Psicología y Educación Integral A.C. 
Revista Internacional PEI: Por la Psicología y Educación Integral
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Volumen II. Número 4. Enero-Febrero 2013
 
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ACERCA DE LA ALIENACIÓN, LA VIOLENCIA Y EL CONSUMO DE PSICOTRÓPICOS.

Dr. Mario Souza y Machorro[1]

RESUMEN.

Se viven tiempos de violencia sin precedente que traducen procesos de enajenación de los fines existenciales. El hombre contemporáneo, enajenado de sí y su significado como ser humano, se aliena y embota como “solución” a su malestar y para soportar su aislamiento, frustración e insatisfacción. Mas no le sirve centrar sobre sí su actitud defensiva e individualista. Amor y sexo ya no son su metáfora placentera, ni su narcisismo lo protege como deseara. La Automedicación, el consumo de drogas y violencia se han convertido en decisiones sociales impulsivas y toleradas sin censura. Tal silencio conductual, apaciguador de voluntades, otorga posibilidades iterativas que representan junto con otras conductas compulsivas, graves problemas de salud pública. El estudio psicodinámico de este fenómeno complementa el avance neurocientífico y refuerza el desarrollo terapéutico contra esta psicopatología. Este comunicado revisa los mecanismos de “la erotización secundaria de la satisfacción vía intoxicación” y la combinación de expectativas fantasiosas, necesidades irreales, emocionalidad, irracionalidad y fanatismo, que alienan las circunstancias vitales en la más amplia variedad de actos destructivos. Tales conductas, a menudo ignoradas por los pacientes e incluso el personal de salud, se oponen al desarrollo sano del vínculo humano y deben abordarse psicoterapéuticamente para su adaptación. El reconocimiento autogestivo de mecanismos responsables para reorientación, es indispensable para la autoactualización y desarrollo de sus potencialidades.

Palabras clave: Alienación, violencia, drogas, psicodinamia, psicoterapia, adicción, psicopatología.

 

INTRODUCCIÓN.

La información que dispone la sociedad contemporánea acerca de los factores inconscientes y la dinámica mental intrapsíquica es nula o tan escasa, que no logra captar la integralidad del funcionamiento mental, de suyo complicado, ni tener un acercamiento cabal con la conducta humana. 1 Esta situación parece haber influido y seguir influyendo en la cultura popular, de modo que se mantiene la paradoja del supuesto conocimiento y el asombro consecutivo acerca del ente biopsicosocial.

Cuando Gandhi, Premio Nobel de la Paz, señaló los 7 pecados capitales de la sociedad contemporánea se refirió precisamente al contexto en el cual las personas nos encontramos inmersas: Riqueza sin trabajo, Placer sin conciencia, Conocimiento sin utilidad, Comercio sin moralidad, Ciencia sin humildad, Adoración sin sacrificio y Política sin principios. 2 Tal condición ha ido avanzando hasta desfigurar los valores tradicionales y cambiarlos por remedos patógenos que aún sin consciencia por parte de los afectados, se muestran en la conducta individual/social de los grupos organizados y terminan por someterlos, generando individuos alienados y masas de gente irreflexiva, manipulada y sin autocontrol.

Se viven tiempos de violencia sin precedente, 3 que traducen procesos de alienación que enajenan los fines existenciales. La presencia de T. ansioso-depresivos, 4 adictivos, psicosexuales, sociofamiliares, etc., es prácticamente continua. Todos conocemos alguna persona que vive sumida en su psicopatología, incluso podríamos tenerla en casa. La vacuidad, el sin sentido y la frustración permiten el despliegue de variadas conductas destructivas entre las personas consigo así como con los demás.

DESCRIPCIÓN.

Por un lado, la investigación neuroquímica cerebral, representante de un punto de vista del estudio de tan complejos fenómenos, sigue aportando hipótesis sobre el mecanismo biológico de la violencia para su posible control. Tal es el caso del estudio realizado por la Universidad de Tel Aviv, 5 que señala la participación de la neurotransmisión cerebral sobre el comportamiento impulsivo/agresivo, más evidente en los últimos años, debido a la extensa investigación realizada. Hoy se dispone de abundante información sobre la poca actividad del sistema serotoninérgico medido por la baja de su principal metabolito (ác. 5-hidroxi-indolacético) en el LCR y la pobre respuesta a la prolactina en la conducta impulsiva, cuando se bloquea la actividad serotoninérgica con fenfluramina, un fármaco      que combate el apetito (anorexígeno) que altera su biodisponibilidad. 5 Los estudios sobre la actividad de la testosterona muestran también una relación entre los altos niveles plasmáticos y la tendencia a la agresión. La hipótesis supone una interacción entre la disminución de serotonina y los altos niveles de testosterona en el Sistema Nervioso Central, (SNC), que afectan los mecanismos neuronales implicados en la expresión de la conducta agresiva.

