Psicología y Educación Integral A.C. 
Revista Internacional PEI: Por la Psicología y Educación Integral
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Volumen I. Número II. Enero-Febrero 2012
 
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IBSN: Internet Blog Serial Number 2010-07-01-00

DIFERENCIAS EN LAS HABILIDADES BÁSICAS AL INICIO Y TÉRMINO DEL PRIMER GRADO DE PRIMARIA

 

 

DIFFERENCES IN THE BASIC ABILITIES TO THE BEGINNING AND TERM OF THE FIRST GRADE OF PRIMARY

 

 

Mucio A. Romero Ramírez, Norma P. Islas Rivera, Oscar M. Pérez y Alicia B. Rincón Arenas

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

 

Resumen

 

El objetivo del estudio fue realizar un análisis descriptivo de las diferencias en la adquisición de las habilidades básicas con las que ingresan y terminan los niños de primer grado de educación primaria en municipios del estado de Hidalgo. Participaron 189 niños, 93 fueron hombres (49%) y 96 mujeres (51%), de una población de condición socioeconómica baja que asistieron a escuelas primarias de la Ciudad de Pachuca y cuatro municipios del estado de Hidalgo. Se utilizó como instrumento la Batería de Aptitudes para el Aprendizaje Escolar (BAPAE: De la Crúz, 1989; nivel 1). El instrumento se aplicó de manera grupal a todos los grupos de niños que ingresaron a primer grado de primaria y al término del ciclo escolar 2009-2010. Los resultados indican que los niños mostraron un bajo nivel de habilidades básicas al iniciar el primer grado de primaria. Se observaron pocos avances en las habilidades al final del ciclo escolar, no alcanzando el mínimo del 80% en las áreas detectadas por el instrumento. Se encontraron diferencias significativas entre las dos aplicaciones y entre los grupos. Se discuten las ventajas sobre la importancia de la utilización del instrumento como medio de detección de habilidades básicas para el aprendizaje del lenguaje escrito y la promoción de estrategias didácticas para mejorar el rendimiento académico en los años ulteriores.

Palabras clave: Habilidades básicas, niños, primaria, educación.

 

Abstract

This study had the aim to carry out an descriptive analysis of the differences in acquisition of basic abilities with those enter and finish the children to first grade of primary education in municipalities of the state of Hidalgo. 189 children participated, 93 men (49%) and 96 women (51%), of a population of low socioeconomic condition that they attended primary schools of the Pachuca city and four municipalities of the state of Hidalgo. It was used like instrument the Battery of Aptitudes for the School Learning (Batería de Aptitudes para el Aprendizaje Escolar; BAPAE, De la Crúz, 1989). The instrument was applied to all the groups of children that entered to first grade of primary and at the end of the school cycle 2009-2010. The results indicate that the children showed a low level of basic abilities when beginning the first grade of primary. Few advances were observed in the abilities at the end of the school cycle, not reaching the minimum of 80% in the areas detected by the instrument. Were significant differences among the two applications and among groups. The advantages are discussed about the importance of the use of the instrument like detection of basic abilities for the learning of the written language and the promotion of didactic strategies to improve the academic performance in the ulterior years.

 

 Key words: Basic abilities, children, primary, education.

 

RESUMO

Este estudo tido a pontaria para levar a cabo uma análise das diferenças em aquisição de habilidades básicas com esses entra e termina as crianças a primeiro grau de educação primária em municipalidades do estado de Hidalgo. 189 crianças participaram, 93 homens (49%) e 96 mulheres (51%), de uma população de baixa condição socioeconômica que eles assistiram a escolas primárias da cidade de Pachuca e quatro municipalidades do estado de Hidalgo. Era usado como instrumento a Bateria de Aptidões para a Aprendizagem Escolar (Batería de Aptidões para el Aprendizaje Escolar; BAPAE, la de De Crúz, 1989). O instrumento foi aplicado a todos os grupos de crianças que entraram a primeiro grau de primário e ao término do ciclo 2009-2010 escolar. Os resultados indicam que as crianças mostraram um baixo nível de habilidades básicas ao começar o primeiro grau de primário. Foram observados poucos avanços nas habilidades ao término do ciclo escolar, enquanto não alcançando o mínimo de 80% nas áreas descobriram pelo instrumento. Era diferenças significantes entre as duas aplicações e entre grupos. As vantagens são discutidas sobre a importância do uso do instrumento como descoberta de habilidades básicas para a aprendizagem do idioma escrito e a promoção de estratégias didáticas melhorar o desempenho acadêmico nos anos ulteriores. 

