Psicología y Educación Integral A.C. 
Revista Internacional PEI: Por la Psicología y Educación Integral
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Volumen II. Número 4. Enero-Febrero 2013
 
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IBSN: Internet Blog Serial Number 2010-07-01-00

METODOLOGÍA PSICODIDÁCTICA PARA CONCEBIR UNA CLASE DESARROLLADORA DE LA PERSONALIDAD.

Psicodidáctica methodology to conceive a class developer personality.

Dr.C Bernardo Trimiño Quiala[1].

Resumen.

La clase constituye una de las vías esenciales para contribuir al desarrollo de la personalidad, sin embargo, hoy en día sabemos algo de cómo enseñar un concepto o desarrollar una habilidad, pero muy poco de cómo educar una personalidad.

El presente artículo aporta una metodología psicodidáctica que contribuye a la concepción de una clase desarrolladora de la personalidad. Esta consta de cuatro etapas y se basa en un sistema de seis principios psicodidácticos, para los que se proponen acciones didácticas para su cumplimiento.

Palabras claves: Metodología psicodidáctica, clase desarrolladora, personalidad.

 

Abstract.

The class is one of the essential ways to contribute to the development of the personality, however, today we know something of how teach a concept or develop a skill, but very little about how to educate a personality.

This article provides a methodology psicodidáctica which contributes to the conception of a developer of personality class. This consists of four stages and is based on a system of six principles psicodidácticos, for those who intend to educational actions for its implementation.

Key words: methodology psicodidáctica, developer class, personality.

 

Resumo.

A classe é uma das maneiras essenciais para contribuir para o desenvolvimento da personalidade, no entanto, hoje sabemos algo de como ensinar um conceito ou desenvolver uma habilidade, mas muito pouco sobre como educar uma personalidade.

Este artigo fornece uma psicodidáctica de metodologia que contribui para a concepção de um desenvolvedor da classe de personalidade. Isto consiste em quatro fases e é baseado em um sistema de seis princípios psicodidácticos, para aqueles que pretendem em ações educativas para a sua execução.

Palavras-chave: metodologia psicodidáctica, classe de desenvolvedor, personalidade.

 

1)-  Introducción.

El motivo fundamental que estremeció mi pensamiento en relación con la calidad de la clase, fue la observación de nuestra realidad; cuando miramos el presente, vemos numerosas incertidumbres y desafíos sobre la sociedad en que nos desarrollamos. El presupuesto que justifica y da sentido a esta afirmación, se centra en la conciencia que actualmente la humanidad vive uno de sus momentos más complejos, en el que el ritmo de los acontecimientos y la avalancha de procesos y fenómenos lo confunden todo. Así, el mundo de hoy, necesariamente  debe ser diferente a como lo estamos forjando. Debemos, por consiguiente, trabajar para construir un “presente viable”, como única vía de asegurar un futuro sostenible para todos.

Para la construcción de ese presente viable, la clase desempeña un rol esencial. Esta constituye una de las principales vías para diseñar el porvenir; teniendo en cuenta la elevada influencia que ejerce en el desarrollo de la personalidad de cada ser humano, y a la vez sienta las bases para que cada persona se integre a la sociedad e incluso contribuya a su  desarrollo.

Sin embargo, para que la clase se transforme en una verdadera fuerza para diseñar el porvenir, debemos derribar, primeramente, las tradicionales barreras didácticas que limitan el trabajo de docentes y estudiantes, así como, reformular las esquemáticas posiciones teórico-prácticas acerca de su concepción.

Desde la perspectiva de lo anteriormente expuesto, y considerando que en la actualidad la unidad entre la teoría y la práctica, cada vez se hace más evidente, y todo indica que esta tendencia se acusará todavía más en el futuro, hasta llegar a constituirse en uno de los vectores principales de toda la cultura del presente siglo; centramos este artículo en aproximarnos a una concepción de la clase que sobrepase el limitado marco del aprendizaje y que en su lugar contribuyan al desarrollo de la personalidad de cada estudiante.

No es nuestra intención plantear una fórmula mágica o técnicas psicodidácticas totalmente acabadas respecto a una posible metodología para la realización de clases desarrolladoras de la personalidad; solo hacemos referencias a determinadas experiencias que pueden ser útil para los docentes en aras de perfeccionar su trabajo. Los aspectos que se presentan forma parte de un proyecto investigativo que se desarrolla en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de Guantánamo, Cuba, el cual ha obtenido significativos resultados.