Por otro lado, es igualmente interesante visualizar al hombre contemporáneo desde su psiquismo y despliegue de conductas, cada vez menos reflexivas y cada vez más manipulado en su persona, por todos los actores sociales: desde los medios de información, pasando por el sermón religioso y la mística policiaco-militar que hoy vemos dispersa en las calles, hasta los diversos protagónicos personajes del enjambre turbio de la política social. Siempre habrá alguien que le quiera vender algo, sacarle algo, inducirlo a algo… no obstante que sea domingo por la tarde.

Este individuo, enajenado de sí y de su significado como ser humano, se embota buscando solución a su malestar, para soportar su aislamiento, frustración e insatisfacción. Mas no le sirve centrar sobre sí su actitud defensiva e individualista. Amor y sexo ya no son su metáfora placentera, ni su narcisismo lo protege como él deseara, de la falta de compartición e imposibilidad para superar su separatidad; ni su productividad le alcanza para construir el paradigma de su salud mental, como lo propuso Freud: “Lieben und arbeiten”.

La violencia social inicia en el individuo y su familia, alcanza a la sociedad y se ha establecido de manera decidida y reverberante en ella. Empieza al inicio de la vida con un tipo particular de apego o mezcla de ellos. 6 Porque los apegos:

a). Seguro, b). Ansioso y c). Evitativo o Rechazante, producen efectos para toda la vida. En su carácter de tendencias innatas, regulan la forma como responde el humano ante amenazas, peligro y pérdidas, asociadas a la forma como establecen sus vínculos con personas significativas. La conducta se organiza a través de sistemas de control cerebral relacionados con funciones de protección y de supervivencia. 2

         El Apego Seguro, cuando el cuidador demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del bebé, permite desarrollar un autoconcepto positivo y un sentimiento de confianza hacia sí y los demás. Más tarde al interrelacionarse, tales personas tienden a ser cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias. Consigo tienden a ser positivas, integradas y con perspectivas coherentes.

         El Apego Ansioso, cuando el cuidador está física y emocionalmente disponible, sólo en ciertas ocasiones hace al individuo propenso a la Ansiedad de Separación y al temor de explorar el mundo. Tales personas no asumen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores, debido a inconsistencia de las habilidades emocionales: Deseo de intimidad vs. la sensación de inseguridad y desconfianza a los demás.

         El Apego Evitativo, cuando el cuidador desatiende las señales de necesidad de protección del niño, no le permite desarrollar sentimiento de confianza e incluso se autocritica por su conducta al tiempo que censura la expresión de su identidad. Al crecer, tales personas se sienten inseguras hacia los demás y esperan su rechazo, debido a su experiencia de abandono, agravada con la internalización de su auto rechazo. Las consecuencias de ello a menudo son la desconfianza, el malestar existencial, la frustración y el resentimiento que lleva al deseo de venganza aun cuando no sea claro para el individuo la causa de todo ello. 7

De modo que la falta de superación adecuada de ese cortejo sintomático, que para su logro requiere de la concatenación y éxito procesal de varios eventos (Percatación, reconocimiento, análisis, aceptación y manejo ad hoc), lleva a la enajenación, la frustración y la violencia.

Hoy, en la era de la globalización, la primera potencia en este mundo son los Medios. El debate actual sobre la violencia que aparece en todos ellos, ha eludido las respuestas definitivas para más de cuatro décadas, el cual parece centrarse en una sola pregunta: ¿La violencia en los medios favorece o no la violencia en la vida real? Y antes que contestarse, se elude y a la vez, deja ver que se trata más bien de una batalla política-económica. 8

Ahora bien, por el lado de la observación psicosocial, vale decir que desde años 60 aumentó de la permisividad sexual y la generalización de los métodos anticonceptivos, que contribuyen aún a la fecha, a atenuar el misterio que rodeaba la sexualidad y la hacía más intrigante y prohibida y, en parte por ello mismo, más atractiva. Y claro, la sociedad respondió a ello.