 

 Palavras chaves: Habilidades básicas, crianças, primário, educação. 

 

Introducción.

El inicio del primer grado de primaria se ha considerado como uno de los momentos más importantes del aprendizaje del lenguaje escrito desde el punto de vista convencional y tradicional (Programa de Educación Preescolar, 2004). Sin embargo, actualmente esas ideas han sido rebasadas debido a que se ha demostrado que dicho aprendizaje se inicia desde edades más tempranas (Clay, 1989; Sulzby y Teale 1991; Justice y Kadaraveck, 2002; Vega, 2006; Vega y Macotela, 2007). Este aprendizaje implica la interacción que el niño tiene con su medio ambiente en términos del contacto con las diferentes situaciones que incluyen los estímulos que una sociedad alfabetizada ha construido del lenguaje escrito por medio de anuncios, libros, periódicos, y todos aquellos medios que impliquen el lenguaje escrito. En ese diario acontecer de interacciones el niño va adquiriendo una serie de habilidades que en su conjunto van a ir diferenciándose de aquellas relacionadas específicamente con la adquisición del lenguaje escrito, tales como comprensión verbal, habilidades numéricas y perceptivas, así como procesos cognitivos, como el conocimiento de la letras entre otros, y habilidades psicolingüísticas (Guevara y Macotela, 2005; Bravo, Villalón y Orellana, 2006; Romero, Aragón y Silva, 2002).

De acuerdo con estudios realizados (Guevara, López, García, Delgado, Hermosillo, Hermosillo et al. 2008; Vega, Reyes y Azpeitia, 1999) se señala que las estadísticas en México son indicativas de que los dos primeros grados constituyen un filtro en educación primaria y es precisamente en éstos donde se lleva a cabo la instrucción y adquisición de la lectoescritura, que es el anclaje en que se basará la mayor parte de los contenidos que serán transmitidos a través de textos e instrucciones.

En nuestro país, el Programa Nacional para la Modernización Educativa presenta algunos datos estadísticos que demuestran que el 45% de los niños inscritos en el nivel de enseñanza primaria no concluyen sus estudios en el periodo reglamentario de seis años (esto representa más de 6.6 millones de alumnos); alrededor de 500 mil niños abandonan anualmente la escuela durante los tres primeros grados escolares y 380 mil más lo hacen en los últimos tres años de enseñanza primaria (datos reportados por Guevara y Macotela, 2005 y Romero, López y Martínez, 2009). En las zonas rurales y suburbanas, rebasa el 80%. La reprobación fluctúa entre el 17 y el 35%, escolaridad promedio de apenas cinco grados, sin tomar en cuenta a cinco millones de adultos analfabetas aproximadamente. Por su parte, el Sistema Educativo Nacional (SEN) y el Anuario Estadístico de la UNESCO reportan que del total de niños que ingresaron en la primaria en 1991-2000, sólo 59% completaría el ciclo primario. Las tasas de mayor repetición se ubicaron en los tres primeros grados de primaria.

Datos más recientes proporcionados por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE, 2007), reporta que el 72% y 51% de los niños de 3º de primaria en español y matemáticas respectivamente y el 79% y 82% de 6º de primaria en español y matemáticas respectivamente alcanzan el nivel de logro educativo básico según dominio evaluado en los EXCALE. La deserción y la repetición escolar se deben, entre otras cosas, al bajo rendimiento académico y los problemas de aprendizaje (Romero, López y Martínez, 2009; Romero, Aragón y Silva, 2002).

