantes como fuente de conocimientos, con énfasis en Ars Longa, del mismo modo que la formación académica curricular.

De la misma manera surgieron otras categorías más periféricas, más arraigadas a creencias y expectativas personales, tales como novedad, investigación y lugares. En este  sentido se destacan los modos de interpretación, evidentes al hablar de términos técnicos relacionados con la música y que aluden a los modos de interpretarla. Por último, la periferia se enriquece con una actitud de preferencia por la Música Antigua, presente en muy escaso número de sujetos.

  1. Análisis de los resultados, Grupos focales.

La realización de los grupos focales se estructuró en tres momentos y para ello fueron convocados los sujetos miembros de la muestra en tres grupos,  dos de ellos con 7 personas y uno con 6 personas, en función de las posibilidades de asistencia de los participantes. Cada sesión de trabajo se realizó de manera independiente y el objetivo de las sesiones fue debatir aspectos relacionados con la Música Antigua: explorar las actitudes fundamentales que los sujetos entrevistados poseen acerca de la Música Antigua como objeto representado, detectar el manejo de la información sobre el objeto de la representación, su cantidad y calidad, así como las fuentes por las que se obtuvo, y explorar cuestiones referidas al campo de la representación mediante las dimensiones establecidas para la conformación de las representaciones sociales.

Durante la sesiones de los diferentes grupos focales el debate giró en torno a las preferencias musicales, se pudieron apreciar los variados criterios de los participantes, de esta forma se debatían entre la trova, la música tradicional cubana, la música clásica  y la Música Antigua. Esta última, con muy escasa cantidad de sujetos que la erigiesen en objeto seleccionado.

No hubo consenso en cuanto a gustos: 6 sujetos declaraban preferir la Música Antigua, 7 se inclinaban por la música clásica, 3 por la trova y 3 por la música tradicional cubana. Los argumentos que justificaban las preferencias eran vinculados con las informaciones recibidas durante la etapa estudiantil, donde los repertorios clásicos tienen un peso importante en la enseñanza, en cambio los que hablaban de la trova o la música tradicional cubana, referían la riqueza de los textos, su identificación con la sociedad y la manera en que eran capaces de reflejarla. En alusión a la música tradicional también se acentuaba el ritmo e incluso el «sabor» y  el sello de cubanía. Las preferencias por la Música Antigua eran argumentadas por emociones positivas que provocaba la música, así como por la práctica de la misma. 

Es remarcable que los sujetos que prefieren la trova o la música tradicional cubana, han comenzado a estudiar música después de adulto, en cambio los que prefieren la Música Antigua y la clásica de niño estudiaron música en nivel elemental y ahora se encuentran realizando el nivel medio.  

De todo lo anterior es posible percibir cómo las informaciones recibidas durante una mayor cantidad de tiempo a modo de entrenamiento especializado,  configuran las actitudes en un determinado sentido, en el caso que nos ocupa hacia la música clásica o la Música Antigua, en este ultimo, los sujetos que la prefiere son los que la practican o la han practicado en algún momento. Importante es que, si bien no es posible hablar de un consenso respecto a la preferencia de ninguna manifestación musical, como ya aseveramos, sí es evidente una consensualidad en la no preferencia de la Música Antigua en la muestra estudiada.

De igual modo surgió espontáneamente entre los miembros del grupo que las preferencias musicales pueden tener diversos aspectos, preferencia para interpretar la música, para escucharla, para bailarla, entre otras. Pero las conversaciones se centraron en lo relativo a las preferencias para interpretar, además, sugerido por el moderador también se indagó en lo referente a las preferencias para estudiar la música, en relación con un género o manifestación determinada.

De manera consistente con las opiniones expresadas anteriormente, en estos dos aspectos, interpretación y estudio, los sujetos hablaron de la música clásica y la Música Antigua, reconociendo en el estudio también una forma de interpretar o prepararse para la interpretación ante el público, hallando placer en ambas cosas. Incluso los sujetos explicaron en muchas ocasiones gustarle más el resultado de una determinada obra cuando están estudiando que al interpretarla.