Hay quienes culpan a la violencia mediática de la violencia social y quieren censurar el contenido violento para proteger a los niños, como en el caso de la pornografía infantil, como origen de una profunda alteración de la salud mental futura. Como quiera que sea, la requerida regulación del contenido de los medios sigue pendiente; la censura actual es incompleta y el fenómeno se torna cada vez más resbaladizo. 9 Tal cortina de humo, oculta deliberadamente varias cosas y de entre ellas, algunas de las causas de la violencia en la sociedad. Por tanto, de analizarse con más propiedad, hemos de entrar en el debate en tres puntos principales: 1). La "cultura de la violencia“, 2). La Normalización de la agresión como fenómeno social y 3). La falta de empatía de la sociedad y su participación a efecto de su adecuada corrección. 10

Precisa entonces al menos un atisbo al cómo y por qué, la violencia se utiliza en forma por demás estereotipada en la industria del entretenimiento y la información. Y asimismo, que revisemos los resultados de investigación y analicemos la respuesta de los gobiernos que permiten el crecimiento del fenómeno de los medios, como eventos altamente lucrativos, sin menoscabo de su efecto idiotizante y manipulador. En consecuencia, hemos de responder a la pregunta ¿Cómo pueden ayudar los medios educativos a la población infantojuvenil a analizar la violencia mediática y decidir sobre ella? Los Programas de TV –para solo citar un par de ejemplos-, suelen ser irónicos e irrespetuosos como “Los Simpson” y sarcásticos y mordaces como “Two and a Half men” (que a través de lo que se podría denominar “humorismo paradójico”, estos es, burlarse de los valores sociales resaltando la visión negativa de la moral, envuelta en el cinismo sociopático y propositivo del protagonista), de manera ya velada o abierta, influyen en los conceptos, la forma de hablar y vivir de la gente. Cabe preguntarse por qué a muchos de ellos les ponen aplausos constantemente y agregan risas tras cada parlamento. ¡Pues claro! si cortaran las risas o los aplausos resultaría otro programa… Y aún falta preguntarse por qué la gente no quiere darse cuenta de la engañifa -quizá por que asuma que no le influye el contenido de tales programas-, y sigue consumiendo pasivamente aquello que le dan sin recabar su opinión  y que cada telespectador supuestamente elige. 8

Investigaciones ad hoc indican que la violencia en los medios de información (¿comunicación?) no sólo ha aumentado en cantidad, sino también ha llegado a ser mucho más gráfica, mucho más sexual, y mucho más sádica. Hoy las imágenes son explícitas: en cámara lenta, balas explosivas que deshacen el pecho de las personas, cadáveres en charcos de sangre… Millones de espectadores de todo el mundo, incluidos los niños, ven el boxeo y la lucha libre femenina… Se puede observar todo tipo de contrincantes físicos que luchan por arrancar los cabellos del enemigo o mutuamente desgarrarse las ropas y herirse o matarse incluso.

Además, uno de los videojuegos más vendidos en el mundo, está dirigido a que los jugadores golpeen hasta la muerte, a las prostitutas con las que recién han tenido relaciones sexuales. Los videos para entrenar soldados que participaron de la I y II Guerras del Pérsico, los usan los niños de todo el mundo… Por cierto que tales guerras fueron promovidas y sustentadas por los expresidentes de Estados Unidos, Bush padre e hijo, quienes “casualmente”, eran dueños de fábricas de armas de alto poder.

 Todo esta culturización violenta, qué duda cabe, se representa en los medios se representa en forma muy distinta a la real. De tal modo que la condición que padecemos actualmente como grupos sociales, se ha convertido desde hace varios decenios en asunto de interés para las personas que viven en sociedades donde el poder y los recursos son desigualmente distribuidos y estructurados en torno de áreas de conflicto intereses. 11 En tal sentido, cabe señalar que desde mediados del siglo pasado varios destacados intelectuales como E. Fromm, H. Marcuse, Vence Packard, etc., criticaron a la TV por su carga des-educativa o contra-educativa, subliminal e inductora. 12 En ese contexto uno de los estudiosos de los medios, Marshall McLuhan dijo: “El medio es el mensaje”. Por ello, la violencia en la TV se interpreta como dijo Fiske (1989): “Como una representación concreta (elaborada) de cierto tipo de conflictos de una sociedad".