Es por eso que se debe poner mayor énfasis en lograr que los niños con estas características encuentren la motivación necesaria para desarrollar habilidades básicas y así lograr disminuir esos altos niveles de deserción escolar brindándoles bases sólidas que les permitan aprender a aprehender mediante acercamientos más contextualizados y reales sobre experiencias con el lenguaje escrito, el oral y la matemática.

Por ejemplo, en una investigación realizada por Guevara, Hermosillo, Delgado, López y García (2007), cuyo objetivo fue evaluar las habilidades preacadémicas de niños que ingresan a primero de primaria, utilizando como instrumento la Batería de Aptitudes para el Aprendizaje Escolar (BAPAE; De la Cruz, 1989), encontraron que más del 60 por ciento de la población evaluada, ingresaron con un bajo nivel de conductas preacadémicas. Los resultados indican la importancia de tener información referente a las habilidades con que los niños inician la primaria debido a que pueden ser indicadores de que en algunas poblaciones mexicanas, particularmente de estrato socioeconómico y cultural bajo, los niños no cuentan con todas las habilidades preacadémicas que sería deseable que desarrollaran antes de iniciar su educación formal, tales como el desarrollo motor grueso y fino, relaciones espacio-temporales, aptitud perceptiva de forma y colores, igualación, comprensión verbal, pronunciación, discriminación y aptitud numérica, entre otras (De la cruz, 1989; Romero, Aragón y Silva, 2002; Vega, 1998).

En ese mismo orden de ideas, Seda (2003) plantea la importancia de la adquisición de habilidades previas a la enseñanza de la lectoescritura en el nivel preescolar, enfatizando sus bases en las tendencias e investigaciones de más de tres décadas que lo fundamentan. 

Por lo anterior, resulta evidente la necesidad de evaluar el repertorio con que cuentan los niños, a partir de la relación que guarda con el dominio de las áreas académicas básicas. Una parte determinante de la solución depende de cómo se evalúen estas habilidades preacadémicas también denominadas “aptitudes para el aprendizaje escolar” (De la Cruz, 1989; Guevara, et al. 2007; Guevara, et al. 2008; Romero, Aragón y Silva, 2002; Romero, López y Martínez, 2009).

En las primeras décadas del siglo XX en relación a la adquisición de la lectoescritura se ha manejado el concepto de “aprestamiento para la lectura” el cual implica que un niño debe encontrarse en cierta etapa de maduración y con un repertorio de habilidades (perceptivas, motrices y lingüísticas) que el niño debería adquirir completamente para acceder con éxito al aprendizaje de la lectoescritura. Algunos autores como Wallace, Larsen y Elksnin (1992) consideran que el concepto de aprestamiento para la instrucción escolar es un término genérico que está formado por habilidades cognoscitivas, de lenguaje y sociales, y en general, conductas que usualmente se requieren para un aprendizaje escolar eficiente. Desde el punto de vista conductual las habilidades preacadémicas se van desarrollando como un producto de la interacción entre su medio ambiente físico y social, entendiendo al desarrollo como la adquisición de formas específicas de interacción que van de lo simple a lo complejo (Guevara, Ortega y Plancarte, 2001; Guevara y Plancarte, 2002; Ribes, 1980). Este modelo considera a las habilidades pracadémicas como las precurrentes que debe dominar el niño como la base del acceso al aprendizaje de la lecto-escritura  (alfabetización), habilidades relacionadas al lenguaje escrito.

Se considera a las habilidades preacadémicas como esenciales para ingresar a la escuela como el dominio de requisitos previos. Tales habilidades se refieren al desarrollo de conocimientos y procesos que son prerrequisitos para la enseñanza. Así, puede decirse que las habilidades preacadémicas son el conjunto de habilidades que un niño debe adquirir como una forma de estar preparado para el aprendizaje de la lectoescritura y las matemáticas básicas. Con base en lo anterior el objetivo del presente estudio fue realizar un análisis descriptivo de las diferencias en la adquisición de habilidades preacadémicas con las que ingresan y terminan los niños primer grado de educación primaria en municipios del estado de Hidalgo del ciclo escolar 2009-2010.