En lo referido a las preferencias por la interpretación y el estudio, tampoco hubo consenso, ya que 6 sujetos se mantuvieron en su perfil de la Música Antigua, los otros 7 con la música clásica, tal como al inicio del debate, en el caso de los que habían optado por la trova o la música tradicional cubana, hubo 2 que se mantuvieron, pero otros 4 apostaron por la música clásica aportando argumentos académicos, ya que era la mayor exigencia de la academia el estudio e interpretación de esta música. También otros argumentaron no tener aptitudes para la música tradicional o para cantar melodías de la trova, en este sentido uno expresó: «…para estudiar me agrada más la música clásica pues es muy rica, te permite expresarte con virtuosismo, al tiempo que es la música que nos enseñan en la escuela con más énfasis y por tanto la que más exigencia demanda de nosotros».

Relacionado con las experiencias, fueron relatados conciertos y exámenes que han pasado con éxito. En este caso el mayor consenso fue hacia la música clásica.

De los muestreados en relación con la Música Antigua, existen 6 personas que laboran en la ejecución de la misma, bien sea en grupos especializados en este estilo o en agrupaciones corales que incursionan en el mismo alternando con otros repertorios. Las razones que arguyen son de placer, de experimentación de emociones positivas y la presencia de características positivas en esta música. Durante el análisis, los participantes en su mayoría afirmaron no practicarla,  pero expresaron criterios favorables, calificaciones positivas como belleza, riqueza musical, elegancia, ornamentación, aludiendo también a las emociones placenteras que experimentaban cuando la escuchaban: tranquilidad, paz, etc.  Sin embargo, en relación a este aspecto debemos llamar la atención acerca de tres cuestiones:

ü    El carácter fragmentario, escasamente elaborado de estos elementos del discurso. Consensualmente, los sujetos emitieron opiniones positivas centradas en lo estético, sin abundar en argumentos, enumerando adjetivos, sin pasión, intensidad, ni fuerza emocional, al igual que en sus aseveraciones acerca de las emociones positivas. Por ejemplo, un músico que elegía a la música clásica, declaraba sobre la Música Antigua, que «es muy bonita, adornada, me hace sentir bien cuando la escucho, me relaja». Al insistir en el punto, se reiteraban las respuestas, sin mayores aportes.

ü    Estos criterios coexistían con los «peros»: la mayoría de los  participantes planteó criterios de insuficiente vigencia y aceptación popular y entre los músicos de la Música Antigua, lo que condiciona una escasa rentabilidad económica, pocas oportunidades de ejecutarla así como conocimiento insuficiente del género. Abundaban frases como la siguiente: «…es algo que dice poco al hombre moderno, otros géneros se te sensibilizan más».

ü    Marcadas diferencias con el discurso minoritario de los sujetos que manifestaban una actitud de aceptación, prefiriéndola y ejecutándola sistemáticamente, quienes sí aportaban criterios elaborados, con un alto compromiso afectivo. Por ejemplo:   «…es un bien emocional el que yo siento al cantarla, me hace ver la vida de otra forma, experimentar un derroche de expresividad y de belleza, que me llena de placer y me hace vivir más a plenitud, que me provoca a seguir ensayando sin sentir cansancio; no importa si les gusta o no a los demás, es una pena que se lo pierdan…»

Estos criterios negativos que se reportan revisten significativa importancia, al ser directrices de una actitud de distanciamiento y regular los comportamientos de los sujetos, ya que la mayoría no sólo no practica la Música Antigua, sino que manifiesta una ausencia de planes concretos en cuanto al estudio de las técnicas de interpretación de la misma. Durante las sesiones, los sujetos hablaron de la falta de oportunidades y la ausencia de la enseñanza de estas técnicas en la academia, pero ante la pregunta del moderador sobre qué acciones habían acometido para acercarse a conocer dichas técnicas, los sujetos que la interpretan platicaron de sus incursiones en talleres y participación en presentaciones como medios para su preparación en este perfil, mientras que 14 sujetos no declararon ninguna acción en este sentido, algunos alegaron razones de tiempo o complicaciones en la vida cotidiana que le impedían el acercamiento. 

