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DIFERENCIAS EN
LAS HABILIDADES
BÁSICAS AL
INICIO Y TÉRMINO
DEL PRIMER GRADO
DE PRIMARIA
DIFFERENCES IN
THE BASIC
ABILITIES TO THE
BEGINNING AND
TERM OF THE
FIRST GRADE OF
PRIMARY
Mucio A. Romero
Ramírez, Norma
P. Islas Rivera,
Oscar M. Pérez y
Alicia B. Rincón
Arenas
Universidad
Autónoma del
Estado de
Hidalgo
Resumen
El objetivo del
estudio fue
realizar un
análisis
descriptivo de
las diferencias
en la
adquisición de
las habilidades
básicas con las
que ingresan y
terminan los
niños de primer
grado de
educación
primaria en
municipios del
estado de
Hidalgo.
Participaron 189
niños, 93 fueron
hombres (49%) y
96 mujeres
(51%), de una
población de
condición
socioeconómica
baja que
asistieron a
escuelas
primarias de la
Ciudad de
Pachuca y cuatro
municipios del
estado de
Hidalgo. Se
utilizó como
instrumento la
Batería de
Aptitudes para
el Aprendizaje
Escolar (BAPAE:
De la Crúz,
1989; nivel 1).
El instrumento
se aplicó de
manera grupal a
todos los grupos
de niños que
ingresaron a
primer grado de
primaria y al
término del
ciclo escolar
2009-2010. Los
resultados
indican que los
niños mostraron
un bajo nivel de
habilidades
básicas al
iniciar el
primer grado de
primaria. Se
observaron pocos
avances en las
habilidades al
final del ciclo
escolar, no
alcanzando el
mínimo del 80%
en las áreas
detectadas por
el instrumento.
Se encontraron
diferencias
significativas
entre las dos
aplicaciones y
entre los
grupos. Se
discuten las
ventajas sobre
la importancia
de la
utilización del
instrumento como
medio de
detección de
habilidades
básicas para el
aprendizaje del
lenguaje escrito
y la promoción
de estrategias
didácticas para
mejorar el
rendimiento
académico en los
años ulteriores.
Palabras clave:
Habilidades
básicas, niños,
primaria,
educación.
Abstract
This study had
the aim to carry
out an
descriptive
analysis of the
differences in
acquisition of
basic abilities
with those enter
and finish the
children to
first grade of
primary
education in
municipalities
of the state of
Hidalgo. 189
children
participated, 93
men (49%) and 96
women (51%), of
a population of
low
socioeconomic
condition that
they attended
primary schools
of the Pachuca
city and four
municipalities
of the state of
Hidalgo. It was
used like
instrument the
Battery of
Aptitudes for
the School
Learning
(Batería de
Aptitudes para
el Aprendizaje
Escolar; BAPAE,
De la Crúz,
1989). The
instrument was
applied to all
the groups of
children that
entered to first
grade of primary
and at the end
of the school
cycle 2009-2010.
The results
indicate that
the children
showed a low
level of basic
abilities when
beginning the
first grade of
primary. Few
advances were
observed in the
abilities at the
end of the
school cycle,
not reaching the
minimum of 80%
in the areas
detected by the
instrument. Were
significant
differences
among the two
applications and
among groups.
The advantages
are discussed
about the
importance of
the use of the
instrument like
detection of
basic abilities
for the learning
of the written
language and the
promotion of
didactic
strategies to
improve the
academic
performance in
the ulterior
years.
Key
words: Basic
abilities,
children,
primary,
education.
RESUMO
Este estudo tido
a pontaria para
levar a cabo uma
análise das
diferenças em
aquisição de
habilidades
básicas com
esses entra e
termina as
crianças a
primeiro grau de
educação
primária em
municipalidades
do estado de
Hidalgo. 189
crianças
participaram, 93
homens (49%) e
96 mulheres
(51%), de uma
população de
baixa condição
socioeconômica
que eles
assistiram a
escolas
primárias da
cidade de
Pachuca e quatro
municipalidades
do estado de
Hidalgo. Era
usado como
instrumento a
Bateria de
Aptidões para a
Aprendizagem
Escolar (Batería
de Aptidões para
el Aprendizaje
Escolar; BAPAE,
la de De Crúz,
1989). O
instrumento foi
aplicado a todos
os grupos de
crianças que
entraram a
primeiro grau de
primário e ao
término do ciclo
2009-2010
escolar. Os
resultados
indicam que as
crianças
mostraram um
baixo nível de
habilidades
básicas ao
começar o
primeiro grau de
primário. Foram
observados
poucos avanços
nas habilidades
ao término do
ciclo escolar,
enquanto não
alcançando o
mínimo de 80%
nas áreas
descobriram pelo
instrumento. Era
diferenças
significantes
entre as duas
aplicações e
entre grupos. As
vantagens são
discutidas sobre
a importância do
uso do
instrumento como
descoberta de
habilidades
básicas para a
aprendizagem do
idioma escrito e
a promoção de
estratégias
didáticas
melhorar o
desempenho
acadêmico nos
anos ulteriores.