 

Método

Participantes

La muestra cuantitativa de la primera aplicación estuvo formada por 189 niños pertenecientes al primer grado de primaria, de los cuales 93 fueron hombres (49%) y 96 mujeres (51%). La muestra en la segunda aplicación estuvo formada por 152 niños, 73 hombres (48%) y 79 mujeres (52%). Las muestras cuantitativas fueron diferentes debido a la ausencia de algunos niños que participaron en la primera aplicación, por razones de enfermedad o que los padres de familia decidieron no llevarlos a la escuela en el día de la aplicación. Todos los niños pertenecían al turno matutino, con una edad entre 6 a 7 años. Este rango de edad fue establecido como criterio, puesto que la Batería de Aptitudes para el Aprendizaje Escolar (BAPAE; nivel 1), establece estos rangos de edad. Además, este criterio cronológico se trató de apegar al manejado por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

 

Obtención de la muestra

Para seleccionar a la población muestra se inició con la consulta de listas de escuelas de la Ciudad de Pachuca proporcionadas por autoridades de la Dirección de Educación Básica de la SEP. Al término de esto, se pasó con el director de cada escuela para notificar del proyecto y de las actividades a realizar. A la vez, se pasó a los salones de clases para solicitar la ayuda de los profesores para la aplicación del instrumento.

La población fue provista de dos escuelas primarias públicas de la Ciudad de Pachuca y seleccionada de seis grupos ya formados (muestra no probabilística intencional, Newman, 1977) los que cubrieron la muestra requerida con las características siguientes: 1. Que al inicio del ciclo escolar 2009-2010 no sepan leer ni escribir letras o palabras de manera convencional. 2. Que en el momento del estudio tengan 6 ó 7 años de edad y 3. Que pertenezcan a escuelas públicas de zonas poblacionales de clase baja del área de la ciudad de Pachuca.

 

 

 

Situación

Los niños fueron evaluados de manera grupal. Se trabajó en los salones asignados por la escuela para los grados seleccionados, para que no hubiera distractores en la aplicación del instrumento.

 

Instrumentos

El instrumento utilizado fue la Batería de Aptitudes para el Aprendizaje Escolar (BAPAE; nivel 1), diseñado por De la Cruz (1989) para evaluar habilidades preacadémicas consideradas prerrequisito para la lectoescritura y las matemáticas. El nivel 1 del instrumento abarca cinco áreas conductuales: Comprensión verbal, relaciones espaciales, aptitud numérica (conceptos cuantitativos), constancia de forma y orientación espacial. Las sub-pruebas de relaciones espaciales, constancia de forma y orientación espacial, evalúan aptitud perceptiva.

El instrumento fue diseñado, validado y estandarizado en España para su aplicación en escuelas primarias, a alumnos del primero de EGB (primero de primaria en México), y en 1999, fue validado en población mexicana, obteniéndose los baremos mexicanos del nivel 1 (Romero, 1999). El presente estudio utilizó este instrumento porque las mues­tras de conducta que proporciona revisten gran utilidad para evaluar los aspectos académicos de interés, los que están relacionados con el programa de la SEP. Para los fines del estudio se analizaron las puntuaciones en términos del porcentaje de aciertos en cada sub-prueba. Es decir, se analizó el instrumento según los lineamientos de las pruebas referidas a criterio, en términos descriptivos (Aragón, 2001; Guevara y Macotela, 2005). El instrumento consta de un ejemplar con las cinco partes, un manual de instrucciones de aplicación y calificación, y un modelo corrector.

 

Manejo de datos

            El instrumento incluye un sistema de calificación, de acuerdo con las características de las respues­tas del niño (correctas o incorrectas). Con base en dichos datos, se llevó a cabo un análisis estadístico con el objeto de determinar diferencias entre los puntajes obtenidos en las dos aplicaciones realizando comparaciones entre las puntuaciones totales promedio obtenidas entre los grupos y las diferencias entre las sub-áreas en las dos aplicaciones.