Se sabe desde hace muchos años, cuando se publicó un estudio internacional de la UNESCO, 13 en el que se llama la atención sobre la influencia de los medios en el desarrollo del comportamiento agresivo de los niños, que la violencia en los medios viene creciendo por la globalización de la TV y el cine. Se informó que 91% de niños encuestados en 23 países, tiene TV en casa 51% de ellos viven en zonas de guerra y áreas de alta criminalidad. Eligen héroes de acción como modelos, 88% se identifica con personajes destructivos para enfrentar situaciones difíciles. Y Lamentablemente, la violencia no trae aparejada la evaluación de sus consecuencias ni un juicio moral. De hecho, la noción de la violencia como medio de solución de problemas se refuerza por ese tipo de entretenimiento. Ambos, héroes y villanos recurren a ella en forma continua. En consecuencia la violencia ha devenido justificable, natural e inevitable: la forma más obvia de resolver un problema… 8

Tanto los Programas como los noticieros subrayan la violencia cotidianamente. De modo que ni los padres ni la escuela pueden neutralizar tal bombardeo. Además, las clasificaciones de las películas no son fidedignas, ni filtran -cual sería su propósito-, el material a exhibir. Por otro lado, el interés lucrativo que pugna por la continuidad de tales materiales siempre se encuentra por encima de todo. De hecho, su esfuerzo por ganar audiencias se aprecia de manera sistemática en todos los Programas así como en las escenas pornográficas que aparecen incluso en horarios infantiles con una mínima censura. 8

Complementa esta deplorable situación el que 78% de los niños no suelen estar acompañados por un adulto para ver los programas y la censura familiar esperada es mínima cuando la hay. Los niños de 13 a 16 años disponen de materiales violentos como videojuegos, sin restricción. Además, 57% de los niños de entre 8 y 16 años tienen televisor en su habitación, el cual miran sin restricción de contenidos y otro 39% usan aparatos de juego. Ahora, por lo que concierne a los vídeos musicales y la música que en la que se basan, precisa decir que empujan incesantemente hacia un nuevo territorio cada vez más violento. Existen cada vez más canciones con letras de contenido agresivo o con frases hostiles que promueven el odio, la violación y la muerte a las mujeres. De ahí que resulta ya habitual que la violencia en general y la violencia sexual, en particular, sean los elementos de la industria del videojuego, la TV y el cine. Y así tenemos por ejemplo, que una tendencia actual fácilmente observada, es que los jugadores sean “los malos”, asumiendo y actuando fantasías criminales con las que ganan puntos por atacar y matar a personas inocentes. Estos juegos los usan niños, pre adolescentes y adolescentes prácticamente sin distinción. Los jugadores de Grand Theft Auto 3 por ejemplo (el juego más vendido de la historia para PlayStation 2) ganan puntos por cada robo de auto logrado, en el contexto callejero de las drogas, traficantes y gente de la calle. 12

Por otro lado, cabe mencionar que el nivel de violencia en los hábitos de juego de los jóvenes es sumamente elevado, pues 32% de los niños de 9 a 17 años los usan "todos o casi todos los días", 60% reconoce el género de la acción/combate como su género favorito y 25% de los adolescentes encuestados juega entre 7 y 30 h/semana. 13 Ello parece complementarse con la descarga de letras violentas de la WEB (especialmente las canciones censuradas) y los sitios web que ofrecen imágenes violentas y videoclips incluyen imágenes psicopatológicas como las de ciertas parafilias sexuales, 14 que la gente que las observa no necesariamente las identifica como trastornos formales de la psicosexualidad humana. 15

Mucha de la violencia mostrada es de naturaleza sexual distorsionada y con frecuencia se describen en ella y/o se muestran actos extraños de degradación y violencia sexual unidos a fortiori, cual si fuera lo deseable. 16 De ahí que cabe preguntarse ¿qué pasaría si a las “películas de acción” se les editaran las escenas de violencia y sexo enfermizo y tergiversado? Se sabe que los sitios gorezone.com y rotten.com han mostrado imágenes de escenas de accidentes, actos de tortura y mutilación. De hecho se documentó que en el año 2000 el sitio rotten.com fue investigado por el Federal Bureau of Investigation de E.U. por publicar fotografías que mostraron escenas de canibalismo. En ese entonces 70% de los niños de secundaria en Canadá (2001) interrogados al efecto, dijeron que habían visitado esos sitios. Tal presencia de violencia, degradación y crueldad en los medios significa al menos, que los niños están expuestos en forma continua a representaciones extremas de muchas situaciones y elementos psíquicos negativos, entre ellos la misoginia y el sadismo. 