            Los criterios sobre la conceptualización de la Música Antigua también fueron explorados durante las sesiones, de esta forma se conoció que,  en el aspecto conceptual, es representada como la música de un periodo determinado. La peculiaridad estriba en que los periodos eran definidos con inexactitud. Interesante resulta que los músicos se percataban de la insuficiencia de sus conocimientos al respecto y se pedían abiertamente ayuda los unos a los otros. Por lo tanto, en una especie de taller colectivo se llegó a completar una correcta concepción del intervalo de siglos que comprende esta manifestación. Es importante destacar que el consenso fue tomado después de que, entre los sujetos, se aclararan en cuanto a fechas y periodos, siempre guiados por aquellos que practicaban la Música Antigua, que acusaban un conocimiento mucho más profundo, adecuado y extenso.

De igual modo, a este concepto sobre las fechas y periodos se le fueron adicionando otros elementos como el uso de instrumentos antiguos, el énfasis en las técnicas de interpretación y la búsqueda del emplazamiento idóneo para la presentación de la Música Antigua. Estos aspectos se fueron construyendo con el inapreciable esfuerzo de  los mejor preparados, o sea, aquellos que la practicaban.

La desestimación de las técnicas de interpretación por la mayoría de los sujetos, opinando que eran las mismas empleadas para la ejecución de los instrumentos modernos, es muestra del desconocimiento del fenómeno estudiado. 

Las fuentes de informaciones citadas por los participantes eran las académicas en torno a las fechas, exactamente hablaban de las clases de Historia de la Música. La escucha de Ars Longa también fue notificada unánimemente por la muestra.

Cinco personas hablaron de programas de televisión, en específico la presentación del Giardino Armónico, conjunto de Música Antigua italiano,  mostrada en los días de esta investigación en el programa Bravo de la televisión; otras dos presentaciones televisivas que tuvieron lugar en los días de diferencia entre la realización de la entrevista y el grupo focal, a decir la interpretación del Oratorio Mesías de Händel,  televisada a través del programa Bravo de la televisión cubana, y la emisión del programa Otros Tiempos, dedicada a la  Música Antigua también fueron aludidas. A partir de esto el movimiento era percibido con más optimismo por parte de algunos participantes, en tanto expresaron a nivel verbal que, por esos días, se estaba «teniendo más en cuenta a la Música Antigua».  Este elemento que no había aparecido en otras técnicas, muestra lo dinámico de la representación social y su carácter actual, aún cuando la televisión aparezca como elemento periférico de la representación en cuestión. En tal sentido se evidencia la naturaleza mucho más flexible y adaptable a los cambios del contexto de los elementos periféricos, sin olvidar que tal regulación posibilita la defensa del núcleo central. (Abric, 2000) Por tanto, el distanciamiento, aún para esos sujetos continuó siendo un hecho palpable.

4. Triangulación.

Después de la aplicación y análisis de los diferentes instrumentos, se procede a integrar los datos obtenidos con el objetivo de estructurar la representación social de la Música Antigua. Se pudo obtener que, por su elevado consenso, estabilidad e importancia entre los sujetos, las siguientes categorías convergen en la configuración del núcleo central. Desconocimiento de la Música Antigua, vertebrada por tres aristas: Concepto inadecuado de la Música Antigua, centrado por periodos incompleto. Desconocimiento acerca del movimiento de Música Antigua que se gesta en la ciudad. Y autopercepción de este desconocimiento.

Como podemos apreciar, la categoría presenta tres aristas o unidades esenciales y visibles tanto en la entrevista como en los grupos focales, técnicas que facilitan profundizar en elementos de la representación que pueden no aflorar de manera completa en la asociación libre de palabras.  En el caso de esta investigación, este conjunto de significados sólo fue representado, en dicha técnica, por el vocablo periodos. Este desconocimiento se relaciona circularmente con la actitud de distanciamiento, segunda categoría nuclear, vertebrada por componentes de diversas naturalezas: afectiva, cognitiva y comportamental.