Palavras
chaves:
Habilidades
básicas,
crianças,
primário,
educação.
Introducción.
El inicio del
primer grado de
primaria se ha
considerado como
uno de los
momentos más
importantes del
aprendizaje del
lenguaje escrito
desde el punto
de vista
convencional y
tradicional
(Programa de
Educación
Preescolar,
2004). Sin
embargo,
actualmente esas
ideas han sido
rebasadas debido
a que se ha
demostrado que
dicho
aprendizaje se
inicia desde
edades más
tempranas (Clay,
1989; Sulzby y
Teale 1991;
Justice y
Kadaraveck,
2002; Vega,
2006; Vega y
Macotela, 2007).
Este aprendizaje
implica la
interacción que
el niño tiene
con su medio
ambiente en
términos del
contacto con las
diferentes
situaciones que
incluyen los
estímulos que
una sociedad
alfabetizada ha
construido del
lenguaje escrito
por medio de
anuncios,
libros,
periódicos, y
todos aquellos
medios que
impliquen el
lenguaje
escrito. En ese
diario acontecer
de interacciones
el niño va
adquiriendo una
serie de
habilidades que
en su conjunto
van a ir
diferenciándose
de aquellas
relacionadas
específicamente
con la
adquisición del
lenguaje
escrito, tales
como comprensión
verbal,
habilidades
numéricas y
perceptivas, así
como procesos
cognitivos, como
el conocimiento
de la letras
entre otros, y
habilidades
psicolingüísticas
(Guevara y
Macotela, 2005;
Bravo, Villalón
y Orellana,
2006; Romero,
Aragón y Silva,
2002).
De acuerdo con
estudios
realizados
(Guevara, López,
García, Delgado,
Hermosillo,
Hermosillo et
al. 2008; Vega,
Reyes y Azpeitia,
1999) se señala
que las
estadísticas en
México son
indicativas de
que los dos
primeros grados
constituyen un
filtro en
educación
primaria y es
precisamente en
éstos donde se
lleva a cabo la
instrucción y
adquisición de
la
lectoescritura,
que es el
anclaje en que
se basará la
mayor parte de
los contenidos
que serán
transmitidos a
través de textos
e instrucciones.
En nuestro país,
el Programa
Nacional para la
Modernización
Educativa
presenta algunos
datos
estadísticos que
demuestran que
el 45% de los
niños inscritos
en el nivel de
enseñanza
primaria no
concluyen sus
estudios en el
periodo
reglamentario de
seis años (esto
representa más
de 6.6 millones
de alumnos);
alrededor de 500
mil niños
abandonan
anualmente la
escuela durante
los tres
primeros grados
escolares y 380
mil más lo hacen
en los últimos
tres años de
enseñanza
primaria (datos
reportados por
Guevara y
Macotela, 2005 y
Romero, López y
Martínez, 2009).
En las zonas
rurales y
suburbanas,
rebasa el 80%.
La reprobación
fluctúa entre el
17 y el 35%,
escolaridad
promedio de
apenas cinco
grados, sin
tomar en cuenta
a cinco millones
de adultos
analfabetas
aproximadamente.
Por su parte, el
Sistema
Educativo
Nacional (SEN) y
el Anuario
Estadístico de
la UNESCO
reportan que del
total de niños
que ingresaron
en la primaria
en 1991-2000,
sólo 59%
completaría el
ciclo primario.
Las tasas de
mayor repetición
se ubicaron en
los tres
primeros grados
de primaria.
Datos más
recientes
proporcionados
por el Instituto
Nacional para la
Evaluación de la
Educación (INEE,
2007), reporta
que el 72% y 51%
de los niños de
3º de primaria
en español y
matemáticas
respectivamente
y el 79% y 82%
de 6º de
primaria en
español y
matemáticas
respectivamente
alcanzan el
nivel de logro
educativo básico
según dominio
evaluado en los
EXCALE. La
deserción y la
repetición
escolar se
deben, entre
otras cosas, al
bajo rendimiento
académico y los
problemas de
aprendizaje
(Romero, López y
Martínez, 2009;
Romero, Aragón y
Silva, 2002).