            Para el análisis de datos se creó una base de datos correspondiente que incluyó las calificaciones de los niños del estudio, en los siguientes aspectos: 1. Las puntuaciones parciales de las sub-pruebas y las puntuaciones totales del instrumento en cada una de las aplicaciones del ciclo escolar; 2. El grupo de referencia en el estudio y 3. El sexo de los participantes. Para la base de datos se utilizó el programa SPSS (Statistical Program for Social Sciences) versión 17.0 para el análisis estadístico computarizado. Por último, se realizaron gráficas comparativas con los porcentajes totales y por sub-áreas de ejecución correcta que permitieron una observación más clara de los niveles conductuales de los participantes de los dos periodos de aplicación.

           

Registro y análisis de datos

            El registro y calificación de las hojas de respuesta de los niños se realizó de la siguiente manera: La calificación de cada una de las sub-pruebas se llevó a cabo manualmente tal y como se describe en el manual. En el nivel 1 de la BAPAE, la puntuación en las sub-pruebas, es el número de aciertos (P=A). En las pruebas de constancia de forma y orientación espacial, la puntuación es la siguiente:

a) dos puntos por cada elemento, si se marcaran la o las figuras correctas y ninguna otra.

b) un punto si se marcara una sola de las figuras y ninguna otra.

c) cero puntos si se marcaran una o dos figuras correctas y una o más incorrectas o si solamente se han marcado figuras incorrectas.

Las puntuaciones máximas que es posible obtener son:

1) Comprensión verbal: 20 puntos.

2) Aptitud numérica: 20 puntos.

3) Aptitud perceptiva (relaciones espaciales + constancia de forma + orientación espacial) 50 puntos.

   Total del nivel: 90 puntos.

 

Procedimiento

            Una vez elegidas las escuelas y la muestra poblacional, como se especificó en la sección de obtención de la muestra, se solicitó la colaboración de los directores y los profesores de cada escuela primaria para que permitieran la aplicación de la evaluación correspondiente a los dos periodos de corte y así hacer un seguimiento académico de los alumnos. Se inició el trabajo con los grupos al inicio de primer grado considerando la edad de seis a siete años de acuerdo a los criterios especificados en la sección de participantes. El nivel 1 del instrumento se aplicó en dos  momentos: al inicio y al final del ciclo escolar 2009-2010. El instrumento fue aplicado por estudiantes de psicología (entrenados ex profeso), de manera grupal a cada grupo de niños en las aulas proporcionadas por las escuelas.

            La aplicación se realizó en los mismos salones de clases ocupados por los alumnos, con el fin de que no se diera algún cambio e influyeran otras condiciones medio ambientales. Después de esto, ya con los niños en el salón, se procedió a explicarles las instrucciones específicas de cada uno de los componentes o sub-pruebas y de cómo debieron contestar los diferentes reactivos, de acuerdo a las mencionadas en el manual, con el fin de que no hubiera variación e influyera en las aplicaciones.

            Al concluir las aplicaciones de todas las sub-pruebas, los aplicadores entrenados procedieron a la calificación de cada una con base en los formatos contestados por los alumnos y posteriormente revisada por un tercero, lo que aseguró la confiabilidad con base en el criterio de respuesta correcta y en el modelo de calificación.

 

Resultados

En la aplicación del instrumento en el ciclo escolar 2009-2010 se detectaron las habilidades preacadémicas para el aprendizaje de la lecto-escritura y conceptos matemáticos básicos. Los resultados de las aplicaciones en los dos periodos mostraron niveles ascendentes en las habilidades para el aprendizaje escolar en los seis grupos lo que indica avances académicos.

La figura 1 muestra como se distribuyó la puntuación total del instrumento correspondiente a la primera aplicación entre los 189 participantes del estudio. De 90 puntos posibles de la prueba, la media de calificación fue de 45.28 y la moda de 43.0 puntos, con una desviación estándar de 14.38. El rango de calificación fue de 72, con un valor mínimo de 9 y un máximo de 81 puntos. Las calificaciones más frecuentes estuvieron entre 13 y 72 puntos, representando el 96.2% (182 niños) de la población participante.

 

Figura 1. Distribución del puntaje total del instrumento correspondiente a la primera aplicación entre los 189 participantes.