2)- Desarrollo del tema.

Los avances científicos que se vienen obteniendo en ramas tan diversas de la ciencia como son: la Genética, la Sociología,  las Neurociencias, la Psicología y la Didáctica; están demostrando que resulta obsoleto el tradicional objetivo de enseñar fundamentalmente conocimientos y habilidades, para potenciar su aprendizaje por parte de los estudiantes. Estos resultados científicos confirman la tesis de que en la clase,  se debe traspasar las históricas y limitadas fronteras del aprendizaje y dirigirse con toda la fuerza de los actuales descubrimientos, a concebir y poner en práctica metodologías y técnicas psicodidácticas que influyan en el desarrollo integral de la personalidad.

La anterior idea no resulta del todo novedosa, varios autores, han hecho referencia a ella y han defendido importantes enfoques teóricos; nuestra preocupación y ocupación se centra en una cuestión fundamental: ¿cómo transformar científicamente la clase, para contribuir al desarrollo integral de la personalidad de cada estudiante?

Seguramente muchos se preguntarán: ¿cómo es posible tal preocupación si de manera sistemática  se proponen y aplican novedosas metodologías y técnicas didácticas para perfeccionar las clases?

¿Porqué insistir en la necesaria  y definitiva transformación de nuestras clases?

Para responder estas interrogantes se debe conocer cual es el estado actual del problema que se analiza.

El proyecto investigativo desarrollado ha identificado cuestiones limitantes de la calidad de la clase, solo se mencionan las más significativas, según los instrumentos aplicados:

Ante la avalancha de procesos, tareas y problemas de toda índole, por solucionar, no siempre se le otorga a la clase el papel esencial que desempeña para el desarrollo de la personalidad.

Las clases se planifican sin tener en cuenta un real diagnóstico de la personalidad de los estudiantes y a partir de un sofocante estructuralismo, caracterizado por la aplicación del ya obsoleto carácter rector de los objetivos.

El contenido a impartir, se diseña desde la “altura” del profesor y está impregnado de un vocabulario rebuscado y muy alejado de la realidad que viven los estudiantes.

Los métodos de enseñanza, en contadas ocasiones, tienen en cuenta el carácter interno de la personalidad, por lo que no siempre los docentes alcanzan, con su labor, el desarrollo del segundo nivel motivacional, el que se relaciona con la formación de valores y convicciones.

La evaluación se centra, casi exclusivamente, en el dominio de contenidos específicos, para, en el mejor de los casos, desarrollar habilidades o competencias; por lo que no se asume desde la perspectiva de valorar el avance gradual de cada una de las dimensiones que conforman la personalidad de los estudiantes; en contadas ocasiones se propicia la autoevaluación; o sea nos sentimos satisfechos con que los estudiantes desarrollen su capacidad memorística.

La preparación del maestro se dirige mayormente a la enseñanza del  conjunto de contenidos, que como profesional deberá repetir año tras año a las distintas generaciones de estudiantes que pasan por sus aulas. Estos hábitos profesionales conforman verdaderos estereotipos difíciles de romper, ni siquiera se tiene en cuenta que los seres humanos evolucionamos biológica y socialmente.

En la práctica la clase ha devenido en el único momento educativo que es objeto de una dirección científica, más o menos fundamentada. Sin embargo, hoy en día sabemos algo de cómo enseñar un concepto o desarrollar una habilidad, pero muy poco de cómo educar una personalidad.

Estas cuestiones limitantes, constituyen causales de los bajos niveles de influencia desarrolladora que se ejerce desde la clase y son las que motivan, no solo los relativamente bajos resultados en el aprendizaje, sino además, el insuficiente desarrollo de la personalidad, que se hace evidente cuando observamos que nuestros niños y niñas tan amorosos, críticos, solidarios y creativos; se transforman en jóvenes que ni siquiera son capaces de decir lo que en realidad sienten y piensan; o cuando estos mismos jóvenes, portadores de una capacidad de aprendizaje asombrosa, se convierten muchas veces en adultos repetitivos y pocos auténticos, incapaces de transformar su propia realidad en el bien común.

Ante esta realidad, fue necesario proponer una metodología psicodidáctica para concebir una clase que contribuya al desarrollo de la personalidad de cada estudiante.

Metodología psicodidáctica propuesta para una clase desarrolladora.