Esta conocida y criticada postura mercantil, se expresa claramente como parte del negocio de la violencia en los medios. Por ejemplo, los productos populares son hoy el mayor negocio de exportación de E.U. A ello colabora el interés de la gente por “divertirse” pasivamente viendo lo que le muestren y tal afición enajenante es tan grande que solo en 2001, se refiere que la gente de todo el mundo gastó 14 mil millones de dólares en ir al cine y de acuerdo las tendencias actuales se colige que se trata sin duda de un mercado en expansión. Baste señalar por ejemplo, que las películas estadounidenses se muestran en más de 150 países y su industria cinematográfica proporciona la mayor parte de videos pre-grabados y DVD's vendidos en todo el mundo. Asimismo, sus Programas de TV se transmiten en más de 125 mercados internacionales y el MTV se puede ver en casi todos los hogares del mundo.

En adición, se destaca el hecho de que las películas de E.U. y Canadá, clasificadas como "G" (General) y "PG" (Parental Guidance) producen más ingresos que las películas para adultos. Esto se explica por el simple hecho de que a diferencia de la comedia y el drama -que dependen esencialmente de buenas historias, humor agudo, personajes verosímiles y actuaciones que no puede realizar cualquier protagonista-, las “películas de acción” no requieren de complejas tramas o grandes personajes para los papeles estelares, ni diálogos o actuación refinada. Se basan a menudo en peleas, asesinatos, explosiones y efectos especiales para mantener cautivas a sus audiencias. Además, estos filmes requieren muy poco de buena escritura y actuación. Son simples, de naturaleza no-verbal como se dice en el argot: "cortas de diálogo y altas en testosterona"; su doblaje/traducción son baratos y su efecto final de "embrutecimiento degradante" de la industria y de la audiencia se consigue fácil y casi invariablemente.

A este fenómeno “des-culturalizante” se suman las letras de canciones explícitas con lenguaje soez y actitudes violentas o acciones destructivas, que ya son moneda corriente en nuestro medio. Se observa también por ejemplo, un aumento constante de música e imágenes agresivas violentas y antisociales. De modo que la "rabia" en la música, las blasfemias y el odio se ha convertido en una fuente de ingresos importante que explota la industria de la música comercial.

Asimismo, véase como en la filmografía mundial contemporánea, los temas agresivos y la actitud despectiva frente a los valores han superado enormemente a los temas y asuntos amoroso-sexuales en el interés del gran público, en especial entre los adolescentes. Incluso cuando se tratan los temas sexuales, las preferencias de éstos se inclinan hacia las escenas en las que la sexualidad se une indefectiblemente a la violencia. 17 Una buena parte de los adolescentes     -respondiendo en parte a su condición critica del periodo de la vida que viven-, parecen interesarse más por la búsqueda de sensaciones nuevas a través de la apuesta o la afrenta del reto a veces mortal y el abuso indiscriminado de drogas y alcohol, en el logro de nuevas experiencias agresivas sexualizadas. Solo así en medio de la ambivalencia de consolidar el afecto y la ternura a través de la hostilidad, parecen validar el sexo...

Otro asunto ligado a esta enajenación parece derivar del movimiento de liberación de la mujer, el cual si bien contribuyó con su espíritu equitativo y dignificador, a modificar las relaciones sexuales y de pareja. Este gran cambio social ha hecho que hoy más mujeres cambien su pasividad (posición de misionero) por una postura más participativa (sentada a horcajadas) para conquistar su orgasmo y proyectar una nueva forma de ser. Lo cual per se no solo no debilita la unión erótico sexual y vincular, sino que la enriquece. Pero puede afectarla sin embargo cuando por ejemplo, debido a razones inconscientes se tergiverse la interpretación al vivirse por ejemplo como una venganza. 18 Tal planteamiento de movilización social ha permitido además, la visualización comunitaria de ciertas patologías sexuales nuevas ó prexistentes, aunque anteriormente ocultas, como la impotencia masculina y otras modificaciones vinculares -que a la sexualidad habitual tenida por “normal”-, han realizado los grupos sexualmente minoritarios. Entre éstos, destacan los que disienten de la heterosexualidad, quienes la niegan y rechazan, los que buscan nuevos derroteros y en consecuencia, nuevas estructuras, organizaciones y dinámicas familiares. Hoy se reclama en la mayor parte de los paises una mayor facilidad de acceso a la actividad sexual para los adolescentes, los enfermos mentales, los ancianos, los discapacitados, las personas mayores, los indígenas, etc.