El distanciamiento como actitud se organiza internamente sobre una plataforma evaluativa de naturaleza negativa, estructurada por creencias y opiniones que convierten a la Música Antigua en un objeto profesionalmente no deseable, condicionándose una no preferencia y una conducta dirigida en direcciones diversas, pero siempre alejada de dicho objeto. Esta actitud puede enmascararse e incluso pasar desapercibida desde una mirada más epidérmica, atendiendo sólo  al aspecto del núcleo central que aparece de manera inmediata,  directa, espontánea, al propiciar respuestas acerca de la Música Antigua: las calificaciones y emociones positivas. Estas se erigen en el rostro más público y accesible del núcleo. Sin embargo, si no podemos ignorar la consensualidad y significación de tales opiniones, tampoco resulta posible desdeñar su carácter enumerativo, adjetivado, fragmentario, estereotipado en algunos casos, siempre externo, centrado en elementos estéticos, exento de compromiso afectivo y de elaboración personal, que las convierten en  información  aprendida en academias desde el rol del  «buen alumno» y derivada de la óptica del consumidor, desmerecidas por los elementos negativos que le señalan a la Música Antigua. Desde ese conjunto de creencias, la Música Antigua se vislumbra como un objeto de contemplación, valorado como bello, pero que ni siquiera mueve a la curiosidad para precisar de qué música se trata. El desconocimiento de las épocas que comprende y de sus características elementales así lo atestiguan. Al mismo tiempo, aún desde el peculiar prisma del consumo musical, la Música Antigua  no alcanza los niveles de disfrute y preferencia que  elicitan otros ritmos en los sujetos muestreados (música clásica, trova, música tradicional cubana), tal y como se evidencia en la entrevista semiestructurada y en los grupos focales.  

Todo lo anterior nos permite hablar de dos niveles en la vertebración del núcleo central: uno más visible, superficial y epidérmico, estructurado  por calificaciones y emociones positivas de carácter externo y otro de esencia más profunda, compuesto por  el desconocimiento y el distanciamiento de la Música Antigua. 

El desconocimiento facilita una actitud de distanciamiento, mientras que esta acentúa y profundiza el primero,  convirtiéndose en una relación circular, mutuamente condicionada: a mayor distanciamiento, mayor desconocimiento y viceversa. Al mismo tiempo, el desconocimiento es favorecido por las escasas oportunidades de acercamiento, tercer pilar nuclear de creencias, que incluye a la insuficiente difusión, a la ausencia de la Música Antigua del panorama curricular académico, así como a la insuficiente cantidad de agrupaciones que la ejecutan.

Para expresarlo en términos más coloquiales: algo que nos resulta bello pero desconocido, que es ignorado por nuestro centro de instrucción y por los medios de difusión masiva, que pensamos no le agrada a las personas y sólo a muy pocos colegas, que creemos no garantizaría una economía,  difícilmente podríamos mantenerlo cercano y preferirlo como objeto profesional de elección.

En cuanto a las fuentes de la información, se destacaron:

·         Asignaturas del plan de formación profesional como historia del arte.

·         Los ejecutantes como fuente de conocimientos, con énfasis en Ars Longa.

Por último, se consignan otros elementos, ya presentes en el gráfico 4,  que por no alcanzar las cuotas de consensualidad e importancia nutren al campo representacional desde la periferia:

·         Aspectos implicados en la ejecución: instrumentos, compositores, obras musicales, composiciones musicales, modos de interpretación, concierto,  ensayo.

·         Otros: religiosidad, lugares, novedad, investigación, patrimonio cultural, Cuba, nacimiento, desconocido, investigadores, latín, televisión como fuente de la información.