Concepciones teóricas de la metodología propuesta.

Marco legal.

La Política Educacional Cubana, sustentada en la Constitución de la República, que determina, tanto el modelo de escuela actual, como el modelo de hombre que se aspira a formar.

Marco filosófico.

El ideario pedagógico martiano, donde se plantea el carácter diferenciado y preventivo de la escuela.

Marco psicológico

Concepciones acerca del desarrollo de la personalidad. (M. Rodríguez Rebustillo y R. Bermúdez Sarguera). 

Conceptos psicológicos básicos asumidos y sus definiciones:

Personalidad: es la configuración psíquica de la autorregulación de la persona que surge como resultado de la interacción entre lo natural y lo social en el individuo y que se manifiesta en un estilo de actuación determinado, a partir de la estructuración de relaciones entre las funciones motivacional – afectiva y cognitivo – instrumental, entre los planos internos y externo y los niveles consciente e inconsciente. 

Aprendizaje desarrollador: es aquel que garantiza en el estudiante tenga un papel protagónico en el desarrollo tanto motivacional-afectivo, como cognitivo-instrumental de su personalidad; lo que garantiza la apropiación activa y creadora de la cultura, propicia la consolidación de la autodeterminación, en íntima conexión con los necesarios procesos de socialización, compromiso y responsabilidad social.

Fuerzas motrices del desarrollo de la personalidad: la constituyen las contradicciones como expresión de la unidad y lucha de contrarios. Ellas expresan las tendencias opuestas que se manifiestan en la actividad psíquica del sujeto en su relación con el medio en que se desenvuelve. La solución de estas contradicciones conduce a nuevas adquisiciones psicológicas y, por tanto, al desarrollo psíquico y la personalidad

Marco didáctico.

La clase como forma básica de organización del proceso de enseñanza-aprendizaje desarrollador.

Se asume el criterio del Dr. C Jorge Luís Del Pino, quien plantea que la clase como forma básica de organización del proceso de enseñanza-aprendizaje, constituye sin dudas, una de las vías más efectivas para todo trabajo educativo, ya que es el espacio sistemático y conscientemente planificado donde se encuentra el estudiante con su profesor y donde este ejercerá una mayor influencia en desarrollo de su personalidad.

La aplicación de este criterio debe propiciar un aprendizaje desarrollador en los estudiantes, por lo que planteamos que una nueva clase cualitativamente diferente a la tradicional, no puede dejar de contemplar, entre otras, las siguientes consideraciones:

Para fomentar una clase que desarrolle la personalidad, el docente debe dominar las dimensiones y unidades psíquicas que conforman la personalidad, y a partir de estas concebir el diagnóstico. Tener una concepción general del desarrollo de la personalidad brinda una comprensión de los fenómenos que tienen lugar en el aula, y por tanto, un fundamento teórico metodológico y práctico para planificar, dirigir, desarrollar y evaluar su práctica profesional, perfeccionándola continuamente.

El docente debe establecer una relación dialéctica entre el resultado del diagnóstico de la personalidad realizado; los objetivos propuestos, los contenidos de los programas que está impartiendo, los métodos y medios de enseñanza empleados y el sistema de evaluación como elemento de retroalimentación de todo el proceso, esto facilita la atención diferenciada de las necesidades, las posibilidades y las potencialidades de los estudiantes.

Cada docente, debe tener un alto nivel de desarrollo de su personalidad ya que mientras más elevado sea este, más fuerte será el sistema de influencias que ejercerá sobre la personalidad de sus estudiantes, la que se confirma y progresa según las características del profesor.

La clase debe constituirse en el momento cultural más importante de la escuela, ya que en el actual siglo,  lo que más se valora no es cuanto hemos aprendido, sino las potencialidades de desarrollo que posee una persona para aprender constantemente, e influir en las transformaciones de su contexto de actuación.

Es necesario alcanzar desde el punto de vista científico lo que se conoce como la informalización de lo formal, educar cuando menos lo espera el estudiante,  buscar lo espontáneo y evitar la sugestión para que no digan lo que el educador desea escuchar, sino lo que sienten, en conclusión a los estudiantes es necesario evaluarlos por las preguntas que hacen, más que por las respuestas que dan.