DISCUSIÓN.

En la actualidad se dispone de amplia literatura internacional de estudios centrados en las conductas sexuales, por ejemplo, las derivadas de la promiscuidad y en especial, aquellas conductas de alto riesgo contra la salud, (CARS) a menudo asociadas al consumo de psicotrópicos (CDPR) peligrosos solos o combinados -en fiestas exclusivas y a puerta cerrada- (como cocaína, metanfetaminas, nitrato de amilo, Gama-hidroxibutirato, mariguana, alcohol, etc.). De igual forma ocurren los graves y frecuentes riesgos derivados de las CARS entre los hombres –aunque también ocurre entre mujeres- que tienen sexo con sus homólogos genéricos sin asumir su condición, ni considerarse a sí mismos homosexuales, lo cual contradice tácitamente su condición clínica por cuanto a los hechos reiterados se refiere. ¿Serán egosintónicos? 19 Tal disonancia cognoscitiva es producida y defendida por quienes afirman ser sólo “insertores” mas no “receptores” sexuales. No obstante, siguen siendo, para efecto de consideraciones epidemiológicas que afectan la salud pública, el grupo de mayor riesgo para el contagio de VIH/SIDA, la Hepatitis tipos B y C y otras ETS, como el Virus del Papiloma Humano. 20,21

Precisa señalar por otra parte, que muchos de tales casos exhiben una especie de ufanía y arrogancia, como si se consideraran a sí mismos parte de una selecta de una aristocracia: personas que se creen distintas de los demás y ven en su vida amorosa un signo de refinamiento y exquisitez. 22 Pero he aquí que la egodistonía y la disforia en su caso, le impiden al portador saber: si es homosexual puro, preferentemente homosexual, preferentemente bisexual o preferentemente confundido... 19

Como puede apreciarse, no todo en la sexualidad humana es deseable y normal, estético y funcional. Baste señalar, la alta disfuncionalidad sexual femenina, 23 el abuso y la violencia en la relación sexual, resultado de su lucha de poder, los T. de la identidad sexual, las parafilias y su amplia variedad de alteraciones psicoconductuales, 24 que afectan letalmente el binomio complementario entre hombre y mujer. 25 Se han descrito más de 100 parafilias y la variedad de personas que las practican es tan amplia que ni los sacerdotes han podido escapar a ellas. Estos deseos sexuales intensos y recurrentes que lindan con la obsesión y la compulsión, dirigidos hacia metas bizarras e inusuales son sin duda, trastornos tan severos como la disforia que induce al transgénero quirúrgico y que afecta tanto a los hombres, como las disfunciones a las mujeres. 2

Huelga decir que tales fantasías no forman parte de los patrones de excitación normales, socialmente hablando, y a menudo son descritos como conductas "compulsivas", tanto por las fuentes socio-legales, como por los profesionales y los propios pacientes. Dichos trastornos incluyen además, los T. Asociados a las Parafilias, caracterizados por formas socialmente aceptadas de expresión sexual (como el ser intrusivo y excesivo), acompañado por un gran estrés personal y deterioro significativo. 2 En ellos se incluyen: la masturbación compulsiva, la promiscuidad, así como otras compulsiones sexuales partícipes de todo tipo de actividades prostitucionales o de sexo pagado, la dependencia de la pornografía ó de actos sexuales anónimos como el sexo por teléfono o por Internet, pomposamente llamado "Cybersex" –es de todos conocido el significado de Cyber, sólo falta saber a qué le llaman Sex-. 2,26,27 De ahí que exista gran preocupación y desaprobación entre los expertos debido a la enorme cantidad de sexo enfermizo y destructivo en la “Net”. Independientemente de que sus paginas sirvan para conectar personas interesadas en vincularse sexualmente sin conocerse propiamente, siguiendo patrones de alto riesgo a la salud, tal como se ve en las películas y materiales pornográficos, es decir, sin protección y por episodios fugaces mediados por drogas, que promueven la comorbilidad. 2,28