Es por eso que
se debe poner
mayor énfasis en
lograr que los
niños con estas
características
encuentren la
motivación
necesaria para
desarrollar
habilidades
básicas y así
lograr disminuir
esos altos
niveles de
deserción
escolar
brindándoles
bases sólidas
que les permitan
aprender a
aprehender
mediante
acercamientos
más
contextualizados
y reales sobre
experiencias con
el lenguaje
escrito, el oral
y la matemática.
Por ejemplo, en
una
investigación
realizada por
Guevara,
Hermosillo,
Delgado, López y
García (2007),
cuyo objetivo
fue evaluar las
habilidades
preacadémicas de
niños que
ingresan a
primero de
primaria,
utilizando como
instrumento la
Batería de
Aptitudes para
el Aprendizaje
Escolar (BAPAE;
De la Cruz,
1989),
encontraron que
más del 60 por
ciento de la
población
evaluada,
ingresaron con
un bajo nivel de
conductas
preacadémicas.
Los resultados
indican la
importancia de
tener
información
referente a las
habilidades con
que los niños
inician la
primaria debido
a que pueden ser
indicadores de
que en algunas
poblaciones
mexicanas,
particularmente
de estrato
socioeconómico y
cultural bajo,
los niños no
cuentan con
todas las
habilidades
preacadémicas
que sería
deseable que
desarrollaran
antes de iniciar
su educación
formal, tales
como el
desarrollo motor
grueso y fino,
relaciones
espacio-temporales,
aptitud
perceptiva de
forma y colores,
igualación,
comprensión
verbal,
pronunciación,
discriminación y
aptitud
numérica, entre
otras (De la
cruz, 1989;
Romero, Aragón y
Silva, 2002;
Vega, 1998).
En ese mismo
orden de ideas,
Seda (2003)
plantea la
importancia de
la adquisición
de habilidades
previas a la
enseñanza de la
lectoescritura
en el nivel
preescolar,
enfatizando sus
bases en las
tendencias e
investigaciones
de más de tres
décadas que lo
fundamentan.
Por lo anterior,
resulta evidente
la necesidad de
evaluar el
repertorio con
que cuentan los
niños, a partir
de la relación
que guarda con
el dominio de
las áreas
académicas
básicas. Una
parte
determinante de
la solución
depende de cómo
se evalúen estas
habilidades
preacadémicas
también
denominadas
“aptitudes para
el aprendizaje
escolar” (De la
Cruz, 1989;
Guevara, et al.
2007; Guevara,
et al. 2008;
Romero, Aragón y
Silva, 2002;
Romero, López y
Martínez, 2009).
En las primeras
décadas del
siglo XX en
relación a la
adquisición de
la
lectoescritura
se ha manejado
el concepto de
“aprestamiento
para la lectura”
el cual implica
que un niño debe
encontrarse en
cierta etapa de
maduración y con
un repertorio de
habilidades
(perceptivas,
motrices y
lingüísticas)
que el niño
debería adquirir
completamente
para acceder con
éxito al
aprendizaje de
la
lectoescritura.
Algunos autores
como Wallace,
Larsen y Elksnin
(1992)
consideran que
el concepto de
aprestamiento
para la
instrucción
escolar es un
término genérico
que está formado
por habilidades
cognoscitivas,
de lenguaje y
sociales, y en
general,
conductas que
usualmente se
requieren para
un aprendizaje
escolar
eficiente. Desde
el punto de
vista conductual
las habilidades
preacadémicas se
van
desarrollando
como un producto
de la
interacción
entre su medio
ambiente físico
y social,
entendiendo al
desarrollo como
la adquisición
de formas
específicas de
interacción que
van de lo simple
a lo complejo
(Guevara, Ortega
y Plancarte,
2001; Guevara y
Plancarte, 2002;
Ribes, 1980).
Este modelo
considera a las
habilidades
pracadémicas
como las
precurrentes que
debe dominar el
niño como la
base del acceso
al aprendizaje
de la lecto-escritura
(alfabetización),
habilidades
relacionadas al
lenguaje
escrito.
Se considera a
las habilidades
preacadémicas
como esenciales
para ingresar a
la escuela como
el dominio de
requisitos
previos. Tales
habilidades se
refieren al
desarrollo de
conocimientos y
procesos que son
prerrequisitos
para la
enseñanza. Así,
puede decirse
que las
habilidades
preacadémicas
son el conjunto
de habilidades
que un niño debe
adquirir como
una forma de
estar preparado
para el
aprendizaje de
la
lectoescritura y
las matemáticas
básicas. Con
base en lo
anterior el
objetivo del
presente estudio
fue realizar un
análisis
descriptivo de
las diferencias
en la
adquisición de
habilidades
preacadémicas
con las que
ingresan y
terminan los
niños primer
grado de
educación
primaria en
municipios del
estado de
Hidalgo del
ciclo escolar
2009-2010.