De esta manera se tiende a evitar centrar las dificultades educativas, solo en los estudiantes, sino identificar la responsabilidad que nos corresponde a quienes tenemos la misión del desarrollo de las nuevas generaciones. Por lo que debemos encontrar las faltas en nuestro modo de actuación profesional e identificar porqué los estudiantes comenten los mismos errores año, tras años y no todos sobrepasan las fronteras biológicas de los instintos, para comportarse como seres portadores de un psiquismo superior, capaces de desarrollar los más bellos sentimientos humanos.

Concepciones prácticas de la metodología psicodidáctica propuesta.

Esta metodología psicodidáctica consta de cuatro etapas. Seguidamente se profundiza en cada una de estas etapas:

Etapa 1: diagnóstico integral de la personalidad de cada estudiante y autopreparación del docente previo a la clase.

Para la realización efectiva de diagnóstico integral, se hace necesario, que el docente valore los diferentes niveles de desarrollo de las esferas de regulación inductora o motivacional – afectiva, así como la ejecutora o cognitiva-instrumental que conforman la personalidad de cada estudiante.

La regulación inductora o motivacional – afectiva comprende:

1)- La intensidad movilizativa o motivacional: la cual se relaciona con la función movilizativa de la personalidad; permite explicar el por qué el estudiante actúa y moviliza su actuación atendiendo a sus motivos, intereses e intenciones.

2)- La expectativa motivacional: sintetiza toda la orientación del estudiante hacia el futuro, configurada en tareas, objetivos e ideales y se vincula con la función direccional de la personalidad.

3)- El estado de satisfacción: que expresa el sostenimiento del estudiante en su actuación; expresándose en emociones, sentimientos y pasiones, esta unidad psíquica se asocia con la función sostenedora de la personalidad.

Entre las técnicas que se pueden emplear para diagnosticar la regulación inductora se encuentran: el completamiento de frases incompletas y los diez deseos. Estas técnicas posibilitan que el docente pueda valorar el grado de desarrollo (positivo, negativo o contradictorio) que evidencia la personalidad de cada estudiante.

 En cuanto a la esfera de regulación ejecutora o cognitiva – instrumental está integrada por:

1)- El estado cognitivo: generaliza los conocimientos que posee el estudiante. Parte de la percepción, pasando por el pensamiento empírico (preconceptos, conocimientos antecedentes) hasta llegar al pensamiento científico; relacionándose con la función cognitiva de la personalidad.

2)- El estado metacognitivo: abarca cualquier expresión de los conocimientos, que posee el estudiante sobre sí mismo y acerca de su actuación; vinculándose con la función metacognitiva de la personalidad, en forma de autopercepción y autoestima.

3)- La instrumentación ejecutora: comprende las manifestaciones de las ejecuciones de la actuación del estudiante, en forma de instrumentaciones: acciones y habilidades; esta unidad psíquica, posibilita la función instrumental de la personalidad.

Entre las técnicas que se pueden emplear para diagnosticar la regulación inductora se encuentra la escala analítico-sintética para la acción de resumir un texto o para desarrollar un algoritmo que permita la solución de un problema; esta escala se vincula con un cuestionario metacognitivo que permite que el estudiante autovalore los pasos que realizó para solucionar la tarea orientada. Estas técnicas posibilitan que el docente pueda medir el grado de desarrollo (alto, medio o bajo) que evidencia la personalidad de cada estudiante.

La autopreparación que realice el docente previo a la clase es fundamental y decidirá la calidad de esta; es por ello que debe tener presente aspectos como:

Resultado del diagnóstico integral de la personalidad realizado, con el fin de atenderlos diferenciadamente durante la clase y facilitar a cada uno los niveles de ayuda que precise, para así contribuir al desarrollo de su personalidad.

Debe estudiar y dominar excelentemente el contenido a impartir, (nadie es capaz de enseñar lo que desconoce); para ello debe estudiar el programa de la asignatura, con el fin de precisar los objetivos a alcanzar, el contenido a impartir y las sugerencias metodológicas propuestas; posteriormente debe consultar el libro de texto y otras bibliografías complementarias; así como garantizar los medios de enseñanza que utilizará.

Determinación de las potencialidades educativas del contenido que potencien el desarrollo integral de la personalidad.

Etapa 2: desarrollo de la clase.