Ahora, cabe destacar que las relaciones sexuales que ocurren entre individuos venoadictos, son con gran frecuencia CARS, lo que ha sido preocupación de todos los sistemas de salud, debido al deficiente o nulo uso de condón, recomendado insistentemente por cierto, por las autoridades sanitarias de todos los ministerios de salud del mundo desde hace varios decenios. 2

La salud mental de los individuos homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales (HLBT) se agrava aún más al mezclar su iniciación gremial o “destape” con drogas peligrosas. Aunque muchos de ellos nunca abandonan el “closet”. Y si bien no todas las parafilias y los trastornos compulsivos sexuales resultan en conductas ilegales, algunas de ellas por su propia naturaleza, en especial las mezclas de ellas, se inclinan a fortiori hacia ello como la pedofilia. Véase la gran diferencia conductual entre ofensores sexuales adictos a psicotrópicos y alcohol 29 y quienes se mantienen exentos de ello. 30

Ante tal condición clínica, al igual que en otros problemas médicos, psicológicos o psiquiátricos, es especialmente importante realizar una buena evaluación que permita arribar al diagnóstico. De ello dependerá el manejo inmediato y a largo plazo de los pacientes interesados en superar las dificultades de su psicopatología y la comorbilidad que la acompaña y afecta sus vidas. La importancia del manejo psicoterapéutico y psicofarmacológico combinado, 31 al igual que el de la patología adictiva concomitante, se recomienda realizar de modo simultáneo para una mayor eficacia. 32 Hoy, se han afinado y mejorado una serie de técnicas terapéuticas para el manejo integral médico-psicológico y quirúrgico de algunos pacientes sexuales adictos, o en su caso, pacientes adictos con patología psicosexual por egodistonía o disforia de género. Lamentablemente muchos de ellos no desean acudir a tratamiento, lo cual se conjuga con el estado actual del conocimiento que no aporta curación para estas anormalidades. Pero el que no acudan a recibir ayuda no los libera –desde luego-, de su conflicto. Y si lo niegan, como el alcohólico, el agresor sexual, el egodistónico, etc. resulta inverosímil e irrelevante, pues no dejarán de serlo y solo agravarán su condición por la cronicidad y complicaciones. 25

Es cierto, nos encontramos en un punto, donde a pesar de los avances teóricos acerca de los problemas de la conducta sexual humana, existen todavía muchas preguntas por contestar. No sabemos aún siquiera, si se han planteado y contestado todas las preguntas pertinentes. Sin embargo, una buena revisión al día puede modificar la actitud terapéutica de los profesionales e incluso los puede estimular a seguir buscando datos “duros” que faciliten el conocimiento de tan complejas reacciones; afinando los paradigmas terapéuticos y comprendiendo mejor la condición psíquica de quien presenta tales síntomas, de causa profunda y multifactorial, vinculados al consumo de alcohol 33 y drogas. 34

Es así, que la sempiterna automedicación que subyace al consumo de drogas y la violencia, se ha convertido en decisiones sociales reiteradas, impulsivas y toleradas sin censura. El comunitario apaciguador de voluntades y su complicidad tácita, otorga posibilidades iterativas que representan junto con otras conductas compulsivas, graves problemas para la salud pública. La psicoterapia, los grupos de Ayuda Mutua y la farmacoterapia, incluyendo la terapia hormonal se han utilizado solos, con resultados infructuosos. Los métodos deben dirigirse a modificar los comportamientos cognitivos, incluyendo las estrategias de prevención de recaídas, para ser más efectivas. La psicoterapia combinada con psicofármacos tiene mejores resultados y dada la cronicidad de estos trastornos, se aconseja una duración mínima de 3 a 5 años, 35 siendo altamente recomendable en las parafilias graves, ya sea frente a un alto riesgo de violencia sexual o bien cuando existe dependencia química. 36

Por fortuna, el estudio psicodinámico de este fenómeno complementa el avance neurocientífico y refuerza el desarrollo clínico y terapéutico. Se precisa sin embargo, de una mejor comprensión de los mecanismos de erotización secundaria de la satisfacción vía intoxicación, la combinación de expectativas fantasiosas, las necesidades irreales, la emocionalidad, irracionalidad y el fanatismo, que alienan la circunstancia vital con su amplia gama de actos destructivos.  37 Tales conductas, a menudo ignoradas por los pacientes e incluso por el personal de salud, se oponen al desarrollo sano del vínculo humano. Es imperativo discriminar entre sexo normal y perverso. De modo que el reconocimiento autogestivo de los mecanismos responsables, el análisis o al menos su reorientación, es indispensable para la autoactualización y el desarrollo de las potencialidades.