Método
Participantes
La muestra
cuantitativa de
la primera
aplicación
estuvo formada
por 189 niños
pertenecientes
al primer grado
de primaria, de
los cuales 93
fueron hombres
(49%) y 96
mujeres (51%).
La muestra en la
segunda
aplicación
estuvo formada
por 152 niños,
73 hombres (48%)
y 79 mujeres
(52%). Las
muestras
cuantitativas
fueron
diferentes
debido a la
ausencia de
algunos niños
que participaron
en la primera
aplicación, por
razones de
enfermedad o que
los padres de
familia
decidieron no
llevarlos a la
escuela en el
día de la
aplicación.
Todos los niños
pertenecían al
turno matutino,
con una edad
entre 6 a 7
años. Este rango
de edad fue
establecido como
criterio, puesto
que la Batería
de Aptitudes
para el
Aprendizaje
Escolar (BAPAE;
nivel 1),
establece estos
rangos de edad.
Además, este
criterio
cronológico se
trató de apegar
al manejado por
la Secretaría de
Educación
Pública (SEP).
Obtención de la
muestra
Para seleccionar
a la población
muestra se
inició con la
consulta de
listas de
escuelas de la
Ciudad de
Pachuca
proporcionadas
por autoridades
de la Dirección
de Educación
Básica de la
SEP. Al término
de esto, se pasó
con el director
de cada escuela
para notificar
del proyecto y
de las
actividades a
realizar. A la
vez, se pasó a
los salones de
clases para
solicitar la
ayuda de los
profesores para
la aplicación
del instrumento.
La población fue
provista de dos
escuelas
primarias
públicas de la
Ciudad de
Pachuca y
seleccionada de
seis grupos ya
formados
(muestra no
probabilística
intencional,
Newman, 1977)
los que
cubrieron la
muestra
requerida con
las
características
siguientes: 1.
Que al inicio
del ciclo
escolar
2009-2010 no
sepan leer ni
escribir letras
o palabras de
manera
convencional. 2.
Que en el
momento del
estudio tengan 6
ó 7 años de edad
y 3. Que
pertenezcan a
escuelas
públicas de
zonas
poblacionales de
clase baja del
área de la
ciudad de
Pachuca.
Situación
Los niños fueron
evaluados de
manera grupal.
Se trabajó en
los salones
asignados por la
escuela para los
grados
seleccionados,
para que no
hubiera
distractores en
la aplicación
del instrumento.
Instrumentos
El instrumento
utilizado fue la
Batería de
Aptitudes para
el Aprendizaje
Escolar (BAPAE;
nivel 1),
diseñado por De
la Cruz (1989)
para evaluar
habilidades
preacadémicas
consideradas
prerrequisito
para la
lectoescritura y
las matemáticas.
El nivel 1 del
instrumento
abarca cinco
áreas
conductuales:
Comprensión
verbal,
relaciones
espaciales,
aptitud numérica
(conceptos
cuantitativos),
constancia de
forma y
orientación
espacial. Las
sub-pruebas de
relaciones
espaciales,
constancia de
forma y
orientación
espacial,
evalúan aptitud
perceptiva.
El instrumento
fue diseñado,
validado y
estandarizado en
España para su
aplicación en
escuelas
primarias, a
alumnos del
primero de EGB
(primero de
primaria en
México), y en
1999, fue
validado en
población
mexicana,
obteniéndose los
baremos
mexicanos del
nivel 1 (Romero,
1999). El
presente estudio
utilizó este
instrumento
porque las
muestras de
conducta que
proporciona
revisten gran
utilidad para
evaluar los
aspectos
académicos de
interés, los que
están
relacionados con
el programa de
la SEP. Para los
fines del
estudio se
analizaron las
puntuaciones en
términos del
porcentaje de
aciertos en cada
sub-prueba. Es
decir, se
analizó el
instrumento
según los
lineamientos de
las pruebas
referidas a
criterio, en
términos
descriptivos
(Aragón, 2001;
Guevara y
Macotela, 2005).
El instrumento
consta de un
ejemplar con las
cinco partes, un
manual de
instrucciones de
aplicación y
calificación, y
un modelo
corrector.
Manejo de datos
El
instrumento
incluye un
sistema de
calificación, de
acuerdo con las
características
de las
respuestas del
niño (correctas
o incorrectas).