El docente debe tener presente que lo que bien empieza bien termina; por lo que para desarrollar una clase que contribuya al desarrollo integral de la personalidad nunca debe olvidar, ni restar importancia a los siguientes cuatro aspectos:

1.- El saludo inicial. El mismo debe ser mutuo, como acto elemental de cortesía, respeto, simpatía  y buen estado de ánimo, debe realizarse en ambos sentidos. Para que sea más efectivo es muy importante dominar el nombre y apellidos de todos los estudiantes. Este espacio es vital para garantizar un clima favorable con los estudiantes, establecer empatía y mostrar una actitud amistosa.

2.- Comienzo de la clase. Generalmente se comienza con el control de la asistencia. Durante este control no solo se debe constatar que estudiante falta, también es importante aclarar las causas por las que ha faltado un estudiante, como muestra de preocupación y solidaridad. No debe olvidarse, por ningún motivo, durante el control de la asistencia, saludar con especial énfasis a los estudiantes que regresan al grupo después de una ausencia prolongada.

3.- Presentación del tema, el objetivo y del contenido que serán desarrollados durante la clase. Esta presentación garantiza que el estudiante comprenda qué contenido aprenderá, cómo lo logrará, para que le servirá el mismo, bajo que condiciones lo hará,  todo lo cual le permitirá  proceder cada vez de una forma más protagónica. Un aspecto a tener en cuenta es la relación o nexos de continuidad y rememoración del contenido anterior con lo nuevo por conocer, o sea el trabajo didáctico con preconceptos y conocimientos antecedentes.

4.- Tratamiento psicodidáctico del contenido.

Esta metodología basa su esencia práctica en un sistema de seis principios psicodidácticos, que poseen como base la estructura de la personalidad asumida.

  • Principio del desarrollo de la intensidad motivacional.
  • Principio del desarrollo de la expectativa motivacional.
  • Principio del desarrollo del estado de satisfacción.
  • Principio del desarrollo del estado cognitivo.
  • Principio del desarrollo del estado metacognitivo.
  • Principio del desarrollo de la instrumentación ejecutora.

 

Para trabajar, durante la clase, con el sistema de principios asumido, se proponen las siguientes acciones psicodidácticas.

  • Principio del desarrollo de la intensidad motivacional (motivos, intereses, intenciones)

Propuesta de algunas acciones psicodidácticas para cumplir con este principio.

Aprovechar las potencialidades del contenido para posibilitar que el estudiante interiorice su Historia Nacional, de su comunidad, de su escuela; profundizar en el conocimiento de las tradiciones culturales, la ideosincracia que identifica a cada estudiante, para fortalecer el sentido de pertenencia y sentir orgullo por el grupo social a que pertenece.

Divulgar los modos de actuación positivos de cada estudiante, relacionados con el cuidado de la naturaleza y la educación formal, de modo que sirvan de ejemplos a todo el grupo.

Dar a conocer, como parte de la clase, cifras relacionadas con el costo de cada uno de los estudiantes, a la educación, a la escuela; lo que contribuye al desarrollo de la cultura económica y eleva el sentido de pertenencia.

  • Principio del desarrollo de la expectativa motivacional (tareas, objetivos e ideales).

Propuesta de algunas acciones psicodidácticas para cumplir con este principio.

Convenir con cada estudiante para que se proponga metas (individuales o colectivas); así como posibilitar la planificación y puesta en práctica de proyectos relacionados con su futuro (personal o colectivo).

Destacar la importancia del contenido de la clase para el futuro personal de cada estudiante.

Analizar según las potencialidades del contenido, las aspiraciones de cada estudiante, para influir en su motivación.

Valorar el ideal de estudiante que aspira la sociedad y realizar consideraciones sobre su modo de actuación.

Desarrollar composiciones con los temas siguientes: mi futuro profesional, mis expectativas futuras.

  • Principio del desarrollo del estado de satisfacción (emociones, sentimientos y pasiones).

Propuesta de algunas acciones psicodidácticas para cumplir con este principio.

Brindar la posibilidad que el estudiante exprese oralmente o redacte párrafos, relacionados con los sentimientos que le provoca el estudio de determinados tema.

Garantizar, durante la clase, que en cada estudiante se desarrolle la sensación de éxito, lo que garantiza un mayor esfuerzo personal; pero sin caer en el facilismo.

Ilustrar con datos o cifras el éxito o resultados de las comprobaciones realizadas durante la clase. Nunca se debe apelar al castigo por un error cometido, sino aprovecharlo para consolidar el contenido impartido.

Reconocer permanentemente a los estudiantes más destacados de la clase. 