 

Para apreciar mejor la ejecución de los alumnos en cada uno de los aspectos evaluados, se obtuvo el porcentaje de ejecución de la muestra completa (n=189) en cada sub-prueba aplicada. En la figura 2 puede apreciarse que la que obtuvo mejor ejecución fue comprensión verbal (cv), con una media de 13.20 puntos, de los 20 totales de ésta, lo que corresponde al 66.03% de respuestas correctas. Las demás sub-pruebas obtuvieron en orden descendente las calificaciones medias siguientes: orientación espacial (oe), 11.46 de 20 puntos posibles (57.48%); aptitud numérica (an), 9.32 de 20 puntos posibles (46.05%); constancia de forma (cf), 7.41 de 20 puntos posibles (36.87%) y relaciones espaciales (re), 3.86 de 10 puntos posibles (38.67%). El total (t) de la prueba fue de 45.28 de 90 puntos, alcanzando el 50.24% de ejecución.

 

 

 

Figura 2. Porcentaje de ejecución de la muestra completa en cada sub-prueba en la primera aplicación.

 

La figura 3 muestra como se distribuyó el puntaje total del instrumento correspondiente a la segunda aplicación entre los 152 participantes del estudio. De 90 puntos posibles de la prueba, la media de calificación fue de 66.12 y la moda de 69 puntos, con una desviación estándar de 10.55. El rango de calificación fue de 62, con un valor mínimo de 25 y un máximo de 87 puntos. Las calificaciones más frecuentes estuvieron entre 40 y 80 puntos, representando el 94% (143 niños) de la población.

 

 

Figura 3. Distribución del puntaje total del instrumento correspondiente a la segunda aplicación entre los 152 participantes.

 

En cada uno de los aspectos evaluados se obtuvo el porcentaje de ejecución de la muestra completa (n=152) en cada sub-prueba aplicada. En la figura 4 puede apreciarse que la que obtuvo mejor ejecución fue orientación espacial (oe), con una media de 17.27 puntos, de los 20 totales de ésta, lo que corresponde al 82.76% de respuestas correctas. Las demás sub-pruebas obtuvieron en orden descendente las calificaciones siguientes: comprensión verbal (cv), 15.80 de 20 puntos posibles (79.01%); aptitud numérica (an), 14.22 de 20 puntos posibles (71.01%); relaciones espaciales (re), 8.46 de 10 puntos posibles (68.68%) y constancia de forma (cf), 12.34 de 20 puntos posibles (61.71%). El total (t) de la prueba alcanzó una media de 66.12 de 90 puntos lo que equivale al 73.39% de ejecución.

 

 

 

 

Figura 4. Porcentaje de ejecución de la muestra completa en cada sub-prueba en la segunda aplicación.

 

A continuación se exponen los resultados del análisis de las diferencias entre la puntuación total en las dos aplicaciones. La figura 5 muestra el porcentaje de ejecución promedio en cada una de las dos aplicaciones en las muestras correspondientes. Se puede observar que en la primera aplicación el porcentaje fue de 50.24 y en la segunda de 73.39. A fin de determinar diferencias entre las calificaciones totales de las muestras de cada aplicación, se aplicó un análisis estadístico con el test de la U de Mann-Whitney para dos muestras independientes mostrando que si hay diferencias significativas entre las dos aplicaciones (U=26.477; p=.000). Se observa un avance en las habilidades preacadémicas entre las dos aplicaciones.

 

 

 

Figura 5. Porcentaje de ejecución total en las dos aplicaciones en las muestras correspondientes.

 

Para determinar diferencias en el porcentaje promedio de las puntuaciones totales obtenidas de cada uno de los seis grupos, en las dos aplicaciones, se realizó un ANOVA no paramétrico para múltiples muestras independientes, Kruskal-Wallis. Los datos arrojados indican para los grupos 1, 2, 3, 4, 5 y 6  unas medias de 44.79, 53.36, 49.45, 50.03, 59.70 y 44 respectivamente, en la primera aplicación. La comparación entre los grupos tienen un valor H de 22.44 (p=.0004), obteniendo diferencias estadísticamente significativas entre los porcentajes promedios de los seis grupos. En la segunda aplicación las medias fueron de 72.35, 73.08, 74.32, 73.34, 71.36 y 76.16 para cada uno de los seis grupos respectivamente. El valor de H es 0.907 (p=0.969) el que indica que las diferencias entre los grupos no fue significativa entre los puntajes obtenidos.