Con base en
dichos datos, se
llevó a cabo un
análisis
estadístico con
el objeto de
determinar
diferencias
entre los
puntajes
obtenidos en las
dos aplicaciones
realizando
comparaciones
entre las
puntuaciones
totales promedio
obtenidas entre
los grupos y las
diferencias
entre las
sub-áreas en las
dos
aplicaciones.
Para el
análisis de
datos se creó
una base de
datos
correspondiente
que incluyó las
calificaciones
de los niños del
estudio, en los
siguientes
aspectos: 1. Las
puntuaciones
parciales de las
sub-pruebas y
las puntuaciones
totales del
instrumento en
cada una de las
aplicaciones del
ciclo escolar;
2. El grupo de
referencia en el
estudio y 3. El
sexo de los
participantes.
Para la base de
datos se utilizó
el programa SPSS
(Statistical
Program for
Social Sciences)
versión 17.0
para el análisis
estadístico
computarizado.
Por último, se
realizaron
gráficas
comparativas con
los porcentajes
totales y por
sub-áreas de
ejecución
correcta que
permitieron una
observación más
clara de los
niveles
conductuales de
los
participantes de
los dos periodos
de aplicación.
Registro y
análisis de
datos
El
registro y
calificación de
las hojas de
respuesta de los
niños se realizó
de la siguiente
manera: La
calificación de
cada una de las
sub-pruebas se
llevó a cabo
manualmente tal
y como se
describe en el
manual. En el
nivel 1 de la
BAPAE, la
puntuación en
las sub-pruebas,
es el número de
aciertos (P=A).
En las pruebas
de constancia de
forma y
orientación
espacial, la
puntuación es la
siguiente:
a) dos puntos
por cada
elemento, si se
marcaran la o
las figuras
correctas y
ninguna otra.
b) un punto si
se marcara una
sola de las
figuras y
ninguna otra.
c) cero puntos
si se marcaran
una o dos
figuras
correctas y una
o más
incorrectas o si
solamente se han
marcado figuras
incorrectas.
Las puntuaciones
máximas que es
posible obtener
son:
1) Comprensión
verbal: 20
puntos.
2) Aptitud
numérica: 20
puntos.
3) Aptitud
perceptiva
(relaciones
espaciales +
constancia de
forma +
orientación
espacial) 50
puntos.
Total del
nivel: 90
puntos.
Procedimiento
Una vez
elegidas las
escuelas y la
muestra
poblacional,
como se
especificó en la
sección de
obtención de la
muestra, se
solicitó la
colaboración de
los directores y
los profesores
de cada escuela
primaria para
que permitieran
la aplicación de
la evaluación
correspondiente
a los dos
periodos de
corte y así
hacer un
seguimiento
académico de los
alumnos. Se
inició el
trabajo con los
grupos al inicio
de primer grado
considerando la
edad de seis a
siete años de
acuerdo a los
criterios
especificados en
la sección de
participantes.
El nivel 1 del
instrumento se
aplicó en dos
momentos:
al inicio y al
final del ciclo
escolar
2009-2010. El
instrumento fue
aplicado por
estudiantes de
psicología
(entrenados ex
profeso), de
manera grupal a
cada grupo de
niños en las
aulas
proporcionadas
por las
escuelas.
La
aplicación se
realizó en los
mismos salones
de clases
ocupados por los
alumnos, con el
fin de que no se
diera algún
cambio e
influyeran otras
condiciones
medio
ambientales.
Después de esto,
ya con los niños
en el salón, se
procedió a
explicarles las
instrucciones
específicas de
cada uno de los
componentes o
sub-pruebas y de
cómo debieron
contestar los
diferentes
reactivos, de
acuerdo a las
mencionadas en
el manual, con
el fin de que no
hubiera
variación e
influyera en las
aplicaciones.
Al
concluir las
aplicaciones de
todas las
sub-pruebas, los
aplicadores
entrenados
procedieron a la
calificación de
cada una con
base en los
formatos
contestados por
los alumnos y
posteriormente
revisada por un
tercero, lo que
aseguró la
confiabilidad
con base en el
criterio de
respuesta
correcta y en el
modelo de
calificación.
Resultados
En la aplicación
del instrumento
en el ciclo
escolar
2009-2010 se
detectaron las
habilidades
preacadémicas
para el
aprendizaje de
la
lecto-escritura
y conceptos
matemáticos
básicos. Los
resultados de
las aplicaciones
en los dos
periodos
mostraron
niveles
ascendentes en
las habilidades
para el
aprendizaje
escolar en los
seis grupos lo
que indica
avances
académicos.
La figura 1
muestra como se
distribuyó la
puntuación total
del instrumento
correspondiente
a la primera
aplicación entre
los 189
participantes
del estudio. De
90 puntos
posibles de la
prueba, la media
de calificación
fue de 45.28 y
la moda de 43.0
puntos, con una
desviación
estándar de
14.38. El rango
de calificación
fue de 72, con
un valor mínimo
de 9 y un máximo
de 81 puntos.