Comparar el nivel de desarrollo alcanzado por el estudiante, antes y después de la clase.

  • Principio del desarrollo del estado cognitivo (preconceptos, conocimientos antecedentes, hasta llegar al pensamiento científico).

Propuesta de algunas acciones psicodidácticas para cumplir con este principio.

Potenciar la lectura  y luego que hablen e intercambien sus puntos de vistas, que compartan ideas, que expliquen los conceptos estudiados.

Trabajar los preconceptos y conceptos antecedentes presentes en los estudiantes, es otra técnica psicodidáctica esencial, los docentes deben conocer que todo ser humano opera necesariamente con estos, aunque no piense en sus definiciones, pero para realizar cualquier actividad, la mente humana siempre utiliza estas construcciones teóricas para observar, valorar o comprender las experiencias que resultan de la interacción social.

Durante la clase se debe posibilitar la toma de notas, el escribir contribuye a consolidar el contenido; por lo que es necesario controlar el ritmo de la exposición, mantener el tono de voz adecuado, hacer un adecuado empleo de la lengua materna y utilizar un vocabulario amplio y científico, pero adecuado a la edad y el diagnóstico de los estudiantes.

Posibilitar el desarrollo de cadenas verbales en el estudiante, fundamentalmente mediante la activación del vocabulario pasivo en los estudiantes y el empleo de diccionarios, constituye otra técnica psicodidáctica fundamental para el desarrollo del estado cognitivo de la personalidad. Existen muchos vocablos que los estudiantes conocen y prácticamente no utilizan en la vida diaria y los profesores tampoco propiciamos su utilización en las clases, lo que trae como consecuencia que el vocabulario activo cada vez es menor, por lo que podemos estar contribuyendo al surgimiento de neoanalfabetos.

Para el desarrollo del estado cognitivo, es necesario que el docente, logre el mantenimiento de la atención durante toda la clase. Para lo cual es necesario que el estudiante opere con números y patrones abstractos, analice datos, descifre códigos, realice gráficos, emplee elementos lúdicos,  formule hipótesis, sintetice ideas, identifique objetos, solucione tareas problémicas, pueda hacerle preguntas a un libro, texto, elabore títulos a determinados párrafos leídos, trabaje en la naturaleza o en el laboratorio, e incluso proponga nuevas actividades.

Aprender mediante algoritmos, es otra técnica psicodidáctica muy útil; como parte de esta, el estudiante desarrolla acciones básicas para pertrecharse del contenido; encontrar causas y consecuencias, extraer ideas esenciales, elaborar resúmenes y solucionar situaciones problémicas planteadas en la clase.

  • Principio del desarrollo del estado metacognitivo (autopercepción, autoestima, autorregulación).

Propuesta de algunas acciones psicodidácticas para cumplir con este principio.

El estudiante desarrolla su metacognición, cuando tiene oportunidad en las clases de participar, emitir criterios, cuando es escuchado, sin temor a la burla y luego de emitida la respuesta por el estudiante, el profesor emplea palabras o frases de refuerzo (excelente, bien, correcto).

Introducir actividades de coevaluación y autoevaluación, constituyen técnicas psicodidácticas vitales, para el desarrollo de la metacognición; estas permiten trabajar en compañía, realizar debates con un compañero, hacer presentaciones en equipos, plantear críticas y autocríticas constructivas, hacer el papel del otro, realizar tareas como mediador.

Reflexionar sobre su modo de actuación, listar lo que el estudiante debe hacer diariamente, priorizar tareas, hacer un diario, analizar su manera de pensar y actuar, escribir su autobiografía, constituyen otras técnicas psicodidácticas que contribuyen al desarrollo de la metacognición.

Ofrecer la posibilidad de que plantee cual sería su modo de actuación, frente a un problema ético o un  dilema hipotético, planteado por el docente.

  • Principio del desarrollo de la instrumentación ejecutora (acciones, habilidades, competencia).

Propuesta de algunas acciones psicodidácticas para cumplir con este principio.

Utilizar la retroalimentación permanente del contenido como técnica psicodidáctica para desarrollar habilidades, con esta técnica el docente presenta el contenido esencial de la clase de manera recurrente, o sea, lo señala al inicio de la clase, se escribe en la pizarra, se elaboran mapas o pirámides conceptuales, se ejemplifica, se compara, se explica y se retoma en las conclusiones.