Para un análisis más detallado de las ejecuciones en los niños en cada una de las sub-pruebas evaluadas, y de las diferencias entre los grupos en ellas en las dos aplicaciones, se aplicó una prueba Kruskal-Wallis para múltiples muestras independientes, cuyos resultados son los siguientes. En comprensión verbal (CV) en la primera aplicación se obtuvo una H de 11.04 (p=0.050) y en la segunda una H de 40.122 (p=0.000), observándose diferencias significativas en CV en ambas aplicaciones. En la figura 6 se muestran las ejecuciones medias de los seis grupos en las dos aplicaciones. Las medias fueron 56.8 y 68.3 en la primera y segunda aplicaciones, respectivamente. La aplicación de un test de la U de Mann-Whitney para dos muestras independientes indica diferencias estadísticamente significativas en ambas aplicaciones (U=35.00; p=.0064).

 

 

Figura 6. Puntuación media de los seis grupos en cada una de las dos aplicaciones en la sub-área de comprensión verbal.

 

En aptitud numérica (AN), en la primera aplicación se obtuvo una H de 27.83 (p=0.000) y en la segunda aplicación una H de 43.10 (p=0.000), observándose diferencias significativas en AN en ambas aplicaciones. La figura 7 muestra las ejecuciones medias de los seis grupos en las dos aplicaciones. Las medias fueron 39.5 y 62 por ciento de respuestas correctas, en la primera y segunda aplicaciones, respectivamente. La aplicación de un test de la U de Mann-Whitney para dos muestras independientes indica diferencias estadísticamente significativas en ambas aplicaciones (U=36.00; p=.0039).

 

 

 

 

Figura 7. Puntuación media de los seis grupos en cada una de las dos aplicaciones en la sub-área de aptitud numérica.

 

 

Por su parte, en aptitud perceptiva (AP) los datos obtenidos en la primera aplicación se tiene una H de 16.71 (p=0.005) y en la segunda aplicación una H de 5.11 (p=0.402), observándose solamente diferencias significativas en la primera aplicación. En la figura 8 se presentan las medias de las ejecuciones en aptitud perceptiva de los seis grupos en cada una de las aplicaciones. Las medias fueron 43.3 y 72.11 en la primera y segunda aplicaciones, respectivamente. La aplicación de un test de la U de Mann-Whitney para dos muestras independientes indica diferencias estadísticamente significativas en ambas aplicaciones (U=36.00; p=.0039).

 

 

 

 

Figura 8: Puntuación media de los seis grupos en cada una de las dos aplicaciones en la sub-área de aptitud perceptiva.

 

 

Discusión

Los resultados demuestran que los grupos tuvieron avances académicos. Estos resultados indican que las habilidades preacadémicas se van desarrollando a lo largo del ciclo escolar. La detección temprana de las habilidades relacionadas con la lecto-escritura y matemáticas básicas ayuda a diseñar estrategias didácticas y psicopedagógicas que pueden ser utilizadas por los maestros en el grupo. Estos datos van acorde con los hallazgos y lo señalado por Guevara et al. (2008) y Vega, Reyes y Azpeitia (1999), que los dos primeros grados constituyen un filtro en educación primaria y es precisamente en éstos donde se lleva a cabo la instrucción y adquisición de la lecto-escritura, que es el anclaje en que se basará la mayor parte de los contenidos que serán transmitidos a través de textos e instrucciones. Los datos muestran que en el transcurso del ciclo escolar, los grupos van avanzando en la adquisición de habilidades preacadémicas como se demuestra en la figura 5. No obstante, el que en la segunda aplicación los grupos no muestren diferencias en comparación de la primera aplicación, los datos muestran que los grupos avanzaron en la adquisición de habilidades de manera similar.