Las
calificaciones
más frecuentes
estuvieron entre
13 y 72 puntos,
representando el
96.2% (182
niños) de la
población
participante.

Figura 1.
Distribución del
puntaje total
del instrumento
correspondiente
a la primera
aplicación entre
los 189
participantes.
Para apreciar
mejor la
ejecución de los
alumnos en cada
uno de los
aspectos
evaluados, se
obtuvo el
porcentaje de
ejecución de la
muestra completa
(n=189) en cada
sub-prueba
aplicada. En la
figura 2 puede
apreciarse que
la que obtuvo
mejor ejecución
fue comprensión
verbal (cv), con
una media de
13.20 puntos, de
los 20 totales
de ésta, lo que
corresponde al
66.03% de
respuestas
correctas. Las
demás
sub-pruebas
obtuvieron en
orden
descendente las
calificaciones
medias
siguientes:
orientación
espacial (oe),
11.46 de 20
puntos posibles
(57.48%);
aptitud numérica
(an), 9.32 de 20
puntos posibles
(46.05%);
constancia de
forma (cf), 7.41
de 20 puntos
posibles
(36.87%) y
relaciones
espaciales (re),
3.86 de 10
puntos posibles
(38.67%). El
total (t) de la
prueba fue de
45.28 de 90
puntos,
alcanzando el
50.24% de
ejecución.

Figura 2.
Porcentaje de
ejecución de la
muestra completa
en cada
sub-prueba en la
primera
aplicación.
La figura 3
muestra como se
distribuyó el
puntaje total
del instrumento
correspondiente
a la segunda
aplicación entre
los 152
participantes
del estudio. De
90 puntos
posibles de la
prueba, la media
de calificación
fue de 66.12 y
la moda de 69
puntos, con una
desviación
estándar de
10.55. El rango
de calificación
fue de 62, con
un valor mínimo
de 25 y un
máximo de 87
puntos. Las
calificaciones
más frecuentes
estuvieron entre
40 y 80 puntos,
representando el
94% (143 niños)
de la población.

Figura 3.
Distribución del
puntaje total
del instrumento
correspondiente
a la segunda
aplicación entre
los 152
participantes.
En cada uno de
los aspectos
evaluados se
obtuvo el
porcentaje de
ejecución de la
muestra completa
(n=152) en cada
sub-prueba
aplicada. En la
figura 4 puede
apreciarse que
la que obtuvo
mejor ejecución
fue orientación
espacial (oe),
con una media de
17.27 puntos, de
los 20 totales
de ésta, lo que
corresponde al
82.76% de
respuestas
correctas. Las
demás
sub-pruebas
obtuvieron en
orden
descendente las
calificaciones
siguientes:
comprensión
verbal (cv),
15.80 de 20
puntos posibles
(79.01%);
aptitud numérica
(an), 14.22 de
20 puntos
posibles
(71.01%);
relaciones
espaciales (re),
8.46 de 10
puntos posibles
(68.68%) y
constancia de
forma (cf),
12.34 de 20
puntos posibles
(61.71%). El
total (t) de la
prueba alcanzó
una media de
66.12 de 90
puntos lo que
equivale al
73.39% de
ejecución.

Figura 4.
Porcentaje de
ejecución de la
muestra completa
en cada
sub-prueba en la
segunda
aplicación.
A continuación
se exponen los
resultados del
análisis de las
diferencias
entre la
puntuación total
en las dos
aplicaciones. La
figura 5 muestra
el porcentaje de
ejecución
promedio en cada
una de las dos
aplicaciones en
las muestras
correspondientes.
Se puede
observar que en
la primera
aplicación el
porcentaje fue
de 50.24 y en la
segunda de
73.39. A fin de
determinar
diferencias
entre las
calificaciones
totales de las
muestras de cada
aplicación, se
aplicó un
análisis
estadístico con
el test de la U
de Mann-Whitney
para dos
muestras
independientes
mostrando que si
hay diferencias
significativas
entre las dos
aplicaciones
(U=26.477;
p=.000). Se
observa un
avance en las
habilidades
preacadémicas
entre las dos
aplicaciones.

Figura 5.
Porcentaje de
ejecución total
en las dos
aplicaciones en
las muestras
correspondientes.
Para determinar
diferencias en
el porcentaje
promedio de las
puntuaciones
totales
obtenidas de
cada uno de los
seis grupos, en
las dos
aplicaciones, se
realizó un ANOVA
no paramétrico
para múltiples
muestras
independientes,
Kruskal-Wallis.