·         Actitud de acercamiento a la Música Antigua, avalada por evaluaciones positivas con un alto nivel de elaboración personal y por la alusión a conductas comprometidas con su ejercicio.

·         La televisión como fuente informacional.

Como puede apreciarse, la representación social de la Música Antigua en la muestra estudiada, deviene coherente en algunos aspectos de opinión, con reflexiones aportadas por expertos y reseñadas en el marco teórico. En este sentido, resaltamos la ausencia de la asignatura en el escenario curricular por motivos esencialmente económicos,  así como su escasa presencia en los medios audiovisuales, tales circunstancias revisten aún mayor interés, no sólo desde el sentido común y sí, sobre todo, posicionándonos en el dispositivo teórico – conceptual de Moscovici, (1979) creador de la teoría que nos sirve de cimiento. En este sentido recalca que no se valora al objeto atendiendo a un juicio general, sino en función de la peculiar relación que con él se sostiene. Justamente este vacío en los planes de enseñanza y en los medio de comunicación masiva ya suscriben un potencial distanciamiento, tanto como un desconocimiento de la Música Antigua, que requiere ser develado o desmentido en la representación social concreta de grupos sociales definidos.

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusiones.

1.            La actitud hacia la Música Antigua que predomina en la representación social estudiada es de distanciamiento, lo cual implica una no preferencia hacia la Música Antigua, así como el establecimiento de planes de acción y metas que se alejan de la misma como objeto profesional.

2.            En la dimensión informacional,  se imponen las calificaciones positivas y las opiniones acerca de emociones de idéntica índole, con una naturaleza externa y superficial. Al mismo tiempo, se estructura un concepto inadecuado de la Música Antigua, centrado en periodos incompletos;  un desconocimiento acerca del movimiento de Música Antigua que se gesta en la ciudad, así como autopercepción de dicho desconocimiento. Especial significación asumen las  opiniones negativas que se focalizan en la escasa vigencia y actualidad de este género, su exigua rentabilidad económica, su insuficiente aceptación popular y  entre los músicos, tanto como en el carácter limitado de su desarrollo, todo lo cual genera insuficientes oportunidades de acercamiento al mismo, desde la perspectiva de los músicos estudiados. Las fuentes que se destacan son asignaturas de la formación académica y la observación de los ejecutantes, en especial de Ars Longa.

3.            El campo de la representación quedó estructurado del siguiente modo:

ü     Núcleo central: se vertebra en dos niveles, uno epidérmico, compuesto por cualidades y emociones positivas de carácter superficial y otro de naturaleza más profunda, estructurado por el desconocimiento acerca de la Música Antigua en aristas disímiles, actitud de distanciamiento hacia dicho objeto representacional, percepción de escasas oportunidades de acercarse  al mismo, así como por las asignaturas curriculares y la apreciación de los ejecutantes como fuentes informacionales privilegiadas.

ü     La periferia se organiza en torno a aspectos implicados en la ejecución de la música; otros elementos entre los que se encuentran la religiosidad, los lugares, la novedad, la investigación,  etc.;  la  televisión como fuente de la información, así como una actitud de acercamiento a la Música Antigua.

 

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[1] Licenciado en Psicología por la Universidad de la Habana, Cuba.  Analista y promotor de las actividades culturales en el Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas de la Oficina del Historiador de la Ciudad, y profesor instructor en el Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana. Correo electrónico: leclere.yohany@gmail.com/ promocion@estebansalas.ohc.cu

[2]  En realidad, el término debiera corresponder únicamente a la música culta compuesta en el período clásico, de mediados del siglo XVIII hasta principios del XIX. Pero el uso lo ha extendido también a la música seria compuesta entre el Medioevo y el presente. Interpretada con técnicas contemporáneas. (Lawson y Stowell, 2007)

[3] La valoración se refiere a la solicitud hecha a los entrevistados para que ubicasen la Música Antigua en una escala del 1 al 10, donde en el número 1 estaba la música que más le disgustaba y en el número 10 la que más le gustaba.

 

 

 

 

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