 El análisis de las diferencias entre los grupos en las sub-pruebas se observa que los datos en CV, AN y AP indican diferencias estadísticamente significativas en ambas aplicaciones. Estos datos permiten sugerir que los cambios en la adquisición de las habilidades preacadémicas a través del ciclo escolar a pesar de notar avances no llegan a alcanzar el nivel mínimo del 80% en la ejecución total ni por sub-pruebas, mostrando que el proceso de adquisición de las habilidades es variable entre los grupos. Estos hallazgos pueden ser debido a la situación económica y cultural de las familias en que viven los niños, o a la vez por ciertas situaciones que se observaron durante la aplicación del instrumento, como la falta de entendimiento de las instrucciones, por no poner atención, entre otras. Sin embargo, no se puede afirmar categóricamente la influencia de estos factores debido a que no se realizó una evaluación explícita de ellos. Sólo es posible inferirlo debido a los datos proporcionados por estudios previos en los que se han analizado con detalle dicha influencia (Backhoff, Bousas, Contreras, Hernández y García, 2007; Manterola, Avendaño, Cotroneo, Avendaño y Valenzuela, 1986; Morrison, Rimm-Kauffman y Pianta, 2003; Muñoz, Márquez, Sandoval y Sánchez, 2004; Palomar y Márquez, 1999; Treviño y Treviño, 2003; Vallejo y Mazadiego, 2006).

A la vez, los resultados confirman lo encontrado por Guevara et al. (2008), que más del 60 por ciento de la población de niños que ingresan a primero de primaria presentan un bajo nivel de conductas preacadémicas, sugiriendo la importancia que tiene el contar con información referente a las habilidades con que los niños inician la primaria debido a que pueden ser indicadores de que en algunas poblaciones mexicanas, particularmente de nivel socioeconómico y cultural bajo, los niños no cuentan con todas las habilidades preacadémicas que sería deseable que desarrollaran antes de iniciar su educación formal.

Los datos puedes explicarse bajo el modelo conductual observando que los niños van desarrollando habilidades preacadémicas como un producto de la interacción entre su medio ambiente físico y social, adquiriendo formas específicas de interacción que van de lo simple a lo complejo, habilidades relacionadas con el lenguaje escrito (Guevara, Ortega y Plancarte, 2001; Guevara y Plancarte, 2002; Ribes, 1980).

Los resultados de este estudio además, permiten sugerir que la detección de las habilidades preacadémicas al inicio del ciclo escolar es una acción fundamental para el análisis de estas habilidades en la adquisición y el seguimiento. De acuerdo a los resultados se puede considerar la utilización de instrumentos como la BAPAE, como medio de detección de las habilidades para el aprendizaje escolar y así coadyuvar a la promoción del aprendizaje de la lecto-escritura y matemáticas básicas. Se sugiere la necesidad de que los alumnos sean evaluados con una serie de instrumentos que permitan conocer qué habilidades preacadémicas han desarrollado para no enfrentarlos a un aprendizaje que puede resultarle difícil, poco motivador y afecte su autoestima. Igualmente, en los estudios de Bravo (2003) y Diuk (1991; 2007) establecen evidencia que como estrategia preventiva del fracaso escolar, resulta necesario que los programas de preescolar se encaminen a desarrollar una serie de habilidades verbales, motoras, perceptivas y conceptuales, es decir, cognitivas y psicolingüísticas que se relacionan fuertemente con el desarrollo del lenguaje escrito, la aptitud numérica y de la alfabetización inicial, con base en los hallazgos de la psicología educativa.

 

 

Referencias

Aragón, L. E. (2001). Intervención con niños diléxicos: Evaluación y tratamiento. México: Trillas.

Backhoff, E., Bousas, A., Contreras, C., Hernández, E. y García, M. (2007). Factores escolares y aprendizaje en México: El caso de la educación básica. Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Bravo, L. (2003). La alfabetización inicial un factor clave del rendimiento lector. Ponencia presentada en el Foro en educativo. PU Católica. Facultad de Educación, Santiago de Chile, Noviembre de 2003.

Bravo, Villalón y Orellana, (2006). Diferencias en la predictividad de la lectura entre primer año y cuarto año básicos. PSYKHÉ, 15, 3-12.

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