Los datos
arrojados
indican para los
grupos 1, 2, 3,
4, 5 y 6
unas
medias de 44.79,
53.36, 49.45,
50.03, 59.70 y
44
respectivamente,
en la primera
aplicación. La
comparación
entre los grupos
tienen un valor
H de 22.44
(p=.0004),
obteniendo
diferencias
estadísticamente
significativas
entre los
porcentajes
promedios de los
seis grupos. En
la segunda
aplicación las
medias fueron de
72.35, 73.08,
74.32, 73.34,
71.36 y 76.16
para cada uno de
los seis grupos
respectivamente.
El valor de H es
0.907 (p=0.969)
el que indica
que las
diferencias
entre los grupos
no fue
significativa
entre los
puntajes
obtenidos.
Para un análisis
más detallado de
las ejecuciones
en los niños en
cada una de las
sub-pruebas
evaluadas, y de
las diferencias
entre los grupos
en ellas en las
dos
aplicaciones, se
aplicó una
prueba Kruskal-Wallis
para múltiples
muestras
independientes,
cuyos resultados
son los
siguientes. En
comprensión
verbal (CV) en
la primera
aplicación se
obtuvo una H de
11.04 (p=0.050)
y en la segunda
una H de 40.122
(p=0.000),
observándose
diferencias
significativas
en CV en ambas
aplicaciones. En
la figura 6 se
muestran las
ejecuciones
medias de los
seis grupos en
las dos
aplicaciones.
Las medias
fueron 56.8 y
68.3 en la
primera y
segunda
aplicaciones,
respectivamente.
La aplicación de
un test de la U
de Mann-Whitney
para dos
muestras
independientes
indica
diferencias
estadísticamente
significativas
en ambas
aplicaciones
(U=35.00;
p=.0064).

Figura 6.
Puntuación media
de los seis
grupos en cada
una de las dos
aplicaciones en
la sub-área de
comprensión
verbal.
En aptitud
numérica (AN),
en la primera
aplicación se
obtuvo una H de
27.83 (p=0.000)
y en la segunda
aplicación una H
de 43.10
(p=0.000),
observándose
diferencias
significativas
en AN en ambas
aplicaciones. La
figura 7 muestra
las ejecuciones
medias de los
seis grupos en
las dos
aplicaciones.
Las medias
fueron 39.5 y 62
por ciento de
respuestas
correctas, en la
primera y
segunda
aplicaciones,
respectivamente.
La aplicación de
un test de la U
de Mann-Whitney
para dos
muestras
independientes
indica
diferencias
estadísticamente
significativas
en ambas
aplicaciones
(U=36.00;
p=.0039).

Figura 7.
Puntuación media
de los seis
grupos en cada
una de las dos
aplicaciones en
la sub-área de
aptitud
numérica.
Por su parte, en
aptitud
perceptiva (AP)
los datos
obtenidos en la
primera
aplicación se
tiene una H de
16.71 (p=0.005)
y en la segunda
aplicación una H
de 5.11
(p=0.402),
observándose
solamente
diferencias
significativas
en la primera
aplicación. En
la figura 8 se
presentan las
medias de las
ejecuciones en
aptitud
perceptiva de
los seis grupos
en cada una de
las
aplicaciones.
Las medias
fueron 43.3 y
72.11 en la
primera y
segunda
aplicaciones,
respectivamente.
La aplicación de
un test de la U
de Mann-Whitney
para dos
muestras
independientes
indica
diferencias
estadísticamente
significativas
en ambas
aplicaciones
(U=36.00;
p=.0039).

Figura 8:
Puntuación media
de los seis
grupos en cada
una de las dos
aplicaciones en
la sub-área de
aptitud
perceptiva.
Discusión
Los resultados
demuestran que
los grupos
tuvieron avances
académicos.
Estos resultados
indican que las
habilidades
preacadémicas se
van
desarrollando a
lo largo del
ciclo escolar.
La detección
temprana de las
habilidades
relacionadas con
la lecto-escritura
y matemáticas
básicas ayuda a
diseñar
estrategias
didácticas y
psicopedagógicas
que pueden ser
utilizadas por
los maestros en
el grupo. Estos
datos van acorde
con los
hallazgos y lo
señalado por
Guevara et al.
(2008) y Vega,
Reyes y Azpeitia
(1999), que los
dos primeros
grados
constituyen un
filtro en
educación
primaria y es
precisamente en
éstos donde se
lleva a cabo la
instrucción y
adquisición de
la lecto-escritura,
que es el
anclaje en que
se basará la
mayor parte de
los contenidos
que serán
transmitidos a
través de textos
e instrucciones.