La tendencia científica del Siglo XXI, esforzada visión humanista evolutiva, no logra todavía un studium cabal e incontrovertible, pero al menos promete mejor apertura a posibilidades inexploradas y acceso a nuevos ámbitos de discusión enriquecedoras. 38 Hemos de convivir de modo más armónico y respetuoso. Y en tal sentido, se hace imprescindible: proteger al paciente de la patología adictiva y psicosexual que favorece el contagio de enfermedades devastadoras y a la sociedad, a protegerse de tal devastación, que injusta y pandémicamente amenaza el bien de todos.

CONCLUSIÓN.

Por lo anterior puede señalarse a modo de síntesis que existe evidencia de la influencia nociva a la salud de los medios sobre la población infantojuvenil. Se considera actualmente un factor de influencia directa e indirecta, que favorece un deplorable modelo educativo–conductual que no debe subestimarse más. Así fue como ocurrió en el caso de las tabacaleras y la adicción a la nicotina, sucedida durante los años 60, en que a pesar de saberse de su nociva influencia y adicción, se escondieron los datos a la sociedad para no afectar el enorme mercado de aquél entonces y que sigue siendo aún hoy día. De modo que no hay duda de que los infomerciales induzcan el consumo de alcohol, tabaco y otras conductas, pues de no ser así no tendría caso invertirles tan grandes sumas de dinero. Por lo que la sociedad debe estar alerta, en especial los adultos y los educadores, para brindar la supervisión requerida de los contenidos y programas que observan las poblaciones en desarrollo, lo cual se convierte hoy de manera emergente, en una necesidad imperativa.

El costo actual de ignorar el impacto de los medios sobre la salud mental y física de niños y jóvenes es enorme, no sólo en materia de recursos materiales y económicos que demanda su contienda, sino de la incalculable condición de todo el sufrimiento y el dolor humano que implica y que debe tenderse con toda atingencia. 39 Se reclama por ello, la participación activa, responsable y efectiva de todos los que formamos la comunidad, como parte de nuestra más elemental conciencia social.

Dado que el universo de la comunicación requiere hoy un enfoque ético y educativo y la educación actual necesita de las herramientas tecnológicas y mediáticas para mejorar su calidad y tener sentido y futuro, se plantea la confluencia de la comunicación y la educación: educomunicación (Media Literacy), como clave para el fomento de una ciudadanía más democrática, responsable y crítica, de acuerdo con la opinión de los organismos internacionales (UNESCO, ONU, Parlamento Europeo, entre otros).

En tal sentido, la formación de educomunicadores por ejemplo, se estima que será el eje central de una actividad socioeducativa requerida. Por tanto, se echarán a andar en breve en dos universidades de España, trabajos Interuniversitarios en Comunicación y Educación Audiovisual dirigidos a los profesionales de la comunicación (periodistas y comunicadores) y de la educación (maestros y profesores), así como a todos aquellos profesionales preocupados por los fenómenos mediáticos y tecnológicos en el nuevo contexto de la sociedad del conocimiento. 40

En suma, mientras persista un esquema de divulgación social enajenante, alienador de la autoconciencia y falseador de la realidad, que impulsa la violencia, la sexualidad patológica, el consumo de drogas y los actos antisociales, combinado con la irreflexión de la gente, su deficiente preparación al efecto y nula ponderación de los mensajes, es iluso esperar el desarrollo de una función personal, vincular y social saludables. 8,12

REFERENCIAS

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[1] Especialista en Psiquiatría, y Psicoanálisis. Maestro en Psicoterapia Médica y Psicoterapia Psicoanalítica. Coordinador de la Maestría en Psicoterapia de las Adicciones y de la Academia Mexicana de Patología Dual, A.C. y Colegio Internacional de Educación Superior, CIES/SEP. souzaym@yahoo.com.

 

 

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