Garantizar que el estudiante pueda observar, caracterizar, valorar, explicar, procesos y fenómenos de la vida diaria, presentes en su radio de acción.

Etapa 3: cierre de la clase 

Este incluye dos momentos importantes:

1.- Conclusiones: Resumen de la clase, con la mayor participación productiva factible de los alumnos. Comprobación final y general del cumplimiento del (de los) objetivo(s) de la clase. Orientación del estudio individual (tarea para la casa). Establecimiento del vínculo con la siguiente hora / clase. Este momento es tan importante como los mencionados anteriormente, en muchas ocasiones el o no es fácil de lograr cuando el maestro lo plantea con prisa al final de la clase.

2.- Planteamiento de la tarea para la casa.

Al orientar la tarea para la casa, cada estudiante debe estar prestando la mayor atención. Esta orientación, no solo tiene que plantear, lo que los estudiantes deben hacer, sino también el cómo hacerlo y cuando se va a evaluar. Durante la realización de la tarea para la casa, el profesor debe tener presente el desarrollo real de cada una de las unidades psíquicas que forman parte de la personalidad del estudiante; además considerar su zona de desarrollo actual (lo que pueden realizar sin ayuda) y la zona de desarrollo potencial (lo que pueden hacer con ayuda); o sea el estudiante debe trabajar al límite máximo de sus posibilidades; pero nunca se debe orientar una tarea que los estudiantes no puedan realizar, porque puede ser una fuente de desmotivación; es necesario que en el estudiante se manifiesten sensaciones de éxito, lo cual sin dudas lo hará avanzar.

Etapa 4: retroalimentación del impacto de la clase en el desarrollo de la personalidad de los estudiantes.

En esta etapa es necesario que el docente trabaje con las siguientes dimensiones e indicadores para medir el impacto de calidad de la clase desarrolladora.

Dimensión

Indicadores

Motivacional - afectiva

Elevación de los niveles de intensidad motivacional. (motivos, intereses, intenciones)

Desarrollo de expectativas profesionales. (objetivos e ideales)

Desarrollo de un estado de satisfacción positivo. (emociones, sentimientos, pasiones)

Dimensión

Indicadores

Cognitiva -

Instrumental

Desarrollo del estado cognitivo. (dominio del contenido de la clase impartida, conceptos desarrollados)

Desarrollo del estado metacognitivo. (autovaloración, autoestima, autoconcepto)

Desarrollo de habilidades y competencias.

 

En este caso se propone valorar el grado de desarrollo alcanzado, por cada unidad psíquica que conforma la personalidad del estudiante; o sea las mismos planteadas para el diagnóstico inicial y trabajadas durante la clase; solo que ahora se mide el grado de transformación obtenido.

 

3)- Conclusiones.

Se pudiera objetar que no se han tratado cuestiones fundamentales que debieran formar parte de una clase desarrolladora; estamos conscientes de que, a partir de cada uno de los temas que abordamos, pudiera realizarse no un artículo, sino escribirse varios textos con una dimensión significativa; por lo que solo se puntualiza que el objetivo, no es plantear soluciones definitivas, sino plantear nuestra experiencia, como un modesto aporte, para que podamos contribuir, todos, al perfeccionamiento de nuestras clases.

Solo si profundizamos en los conocimientos psíquicos acerca del desarrollo de la personalidad y los aplicamos creadoramente en nuestras clases, podremos considerarnos educadores en todo el sentido de la palabra; capaces de contribuir a la construcción de una sociedad superior. Favorecer al desarrollo de la personalidad de nuestros estudiantes, prepararlos para que amen y protejan la vida, en todas sus manifestaciones, es hoy una de las vías, más seguras, para construir un mundo mejor y uno  de los  mayores tributos que puede ofrecerse a una especie que está en peligro de extinción y se autodeclara civilizada. La humana. 

4)- Bibliografía.

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Vygotski, L.S.(1987): Historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores. La Habana. Ed. Científico-Técnica.


[1] Bernardo Trimiño Quiala. Doctor en Ciencias Pedagógicas. Máster  en Didáctica de la Biología. Profesor Titular. Presidente de la Comisión Científica y docente de pregrado y postgrado en la Universidad de Ciencias Pedagógicas  de Guantánamo. Cuba. Ha impartido conferencias en Congresos Internacionales en Cuba, Venezuela y México. e-mail: bernardotq@ucp.gu.rimed.cu

 

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