Los datos
muestran que en
el transcurso
del ciclo
escolar, los
grupos van
avanzando en la
adquisición de
habilidades
preacadémicas
como se
demuestra en la
figura 5. No
obstante, el que
en la segunda
aplicación los
grupos no
muestren
diferencias en
comparación de
la primera
aplicación, los
datos muestran
que los grupos
avanzaron en la
adquisición de
habilidades de
manera similar.
El
análisis de las
diferencias
entre los grupos
en las
sub-pruebas se
observa que los
datos en CV, AN
y AP indican
diferencias
estadísticamente
significativas
en ambas
aplicaciones.
Estos datos
permiten sugerir
que los cambios
en la
adquisición de
las habilidades
preacadémicas a
través del ciclo
escolar a pesar
de notar avances
no llegan a
alcanzar el
nivel mínimo del
80% en la
ejecución total
ni por
sub-pruebas,
mostrando que el
proceso de
adquisición de
las habilidades
es variable
entre los
grupos. Estos
hallazgos pueden
ser debido a la
situación
económica y
cultural de las
familias en que
viven los niños,
o a la vez por
ciertas
situaciones que
se observaron
durante la
aplicación del
instrumento,
como la falta de
entendimiento de
las
instrucciones,
por no poner
atención, entre
otras. Sin
embargo, no se
puede afirmar
categóricamente
la influencia de
estos factores
debido a que no
se realizó una
evaluación
explícita de
ellos. Sólo es
posible
inferirlo debido
a los datos
proporcionados
por estudios
previos en los
que se han
analizado con
detalle dicha
influencia (Backhoff,
Bousas,
Contreras,
Hernández y
García, 2007;
Manterola,
Avendaño,
Cotroneo,
Avendaño y
Valenzuela,
1986; Morrison,
Rimm-Kauffman y
Pianta, 2003;
Muñoz, Márquez,
Sandoval y
Sánchez, 2004;
Palomar y
Márquez, 1999;
Treviño y
Treviño, 2003;
Vallejo y
Mazadiego,
2006).
A la vez, los
resultados
confirman lo
encontrado por
Guevara et al.
(2008), que más
del 60 por
ciento de la
población de
niños que
ingresan a
primero de
primaria
presentan un
bajo nivel de
conductas
preacadémicas,
sugiriendo la
importancia que
tiene el contar
con información
referente a las
habilidades con
que los niños
inician la
primaria debido
a que pueden ser
indicadores de
que en algunas
poblaciones
mexicanas,
particularmente
de nivel
socioeconómico y
cultural bajo,
los niños no
cuentan con
todas las
habilidades
preacadémicas
que sería
deseable que
desarrollaran
antes de iniciar
su educación
formal.
Los datos puedes
explicarse bajo
el modelo
conductual
observando que
los niños van
desarrollando
habilidades
preacadémicas
como un producto
de la
interacción
entre su medio
ambiente físico
y social,
adquiriendo
formas
específicas de
interacción que
van de lo simple
a lo complejo,
habilidades
relacionadas con
el lenguaje
escrito
(Guevara, Ortega
y Plancarte,
2001; Guevara y
Plancarte, 2002;
Ribes, 1980).
Los resultados
de este estudio
además, permiten
sugerir que la
detección de las
habilidades
preacadémicas al
inicio del ciclo
escolar es una
acción
fundamental para
el análisis de
estas
habilidades en
la adquisición y
el seguimiento.
De acuerdo a los
resultados se
puede considerar
la utilización
de instrumentos
como la BAPAE,
como medio de
detección de las
habilidades para
el aprendizaje
escolar y así
coadyuvar a la
promoción del
aprendizaje de
la lecto-escritura
y matemáticas
básicas. Se
sugiere la
necesidad de que
los alumnos sean
evaluados con
una serie de
instrumentos que
permitan conocer
qué habilidades
preacadémicas
han desarrollado
para no
enfrentarlos a
un aprendizaje
que puede
resultarle
difícil, poco
motivador y
afecte su
autoestima.
Igualmente, en
los estudios de
Bravo (2003) y
Diuk (1991;
2007) establecen
evidencia que
como estrategia
preventiva del
fracaso escolar,
resulta
necesario que
los programas de
preescolar se
encaminen a
desarrollar una
serie de
habilidades
verbales,
motoras,
perceptivas y
conceptuales, es
decir,
cognitivas y
psicolingüísticas
que se
relacionan
fuertemente con
el desarrollo
del lenguaje
escrito, la
aptitud numérica
y de la
alfabetización
inicial, con
base en los
hallazgos de la
psicología
educativa.
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